El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.

sábado, 20 de febrero de 2021

CALLEJONES DEL FLAMENCO

 

                No es de extrañar. No. Una ciudad asolada por Cayo Julio César, que extermina la población –en aquel tiempo los sevillanos ni éramos del Betis ni del Sevilla,  éramos de Pompeyo-, que la coloniza de nuevo y que la fortifica, una ciudad que se alza luego y hasta nuestro presente  sobre el trazado árabe y que hasta mediados del XIX no recibe los primeros –tímidos- ensanches, cuyo precio fue tal y tan terrible como la pérdida de sus puertas, de las que sólo subsiste la de la Macarena y un postigo -del aceite- que se libró de la piqueta porque un vecino que habitaba sus altos hizo valer sus derechos, que recibe durante la segunda república, en un pleno, una propuesta del grupo socialista para derribar las murallas porque afeaban la ciudad -de esa época datan los derribos de la zona de San Julián-Capuchinos-, una ciudad enferma de sí misma, que padece el martirio y la crucifixión incluso de quienes más deberían amarla, y que hasta los setenta de nuestra juventud recibe tales hachazos como la desaparición del palacio del Marqués de Palomares o el de los Cavalieri, ambos en la plaza del Duque.


Desaparecido Palacio de los Cavalieri

        Una ciudad cuya plaza principal tenia, en 1920, este tamaño:

Foto del blog "El pasado de Sevilla"
La Campana 

            No es de extrañar que en una ciudad como esta, lo más grande, lo más hermoso, sea oculto e incierto. Una ciudad llena de callejones. En ellos, habitaron la flor y la nata del arte flamenco, estos son unos ejemplos.

Este es el callejón de Juan de Oviedo. No tiene salida.  En él, habitaron a finales del XIX y principios del XX la mayoria de los artistas que acudían a trabajar en los café-cantante, desde toda España, principalmente de Jerez, Cádiz y Málaga.

La calle Amapola, donde habitó y murió Manuel Torre.

En Agosto de 1933, la Revista "Crónica"publicó un reportaje sobre la vida, muerte y la triste herencia que dejó el cantaor.

Hace esquina con Infantes, donde al parecer nació Amalia Molina y residia en 1886, con dos años.

Al volver la esquina, en Laurel, habitaba el matrimonio Diaz-Loreto, ascendientes de Maleni Loreto, gran bailaora.

Maleni Loreto

Los callejones de Pasión y el que podemos ver en la imagen, Azofaifo, tenian puertas de entrada al
 Burrero de Sierpes.

Pastora Pavón vivía en esta calle sin salida, Canarios, en 1895

El último tramo de la calle Confiterías, fue morada de Rosario "La Mejorana", en casa de Victor Rojas, posiblemente la misma de la foto.

En este callejón sin salida, situado en Escoberos, vivian en 1887 La Malena, su hermano Juan Gaspar, su tía María La Chorrúa y su madre, Josefa, junto a un agregado llamado Luis Villar Haro.

Don Antonio Chacón estaba empadronado en el callejón de Morgado,en 1895.

También numerosos los flamencos nacidos o residentes en Pedro Miguel, como Manuel Escacena. Albergó también, en el número seis, llamado el Corral del Cristo, la Academia de baile de Frasquillo, que tantas figuras dio a nuestro arte.

        No se puede obviar en una entrada de este tipo, que Manuel Vallejo nació en el callejón de Padilla, en san Luis. No dispongo de ninguna imagen en este momento, pero conste.

Rematar con la contemplación de la estrechez de la calle Rosario, donde estuvo el Salón Silverio, hasta su cierre por defunción.


José Luis Tirado Fernández





               

sábado, 6 de febrero de 2021

PACA AGUILERA EN EL CORRAL DE LOS CHICHAROS

    Nicolás, su padre, era de oficio panadero. En un padrón de Sevilla de 1889, junto a su esposa, María Dominguez Sanchez y siete de sus catorce hijos -algunos habían perecido y otros estarían casados en esa fecha-, habita en la calle Lumbreras, 6, en el famoso y celebrado "Corral de los Chícharos", donde declara llevar un año establecido en la ciudad. 

Este aspecto presentaba el Corral de los Chicharos en esas fechas. Significativa la leyenda contenida en la foto.
Este aspecto presentaba el Corral de los Chicharos en esas fechas. Significativa la leyenda contenida en la foto.

