El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.

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sábado, 8 de julio de 2023

JUAN RODRIGUEZ FLORES Y EL BAUTIZO DE GITANOS DE 1841

 

                 En los archivos de la BNE, aparecen una serie de relatos escritos con el nombre figurado de “Fray Gerundio”  por el periodista y escritor Modesto Lafuente (Palencia, 1806), cuya obra más célebre es “Viage aerostático de Fr. Gerundio y Tirabeque” DE 1847.

                Entre la ingente cantidad de relatos, poemas, artículos de opinión, cuadernos de viaje, epístolas y filigranas literarias aparece, dentro de un viaje general a la baja Andalucía, realizado durante el mes de marzo, y publicado el 26 de ese mismo mes, en 1841, un episodio donde el fraile y su ayudante o acólito “Tirabeque” cruzan el puente y acuden a Triana.

Allí, según narración real o supuesta, que todo pudiera suceder, son invitados por Juan Rodríguez el Gallego.


                Eran muchos los fragüeros que estaban ciegos o tuertos, debido a las pavesas  o a las esquirlas de su oficio. Existían lentes, caras y escasas por lo lento de su fabricación, pero gafas de trabajo propiamente dichas, no.


INVITADOS

                De su familia, y los más conocidos, su hermano Manuel y su sobrino Tío Antonio Cagancho, El Fillo y su familia, los novios Candelaria y Curro Pabla, el jovencísimo Curro Puya, en fin, qué fiesta. Juan de Dios y el Brujo vivían en Sevilla, aunque bien podrían haber hecho la cortesia de su presencia. Y sobre las bailaoras mencionadas en el relato, “Niestra”, que es el nombre con el que se asentaban las Hiniestas en aquellas fechas, muchas, o la Juana Vargas, que por ser nombre y apellido abundante en Triana en aquel tiempo, se quedan en la inopia de esta historia.

   
             Por supuesto que no se bautismaba a ningún hijo de Juan, ya que su benjamín, Antonio, nació en 1830 y no creemos que éste lo celebrara a los once años. Parece ser que el neófito era su nieto Juan Miguel Rodríguez Bermúdez, que había nacido el diez de los corrientes. Por cierto, en Castilla, catorce. Eso me suena. A lo mejor alguien le dijo a alguien que allí se celebraban fiestas. Y hasta asambleas.


José Luis Tirado Fernández


domingo, 6 de noviembre de 2022

MI ESCOBA Y YO. LIBRO DE POEMAS

 

MI ESCOBA Y YO

 

Libro de poemas de Juan Manuel Flores

                He descubierto, aunque había leído en facebook algunas prendas de su pluma diversa, a un gran poeta. Su libro, un ramillete fresco y apasionado de dardos que duelen al leerlos, siempre con el flamenco presente

La  soleá de Triana

sólo la cantan los duendes

que nacieron pa cantarla

y por supuesto, Triana, su barrio

Vinieron porque vinieron

y se quedaron prendidos

de los besos que mi barrio

 pone en la orilla del río

en la técnica de moldear o el dominio del metro y el encaje

Se me ha caído el alma

por la baranda del puente

y se ha perdido en el agua

                El tiempo, el dolor, las luces y las sombras van apareciendo según uno  avanza en su lectura, que se me antoja un prado verde, donde van apareciendo moras y naranjas, que dejan en el paladar este dulzor:


José Luis Tirado Fernández

viernes, 11 de mayo de 2018

BAILAORA IDENTIFICADA


                Aparece en la Sevilla recuperada de Miguel Angel Yáñez Polo. La foto es de Emilio Beauchy, heredero de una saga de fotógrafos que lo largo de la segunda mitad del XIX difundieron a través de sus placas la belleza andaluza, tanto de monumentos, lugares paisajes, así como de interiores de hermosura singular o de ambientes tan significativos como el del Café el burrero, la más utilizadas por los flamencos de internet para ilustrar sus entradas.
                Yáñez Polo no identifica a la mujer que aparece en la foto. Lo habría hecho fácilmente, sólo con mirar las que aparecen en el libro de Fernando el de Triana, donde aparece, en otra pose, acompañada de otra artista y en el mismo decorado. Pero además, con el mismo vestido. Con una sola diferencia: el guante en la mano derecha. Extraña manera de adornar a una persona que se supone que en el momento de la foto está tocando la guitarra. Con ese guante no le podría sacar a las cuerdas ni una sola nota interesante.

