El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.

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viernes, 27 de noviembre de 2020

EN LA GUERRA, COMO EN LA GUERRA

    En 1982 el Gobierno dictatorial argentino ocupó militarmente las islas Malvinas. Hablando de memoria, y por lo que se leía en prensa en aquella fechas. temíamos una lucha sangrienta, que podría dejar miles de muertos y la destrucción no ya sólo de aquellos islotes situados estratégicamente, como Gibraltar, sino de la economía mundial, que sufría entonces una de sus depresiones cíclicas. Efectivamente, los británicos reaccionaron

    No estaban dispuestos a entregar sin resistencia un archipiélago disputado por España, Francia, o incluso Alemania. Resolvieron rápidamente por superioridad armamentística la cuestión y en algo más de dos meses destruyeron la armada argentina y volvieron a asentar sus bases donde estaban. Pero aquella guerra no terminó en eso.

    En 1986, en Méjico, el ejército argentino tomó cumplida venganza y sin violencia ni bombardeos, dejó resuelta la cuestión. La victoria, por fin, y la justicia, habían llegado. Su Comandante en Jefe era un humilde muchacho criado en un barrio deprimido de Buenos Aires.

    El Diego.



viernes, 7 de noviembre de 2014

JOSE ANTONIO REYES

No sólo de verde luna
son los gitanos toreros,
ni los buenos cantaores,
ni los míticos fragüeros,
que también con la pelota
los calés son hechiceros.
No sólo de bronce llevan
el tacón los bailaores,
que José Antonio lo funde
con sus botas de colores,
el corazón, el escudo
y el dorsal de sus amores.
Si se le espera, aparece,
y cuando no, Nervión calla;
mas cuando Reyes estalla
el estadio se estremece.
Versos de Lorca merece
antes que estos ripios míos,
que a sentir escalofríos
conducen sus chicuelinas,
auténticas perlas finas
del fondo de los sentíos.
Su toque es orfebrería,
destellos blancos y granas,
son sus goles oro fino
y sus pases filigranas,
como bordados en seda
con las volutas gitanas.


José Luis Tirado

miércoles, 1 de enero de 2014

GAJES DEL OFICIO


                Las pérdidas forman parte del juego, y este tapete en el que vamos recibiendo júbilos y tristezas, este ring en el que ni disponemos del centro de la lona para salir a recibir los trofeos, ni rincón donde volvernos para acurrucarnos a llorar, y que tiene sus reglas, su formato y hasta su federación, dispone en cambio de cuerdas que lo delimitan, y del que no podemos desentendernos ni escapar.
                Parafraseando a Ramón y un mensaje que de él acabo de recibir, en el que metaforizaba el año venidero con un gran ángulo de trescientos sesenta y cinco días que se nos vienen encima, yo opino que el vértice desde el que afrontarlo, el único, debe ser el del optimismo, por encima de todo. Salir, reír, alternar, ilusionarse, deben ser moneda de cambio frecuente en esa pelea. Lo demás viene dentro del sueldo y hay que aceptar los reveses como parte intrínseca de nuestro oficio, que en este caso, es vivir.
                Aquí estamos intercambiando golpes. El boxeo siempre me pareció un deporte hermoso, donde uno sólo depende de sí mismo y de su propia confianza, donde hay que dosificar asalto por asalto para mantenerse en pie, y en el que no siempre gana el más fuerte. Valga como paradigma útil para sobrellevar este combate diario con ánimo y paciencia.
                Os dejo un video de Silvio en el que al compás de “Virgen de las Aguas”, nos demostraba, magistralmente, que sólo con su gracia la vida se puede soportar.



José Luis Tirado Fernández


lunes, 2 de julio de 2012

PASA LA GLORIA


          Hace treinta años se celebraba en España un Mundial de fútbol que fue ganado por Italia, en una final, en la que por supuesto, no participó España. Tan impensable era que nuestro país no ya ganara un campeonato del mundo, sino que accediera a jugar una final, que unos grandes almacenes ofrecían devolver el importe de la compra de los televisores si España ganaba aquel Mundial. Nadie compraba aquellos televisores pensando en que fueran a salirles gratis, sino que aquellas fechas significaron la muerte definitiva de los antiguos armatostes en blanco y negro y trajeron el PAL, un sistema de 625 líneas que patentó telefunken y que fue la base de la televisión analógica hasta hace poco; aún se sigue utilizando en algunos países.

         Y el Mundial celebrado en España fue un buen argumento para que todos nos embarcáramos en firmar 24 o más letras de cambio para poder gozar de los colores de nuestra camiseta, la roja, aunque al equipo se le siguiera llamando, con más acierto, la Selección nacional. Aquello era un lujazo; una tele costaba el sueldo de tres meses, pero quién iba a quedarse atrás en aquella carrera, cuando se podía pagar en tan cómodos plazos. Seguían siendo aparatos primitivos para el punto de vista actual, con seis canales disponibles –en España sólo había dos, la primera y la segunda, ambas estatales- que se sintonizaban manualmente, dando vueltas a un botón hasta que se paraba en la frecuencia buscada.

         Lo mismo que han cambiado los tiempos con respecto a la técnica, así parecen haberlo hecho con nuestro fútbol, ya que no solo es posible que España juegue una final, sino que gane de forma consecutiva tres campeonatos, como ha sucedido. ¿Qué ha pasado? Cada uno tiene sus teorías personales. ¿Cuánto durará esta gloria? Ojalá que mucho; dentro de lo poco aficionado al futbol que soy, y que no extiendo mucho más allá del amor por el equipo de mi ciudad y su seguimiento, deseo que esto dure. Y mucho. Pero también aventuro que, cuando llegue el final de esta hegemonía hispana sobre este deporte seguido por masas, vendrá un periodo de sequia que acabará aproximadamente a los veinticinco años de que nazca otro Andrés Iniesta.