LOS DUENDES DE LA ALAMEDA

    Si Paca llegó a Sevilla en 1888, con once años, seguro que tuvo buenas oportunidades de asimilar cante, de empaparse de los estilos reinantes en ese centro del universo flamenco en el que, posiblemente por los azares de la vida, había aterrizado. Bohórquez afirma que Paca pertenece a la escuela sevillana, mas como transmisora, también dejó impresionados cantes de Málaga así como los atribuidos a La Andonda, que en esas fechas, y hasta 1902, habitaba en Triana.

El corral de los Chicharos en la actualidad. Un hotel ocupa sus antiguos partidos y viviendas.
El corral de los Chicharos en la actualidad. Un hotel ocupa sus antiguos partidos y viviendas.


    Fue la décima de aquellos catorce hermanos, algunos de los cuales se adaptaron a la vida sevillana y se establecieron en la urbe. Su hermana María, mayor que ella cinco años, y que según testimonios, actuaba junto a ella en las Cocheras de Pineda,  la actual plaza de Villasís. Este lugar estaba a espaldas del Novedades, y debió ser un local de espectáculos de finales del XIX. 


    Paca desarrolló su vida artística fuera de Sevilla, y recorrió España entera coincidiendo con los grandes artistas de la época, acompañada de varios guitarristas. Murió en Madrid en 1913. Había nacido en Ronda el quince de enero de 1877.
    Lo mejor, su cante. 


Ya lo dije:

Cuando escucho soleá,
siempre me suena a Triana,
yo no sé porqué será.

José Luis Tirado Fernández


lunes, 1 de febrero de 2021

TIO ANTONIO CAGANCHO, 17 AÑOS, CASAD0

             Le encontramos en los padrones de Triana, casado con Concepción García Vargas, de quince. El genial siguirillero vivía amparado por su suegro José, viudo, que mantenía a su madre, María Caballero y a dos hijas solteras, llamadas Dolores y Rocio. Habitaban el número 20 de la Cava de los gitanos. Allí, al poco tiempo daría fruto su amor, naciéndoles una hija, Josefa, que, tristemente, moriría con dieciséis años, cuando ya vivían en mi calle, Pelay Correa.

Padrones de Triana, 1838

       Herrero de profesión, suponemos que en ese tiempo andaba fraguando su obra gigante, esos cantes que le levantan a uno del asiento, o que erizan la piel, fundamento de esa viña de la Cava donde tantos entraron y seguirán entrando a por uvas. Nadie más adecuado para ilustrarlos que el mejor de los nacidos para el cante, Tomás Pavón Cruz.


José Luis Tirado Fernández


miércoles, 20 de enero de 2021

MI ABUELITO VENDIA BORRICOS

    Ese que usted ve ahí, Paco, el trajinero, el marido de Manolita, él, de La Algaba, ella, sevillana de la Alameda, Ciegos y Peral, casados y con domicilio en Butrón 19... ¡¿Cómo, pero que dice usted?! ¿Donde vivia con su familia y dicen que nació Pastora?. Pues sí, ahí mismo, en el mismo corral, cerquita de la Puerta Osario y de San Román. Esos son mis tatarabuelos.


    Francisco, el último de la fila, el herrero, estuvo preso cuatro años por atentado a la autoridad.

    El otro, Salvador, el cuarto de la lista, ése mismo, el que se casó con mi bisabuela Rosenda, el que estuvo en Cuba y regresó forrado de oro y tenia tierras de cultivo en la Cartuja. Si, el mismo que aparece en la lista de pasajeros de la isla de Ellis en 1905, el dueño del anillo con el indio Jerónimo y sus plumas en oro y piedras preciosa ¿Dónde andará?


José Luis Tirado Fernández

domingo, 17 de enero de 2021

DOS QUE CANTABAN CORTO

 

                El Cantaor largo siempre se ha entendido que es aquel que toca más palos o la totalidad, cuestión inasequible en el cante. Mayormente por los localismos. Lo contrario,  los cantaores cortos, han existido  siempre, pero por respeto nunca se les ha señalado ni han sido referenciados por ello.