Miguel Angel Yáñez Polo "Sevilla recuperada"

Se trata de “la Melliza”, que en el libro “arte y artistas flamencos” aparece con la misma guitarra, de pie, junto a otra bailaora llamada “la Honrá”. Fue portada de la revista "Instantáneas" en 1898.

José Luis Tirado Fernández


sábado, 18 de octubre de 2014

NANCY, DOCTORA EN GITANERÍA


                Suelo seguir los twiter del crítico de flamenco del diario El Mundo, Manuel Martín Martín, porque algunas de sus citas, frases y letras son dignas de ser tenidas en cuenta, por su calidad, originalidad o desparpajo. Hace unas horas hizo la siguiente:

 "El flamenco está formado por muy escasas verdades y bellas mentiras que merecerían ser verdades" (Francisco Vallecillo)

                Y, casualmente, hace unos días se me vino a la mano un delicioso librito de Ramón J. Sender, llamado “Nancy, doctora en gitanería”, y que me regaló mi neoyorquino amigo Pepe, antes de asentarse definitivamente en U.S.A.


                Se trata de una secuela del anterior en la serie, “La Tesis de Nancy”, cuya trama desvela desde su condición de narrador un traductor, que es amigo de Betsy, una norteamericana que recibe  cartas de Nancy, su prima, quien, instalada en Alcalá de Guadaira, prepara una tesis sobre el habla andaluza y las costumbres de los españoles. Para ello, trata de documentarse ampliamente devorando libros y haciendo continuas consultas al diccionario intentando concordar los significados con lo que ella cree que significan, vive intensamente su singladura andaluza, y se enamora, naturalmente. Lo hace de un gitano, Curro, con quien entra en continuas colisiones por la diferencia entre sus culturas y maneras de ver las cosas, dándose a lo largo del texto divertidas situaciones o malentendidos. Ella trata de penetrar en el mundo gitano, pero traduce algunas veces, literalmente los giros o modos, de lo cual extrae sus propias conclusiones, que comparte con Betsy. Veamos alguna de ellas, referidas a lo flamenco.

LA SOLEÁ Y LOS GITANOS DE TARIFA

                >>Se dirá que son muchas complejidades ésas para poder vivir con los demás y consigo mismo, pero los gitanos tienen muchos más problemas que nosotros, ya que carecen de hogar fijo. Y esos problemas no los dejan día y noche. Y como no tienen leyes, tienen que tener costumbres, supersticiones mitos y brujeríos para cada caso.

Te dije que me esperaras
y vine y no estabas ya
marditos sean los duendes
que te me han hecho orvidá
y una queda en los caminos
y tú vas a la ciudad…
¡No eres un gitano fino!

                >>Esa es una soleá. Alrededor de la soleá hay todo un mundo también. Un ejemplo de soleá que a mí me parece  casi sublime es la de la “Verbena de la Paloma” y está directamente relacionada con un duende que se llama el sarnoso. Me extrañó ver un tipo de agente tan aparentemente vulgar y rústico incrustado en la delicadeza de la soleá.
                >>Pero eso forma parte de lo que decía antes sobre la dialéctica de los calés. Más adelante se verá un caso prodigioso en el que actúan todos esos elementos contradictorios o coincidentes, ofreciendo un ejemplo de los enormes peligros -con consecuencias trágicas- que puede haber en una manipulación equivocada de esas fuerzas semiocultas. Lo digo en serio y espero poderlo probar.