                Lo mismo con cantaores que dedicaron su carrera a cantar por Caracol o Camarón. Y a algunos les ha ido muy bien, y grabaron mucho. De Camarón ha habido bastantes. Algunos siguen viviendo de su estilo. Sobre Caracol, me viene al pensamiento el nazareno José Collantes de Terán, un cantaor que, a pesar de de dominar los estilos soleareros alcalareños, tuvo cierta repercusión por su parecido en la voz con Manuel Ortega Juárez.

                Para el anecdotario, debutó en la Bienal a los 77 años. Murió en 2018. Tuvo incluso los seguidores que le proporcionó esa imitación de cantes caracoleros, y por lo que fue más conocido.

DE SEVILLA, SEVILLANO

                Antonio Pérez Guerrero nació en Sevilla, en San Julián, pero su familia se trasladó cuando tenía nueve años a Alcalá de Guadaira, donde aprendió de Joaquin el de la Paula y de El Curilla. Pero destacó como gran fandanguero e  hizo su estilo inconfundible. Escribía sus propias letras y alegaba que su fandango se basaba en el apretón final, donde hacía un gran esfuerzo, tanto de musicalidad como de pronunciación, ya que se resumía en un solo tercio más de la mitad del fandango. He aquí la muestra.

Acompañado por El Niño Ricardo


EL FANDANGO DE TRIANA

                Algunos lo han calificado de esa manera. Fandango trianero. Gordito. Yo hablé con su nieta en una ocasión y dejé en este mismo blog esta entrada:

http://miflamencoymipoesia.blogspot.com/search?q=gordito

                De su calificación, doctores tiene la ciencia. Pero es de los fandangos que más me llegan al alma. Es un verdadero puñal, semejante a la saeta antigua de un minuto. También los creaba Manuel. De verdadero lujo, la siguiente:

 

Que es lo que me pasa a mí,

un loco me preguntó

que es lo que me pasa a mí,

el loco a mi me escuchó

y entonces le oí decir

tú estas más loco que yo.

                Y como esa, 3.800 más, que debe custodiar su familia. Una buena edición para los aficionados; ahí debe haber mucha filosofía y mucha sabiduría escrita. Le vamos a escuchar cantar en el Morapio, donde seguro escribió muchos fandangos, por ser este el lugar donde paraba. Nostalgia.

                Así que el fandango corto, en realidad es, por lo escuchado, el de más dificultad de interpretación. Pero ya no nacen creadores como Manuel o Antonio. Y bueno, que yo sepa, profesionalmente al menos, aquí no sale nadie que se dedique a ello.O será que ya no existe ese público fandanguero de antes.


José Luis Tirado Fernández

martes, 12 de enero de 2021

JUANACA, AMANTE DE ABRIL Y MAYO

 

 

Amante de abril y mayo,

morena de mi pasión,

te llevo como a caballo

sentada en mi corazón

 

                No nació en la Trinidad de Málaga, pero sí muy cerca,  junto a la orilla del Guadalmedina, en Puerta Nueva, a tiro de piedra del barrio. Por el año de su nacimiento, 1853, es candidata a estar en la foto del café cantante de Beauchy. Sin embargo, como los soñadores del  tiempo, yo tampoco creo que sea la que está sentada en el centro del escenario. A lo mejor es otra de las presentes, o a lo mejor no está. Esa foto tiene un halo que me asusta.


EL CANTE Y EL BAILE

                La Juanaca, artísticamente, y por las reseñas y testimonios, debió ser la repanocha. Fernando el de Triana la cataloga como gran intérprete de alegrías para el baile y soleares. Lástima que no haya dejado ninguna grabación de voz o imagen, y su biografía está dispersa en internet con más literatura que rigor, asegurándose en un diario que fue esposa de un hermano de La Mejorana y que tenía un hijo llamado Jose Monje Escalona???.       

                 Más luz arroja Don Eusebio Rojas en un estudio sobre los café cantante de Málaga, localizándola en 1920 junto a sus hijos José y Pastora, cuyo padre era Francisco Rojas, viviendo en Málaga. Pero, ¿Qué fue de los hijos que tuvo Ángela Juana con Víctor Rojas, Antonio (1879) y Francisco (1883) y que fueron documentados en este mismo blog? Menos preguntas y más datos serian convenientes en estos sitios, en los que intentamos datar en frío a artistas flamencos. Pero la realidad es que nadie tiene, hasta ahora, noticias de esos hijos. Si se fue a Málaga, ¿se haría cargo Víctor Rojas de ellos? ¿Murieron ambos?

EL DOLOR

                Con siete años perdió a su padre y su hermana Maria Dolores; su madre, viuda con veintiséis años, encuentra consuelo en brazos de un pariente, Joaquin Heredia Romero, con quien aparece en los censos de Sevilla, en 1888, con un hijo llamado Joaquin Bernal Cortés, sus mismos apellidos.

                Juana, en 1888, vive en el mismo patio que su madre, en Amor de Dios, con una hija, Eloisa, que suponemos se trata de Pastora, la hija que tuvo junto Francisco Rojas. Su vida en Sevilla debió ser intensa, suponemos que llegó para actuar en  el café de Manuel Ojeda, y luego prodigarse en los distintos locales de Sevilla y toda España.





Su último registro, en 1895, lo hallamos en Butrón, con su hija Pastora. Ignoramos si su hijo José, que aparece más tarde en Málaga, viviría con su padre y su abuela en la calle Sol. No consta. Sin embargo leemos que en los años veinte regentaba una taberna en dicha ciudad, donde su otrora apasionada madre, ya con 67 años, es posible que ya no bailara.



José Luis Tirado Fernández

sábado, 19 de diciembre de 2020

LOLO VEGA, CANTAOR

                 Esto de localizar artistas flamencos, datarlos, identificarlos, fijarlos  y darles esplendor sirve, en mi opinión, y en mi circunstancia, para ocupar un tiempo donde en otro caso  se ubicarían miedos, ansiedades y desconsuelos. A mí me sirve.

                No somos okupas de ningún espacio reservado a doctores. Aquello que está colgado para consultarlo, se consulta. No hay más. No molestamos, ni invadimos, ni pontificamos; simplemente nos entretenemos. Total, si como dice Ortiz Nuevo, tras, tras, los flamencos no leen…

http://miflamencoymipoesia.blogspot.com/search?q=bailaora+identificada


               
Pero para establecer escuelas, estilos, formas reconocibles, etc., el pan sólo sirve para empujar y esto tiene poca miga. Otra cosa es que, al escuchar a Manuel Cagancho después de la limpieza de su única grabación, donde impresionó siguiriya y soleá, o al ver dar unos pasos a La Macarrona en una inédita grabación escondida tras el olvido y bien hallada por los soñadores del tiempo, a los que admiro, algo se me remueva en el corazón, que lo tengo que si tú lo vieras…

Simpatía en la cara

                Y esto viene a colación de una reseña del “Sevilla recuperada" de M.A. Yáñez Polo, donde aparece una noble anciana, antigua bailaora y a la que la Alameda conocía como “La tía Nicanora”. Y a uno le pica la curiosidad. Quién seria, de qué familia, de qué calle, actuó en los café-cantante, conocería a La Malena, a Macarrona, a Realito… Y la primera intención, echar la red sobre la red. Desde casa, tranquilito, un cafelito,  darle la soba al sofá. Nicanora…

                Desde 2000 en que apareció el libro, me picó la curiosidad, por La Melliza, Nicanora y un tal Lolo Vega que el autor incluye en esa pléyade de artistas del anonimato que no probaron las mieles del éxito y que tuvieron que currar y mucho para sobrevivir. Este, concretamente, en la fragua de su familia. Si, es verdad, como dice el siguiente texto, que era de la saga. Efectivamente, una distinguida familia.

                Se llamaba Manuel Vega Moreno y era tío abuelo de Curro Puya, hermano de su abuelo Joaquin. Sin noticia de su partida de nacimiento, consta dicha fecha en su llamamiento a filas, veintidós de Enero de 1849. Enamorado de una gitanilla de Lora del Rio, pueblo de la Josefa, madre de Faico, que se llamaba Rosario en unos padrones y Setefilla en otros, fue padre a los veintitrés años, siendo el número de sus hijos de seis, llamados Manuel, Rosario, Rocío, José, Francisco y Rafael,  nacidos entre la calle San Juan y el puerto camaronero.

                Como digno integrante de la pléyade, nada sabemos de su carrera artística, sino lo que alumbra la siguiente foto, en la que aparece con dieciocho años.

Pie de foto: Lolo Vega, cantaor flamenco

                Tenia una estatura de 1.67 M. En su documento de llamamiento a filas, puede leerse:

<<…Alegó que era manco de la mano izquierda. Reconocido por los profesores en medicina y cirugía D. Matías Palacios y D. Enrique Romero, certificaron que en razón a estar lesionado exclusivamente los tegumentos exteriores y no siendo por consecuencia la causa de su alegación, según lo observado para impedimento de las funciones del miembro, lo creemos en perfecta utilidad. El Ayuntamiento en su vista le declaró soldado.>>

                Eso sería un martillazo, entusiasmado con un martinete, que el bueno de Manuel se pegó en la mano izquierda, cosa que según la foto, no le impedía sostener suavemente el cigarro puro que se esta fumando.

 

José Luis Tirado Fernández

miércoles, 16 de diciembre de 2020

GEROMA LA GITANA, MODELO DE BEAUCHY


GERÓNIMA JIMÉNEZ HEREDIA 

                Nació en Jerez de la Frontera en 1865. Geroma la gitana era hija de Francisco Jimenez Garcia y Ana Manuela Heredia Campo y prima hermana de Juan el de Alonso. Francisco, su padre, y la madre de Juan eran hermanos.

                Dos tías de Juan, Juana y Soledad Vargas Seda, comparten cartel con Geroma, en el incipiente café de Silverio, en 1882, donde también constan ilustres figuras de la época.

Existe la posibilidad de que Juana pudiera ser la hermana de Juan el de Alonso, de la misma edad de Geroma, siendo su prima hermana. Pero no consta en ningún censo de Sevilla, poco probable.

BEAUCHY

                Esa serie de fotos de Geroma y Rojitas, podría haberse tomado alrededor de esas fechas. Ella tendría entonces diecisiete años y Víctor, treinta y dos.




                Gerónima Jiménez Heredia es la que aparece junto a Rojitas. Suelen confundirla con Gerónima Leyton de la Hera, prima hermana de Manuel Torre y madre de Currito, pero esta tenía entonces solamente doce años.

ESPLUGAS

                En 1883, cuando tenía dieciocho años, otro ilustre retratista barcelonés, Antoni Esplugas, la impresionó en el Café de la Alegría de Barcelona, con un pie de foto espectacular:

Geroma la gitana bailadora por todo lo alto. Café de la alegría. Barcelona 1883

                En 1884, Geroma vive en Sevilla, en la Alameda, en el dieciséis, junto a su madre y su hermano Francisco, en el mismo patio que sus familiares, Juan Vargas Salguero, su esposa Maria Seda Vega  y sus hijos José y Soledad. Falta Juana Vargas Seda, que era por entonces pareja de Paco de Oro y que en 1885 convivían, junto a la hija de Paco, Pepa, de quince años, en la acera de enfrente, en el número 80.

El estilo abullonado. El vestido sigue el patrón propio de las formas reminiscentes del XIX, y que inspira el manto de la Virgen del Rosario, de la Hermandad de Montesión, de la calle Feria, devoción de grandes artistas, entre otras, Estrellita Castro, María del Monte, Enrique el cojo y toda la Alameda. A principios del XX, se anunciaba como costurera la madre de una gran bailaora, experta en vestidos flamencos.

                Poca historia tiene la carrera artística de Gerónima Jiménez, no conocemos más datos de su actividad, ni de cuándo la abandonó. Pero podemos adivinar que enfermó gravemente y tuvo que dejarlo.

                Como consta en el anterior certificado de defunción, sucumbió en Jerez de la Frontera a una tuberculosis, en la calle Cantarería, donde llegan nítidas las campanas de la espadaña de Santiago. Murió a los veinticuatro años un 22 de julio de 1889, como constata el diario El Guadalete.

 


José Luis Tirado Fernández


viernes, 27 de noviembre de 2020

EN LA GUERRA, COMO EN LA GUERRA

    En 1982 el Gobierno dictatorial argentino ocupó militarmente las islas Malvinas. Hablando de memoria, y por lo que se leía en prensa en aquella fechas. temíamos una lucha sangrienta, que podría dejar miles de muertos y la destrucción no ya sólo de aquellos islotes situados estratégicamente, como Gibraltar, sino de la economía mundial, que sufría entonces una de sus depresiones cíclicas. Efectivamente, los británicos reaccionaron

    No estaban dispuestos a entregar sin resistencia un archipiélago disputado por España, Francia, o incluso Alemania. Resolvieron rápidamente por superioridad armamentística la cuestión y en algo más de dos meses destruyeron la armada argentina y volvieron a asentar sus bases donde estaban. Pero aquella guerra no terminó en eso.

    En 1986, en Méjico, el ejército argentino tomó cumplida venganza y sin violencia ni bombardeos, dejó resuelta la cuestión. La victoria, por fin, y la justicia, habían llegado. Su Comandante en Jefe era un humilde muchacho criado en un barrio deprimido de Buenos Aires.

    El Diego.



domingo, 1 de noviembre de 2020

DIJO LA MACARRONA A LA ARGENTINITA...

Sutiles diferencias

Guapa Divina Genial Generosa Creadora Vanguardista Serena Culta Irrepetible Ilustre Alegre Sencilla


…la vieran bailar y dieran su parecer, dijo:

-Mu bien mu bien.

-Bueno -dijo la Argentinita-, desea decirme sinceramente si me encuentra algún defecto?

-Sinceramente, sinceramente de verdad?

-Sinceramente.

-Pues bueno, bailas divinamente, pero encontramos que no sabes troncharte.

Tuyos siempre

José Luis Tirado Fernández





sábado, 24 de octubre de 2020

VICTOR ROJAS, EL PADRE DE PASTORA IMPERIO

                Quizá fue esa su principal aportación a la historia del arte. Haber participado junto con Rosario la Mejorana en el nacimiento de una de las estrellas más relevantes del baile y la interpretación de todos los tiempos. También fueron progenitores de Víctor Rojas Monge, “Rojitas”, guitarrista habitual de su hermana.

                Su contribución al arte flamenco vino dada por ser, aparte de sastre de toreros, el que diseñaba los trajes de majo que vestían las bailaoras de El Burrero, y que documentaba el poeta, escritor, político y ateneísta Don José Muñoz Sanromán, en la revista Mundo Gráfico, en 1931:

                <<Desde el año ochenta comenzaron las flamencas que bailaban solas a vestir el traje de varón; bien el de Majo con botines, calzón corto, chaquetilla flamenca y sombrero de queso, o bien el de luces que usan los toreros.

                Esta costumbre se generalizó hasta diez años después de comenzada, en que empezó a decaer.

                Los trajes de majo confeccionábalos el nombrado Vito, que tenía su tienda en la Alfalfa, donde vivió y se formó el gran Espartero, y el de luces el más renombrado Sastre Manfredi.

                La primera flamenca que usó en los bailes el traje de hombre fue la Cuenca, alzaba preciosos brodequines, y vestía calzón corto de fina seda negra, con botones de plata y linda chaquetilla de terciopelo. Se ceñía la cintura con hermoso pañuelo de seda a modo de Faja, y al cuello llevaba una riquísima cadena de oro para el reloj. Y se tocaba la cabeza, de Pelo negrísimo, con un bonito sombrero majo. En algunos de sus bailes empleaba muleta y  Espada de matador, para simular con ellas faenas toreras. >>

                Los renuncios de Sanromán sobre materia flamenca son sonados, era un hombre muy enamorado de su tierra, de sus fiestas, sus costumbres y sobre Semana Santa, un verdadero erudito, aunque metía cuñitas de su cosecha. Pero nos dejó dos ilustraciones sobre el tema. La propia Cuenca y la Águeda.



                En este párrafo, sin embargo, nos ilustra sobre la costumbre de vestir ropa de hombre las flamencas, aunque atribuye a la Cuenca ser la primera en hacerlo; parece que fue Salud, la hija del Ciego, quien lo hizo en primer lugar. Y sobre el nombre y las señas de quien vestía a estas bailaoras. “el nombrado Vito, que tenía su tienda en la Alfalfa”.

                Desde el año ochenta, constando Víctor como sastre en Confiterías 52. Esta calle se corresponde con el trozo de la calle Huelva que hoy está dedicada la memoria de Rafael González-Serna. Efectivamente, era como lo contaba José. Pero La Alfalfa en aquel tiempo, mediados de los ochenta del XIX, era el principio de la calle Águilas actual, y lo que hoy día es La Alfalfa, se llamaba Plaza de Mendizábal. Allí, en el número tres, plantó tienda Víctor Rojas Teresa, según se anunciaba en las Guías de Sevilla, en 1887 Y 1888.

EL ESPARTERO

                Pastora contaba que había nacido en la misma casa donde lo hizo El Espartero, famoso torero sevillano que tiene una calle dedicada en la Feria de Sevilla. Es cierto que el padre de Manuel tenía un negocio de espartería en la misma plaza, y que prosiguió su hermano Antonio, según el anuncio.

                Aunque podría ser, dudo mucho que fuera la misma casa exactamente. La configuración urbanística de aquella zona era distinta a la actual, y aunque así fuera, Manuel el Espartero está datado y nació en la Plaza de San Marcos 1, donde habitaba su familia en aquellas fechas, aunque en 1889 aparecía censado en La Alfalfa 3, mientras que ese mismo años, en Mendizábal 7,  habitaba el hermano de Víctor, Antonio Rojas Teresa, sastre.

Beauchy, una foto impagable. Dos esparterías, la de la derecha, la del padre del Espartero. En la casa de al lado, un local: José García Leanez, Sangrador Dentista. Y más a la derecha, la Posada de la Alfalfa
 Beauchy, una foto impagable. Dos esparterías, la de la derecha, la del padre del Espartero. En la casa de al lado, un local: José García Leanez, Sangrador Dentista. Y más a la derecha, la Posada de la Alfalfa.

VICTOR, UNA VIDA INTENSA

                Su padre Joaquin, sevillano de la Judería, también era sastre, dando dicho oficio a todos sus hijos varones, Víctor, Francisco y Antonio. Su madre Pastora, sevillana de San Isidoro. Entre el primero y el tercer hijo había una diferencia de dieciocho años. Tenían una hermana llamada como su madre.

                Víctor, nacido en 1850, según partida de nacimiento que en junio de 2016 publicaba Alberto en “Flamenco de papel”, se escapó de la milicia por una afección pulmonar que le acompañó toda la vida y que le llevó, ya de mayor, a Madrid a una clínica que parece ser costeaba su divina hija. A los veintidós años era padre soltero, pues le nació una hija llamada Maria Rosario, fruto de sus amores con Dolores Valenzuela Vázquez, con quien tuvo un nuevo retoño en 1873, una niña llamada Maria del Coral, que murió de una gastroenteritis a los pocos días de nacer. No se casaron. Ella aparece casada con otro en 1875, y ese mismo año Víctor vive con sus padres en la calle Guadiana. Más tarde, en 1895, Dolores vivía, viuda y con cuatro hijos de su extinto marido Felipe, en una caseta de madera, en la Enramadilla. El mayor, con diecisiete años.

RAFAELA CANO PAZ

                Esta desconocida bailaora, que lo fue del elenco de Silverio, había nacido en 1846 en el Puerto de Santa María, consta en un anuncio de mayo de 1874 en el Diario de Córdoba, junto a Franconetti y un tal Francisco Rojas.

                Puede tratarse del hermano de Víctor, y no sólo eso, sino que además pudiera ser que los dos hermanos fueran bailaores, porque en otra reseña del mismo diario en 1877, aparece Víctor, junto a Rafaela Cano.


                Pero Víctor y Rafaela no sólo fueron pareja de baile, sino que en 1880, en los padrones de Sevilla, constaban como casados. No sabemos cuánto duró la relación, pero Rafaela se va lejos, y en 1883 y 1884, estaba triunfando en Santander. Cantaba y bailaba.



VICTOR Y LA JUANACA

                En el artículo arriba referenciado, Muñoz Sanromán redondea la faena, refiriéndose a las flamencas vestidas de hombre y La Cuenca, haciendo esta referencia:

                <<A su semejanza se vestía también la Robles, y entre otras, usaba el traje de luces, llevándolo como ninguna, la Juanaca, mujer de Seisdedos.>>

                Y, ¿Quién la vestiría de torero? Adivinen.

                En 1885, Víctor Rojas se empadrona dos veces, en dos direcciones distintas.

                -En la Correduría, con Juana Escalona Bernal, la Juanaca de Málaga, que vivía junto al sastre y tenían dos hijos comunes. Antonio, con seis años, y Francisco, de dos.

                -En la calle Confiterías, junto a su madre y su hermano Antonio. Tienen un ilustre huésped. Una muchacha de 26 años, gaditana, soltera, y se llama Rosario Monge. El año anterior, 1884, ya se hospedaba con ellos.

                Siguiendo con la Juanaca, no sabemos quién era “Seisdedos”, aunque posteriormente tuvo hijos con el hermano de Víctor, Francisco Rojas Teresa. José nacido en 1884, y Pastora, nacida en 1887. En 1894 actuaba en Madrid, en el Liceo Rius, junto a Juan Breva. En 1895 vivía sola con su hija en la Puerta Osario.


ROSARIO LA MEJORANA

                La sastrería se muda a sitio más comercial, y en 1886, vende en la Plaza de Mendizábal, 3, donde viven, como solteros, Víctor y Rosario. Ella aparece como sirviente.




                No consta nadie más en la vivienda-negocio, aunque sospechamos que Pastora Imperio ya había nacido, pues en 1895 ya tenía once años, según los padrones de Sevilla. Manuel Bohórquez data la fecha de su nacimiento en 1883, y puede ser.

                Tampoco sabemos nada de que Rosario bailara en esas fechas, y según la tradición oral, tuvo una carrera muy corta, de tres años, aunque en 1882, en La Ilustración española y americana, Mas y Prats la cita entre las bailaoras flamencas de más fuste.


                En 1890 nació Víctor Rojas Monge, hijo de Rosario y Víctor Rojas. En 1899, según La Correspondencia, se le ofrece un homenaje en Madrid. Bien, con 41 años, pudiera estar retirada.


                Mientras tanto, Víctor da un salto de calidad a su negocio y se instala en la Avenida, en el número 1, una accesoria junto a los arcos de la mismísima casa de los genoveses, donde murió Silverio.

Casa de los genoveses.

Mira si tengo talento,
que puse una sastrería
enfrente al Ayuntamiento.

Sastrería de Víctor Rojas. Génova 1. Sevilla.

  
                        A causa de su enfermedad, Víctor no puede sostener el negocio, caen los encargos y su relación con Rosario va a menos. Viven juntos y se separan a temporadas. Un antiguo amigo le anuncia que va a instalar en Madrid un local de Music-hall, y la familia completa se traslada a la calle Aduana, donde tiene la Academia de baile Isabel Santos.
                        En la calle de Alcalá, cerquita de la Puerta del Sol, debutó Pastora como cupletista, de la mano de otra niña se presentaron como "Las hermanas Imperio", en 1900. Tema para otra entrada sobre la persona y figura de Pastora Imperio.
                      En cuanto a Víctor, luego de acompañar en 1910, junto a toda la familia a Pastora en una turnée por Canarias, muy enfermo, se vuelve a Sevilla acompañado por su mujer, Rosario. Cuando en 1911 Pastora y Rafael el Gallo se casan en Madrid, adelantan la boda a fin de que su padre pudiera acudir, ya enfermo de gravedad, pero ya no pudo ser. Murió unos meses más tarde, ya entrado 1912.

 BEAUCHY, GEROMA Y ROJITAS

                Se trata de una serie, con dos modelos a los que el fotógrafo data como –de puño y letra- Rojita y la Geroma, de corte costumbrista y que se asemeja mucho en su formas a las poses que actualmente, y creo que por mucho tiempo, adoptan los actuales bailaores y bailaoras flamencos.

Foto de Beauchy. BNE:

                Hay muchas posibilidades de que el Víctor Rojas que aparece en la reseña junto a Rafaela Cano y padre de Pastora Imperio sea el mismo que posa junto a Geroma. Sin embargo, Geroma, aunque en la web de Beauchy esté datada como Leyton de las Heras, que fue madre de Currito y prima hermana de Manuel Torres y Josefa, la madre de la Malena, es otra mujer distinta.

                Tenía otros apellidos distintos y en una próxima entrada los dataremos, así como su nacimiento y su fugaz carrera artística, ya que murió con veinticuatro años. Un dolor.

Foto de Beauchy. BNE:

José Luis Tirado Fernández