…que ya me han dicho los mengues
que no me sabes querer
eres poco hombre para eso
o yo soy mucha mujer…

                >>Pertenece la soleá al género de música que debía ser alegre como la seguiriya, pero es triste. No sé cuál es la causa. El mismo nombre soleá quiere decir soleada, es decir, sunny, como decimos en inglés, y eso quiere decir en nuestro idioma alegre…

                Así que Nancy, toda una doctora –pensará Betsy-, no sólo en gitanería sino en flamenco, hace un ejercicio de pragmática investigadora, y, a partir de lo que va adquiriendo, según su particularísimo punto de vista –por su formación, cultura, aficiones, etc.-, establece una definición de la soleá, su fundamento, y a la que concede incluso un carácter esotérico - elementos contradictorios o coincidentes, fuerzas semiocultas- para terminar con una rematadamente divertida conclusión sobre su etimología. Vamos, lo que hacen los flamencólogos.
                Les dejo un delicioso fragmento con el que remata el capítulo, dedicado a las malagueñas:

            >>El gitano fino sabe encender fuego con una mirada si el agente de la malagueña le es propicio. Pero eso no es posible en tierras como Vizcaya o Guipúzcoa, donde he dicho llueve cada día.
                >>Con el duende de la malagueña, un gitano puede hacer hablar también a un caballo sin domar. Pero no lo hacían a causa de la Inquisición, aunque en general la Inquisición no los molestaba, porque, como dice don Francisco de Moncada, en tiempos de Felipe III eran gente baja y sin medios para responder a los gastos del proceso.

                Verdad que sí, Don Francisco, que en gloria esté, escasas verdades y bellas mentiras. En este caso, graciosas y ocurrentes.


José Luis Tirado Fernández

sábado, 11 de octubre de 2014

EL CHÍCHARO DE TRIANA


              

                En esta ocasión, traemos al blog  el glosario de un cantaor modesto, poco conocido y que, a pesar  de tener documentada su familia otros cantes,  sólo se prodigaba como intérprete de saeta, difícil asignatura para un cantaor, dado que el desamparo musical al que se somete – ausencia de cualquier referencia sonora en la que apoyarse- desemboca no pocas veces en crestas imposibles de sostener o falta de lucimiento por bajadas de tono que casi siempre se deben al miedo escénico. Y es que es “mú” difícil cantar bien a una imagen devocional desde un balcón o a pie de calle, cuando miles de oídos se conjuran para escuchar lo que uno dice.    
                Como digo es cantaor poco conocido, y solamente en un libro, “Triana, la otra  orilla del flamenco  (II), 1931-1970 ” de Ángel Vela, he podido encontrar la referencia a su nombre. Dice: “Excelente saetero que cada Domingo de Ramos le cantaba a la Virgen de la Estrella en la Cava de los gitanos, imagen de la que era muy devoto, desde un balcón frente a la iglesia de San Jacinto y en franca competencia con la Niña de la Alfalfa y, más tarde, con su amigo Pepe Huelva; aquel cantaba saeta por martinete y Pepe por seguiriya y gregoriana. Todo un espectáculo. Chicharito vivió frente al colegio Reina Victoria, el gran edificio de Aníbal González (1909), y solía reunirse con amigos cantaores de la otra Cava como Manolo Oliver, El Teoro y, muy especialmente con Paco Taranto.”
                Por el mal estado en que me entregan el documento, tecleo y transcribo una entrevista de José María Gómez para “El Correo de Andalucía en 1981, año en que falleció.



Un popularísimo intérprete de la saeta “por martinetes” (SIC) –dentro de ese estilo moderno que se canta en sustitución de las antiguas (1) desde la segunda decena de este siglo, es Francisco Ponce Durán “El Chícharo de Triana”. Lo encontramos en la comida de hermandad de La Estrella. Está contento nuestro hombre porque hoy tiene “un buen día de garganta”

VIVIR LA SEMANA SANTA

-Los críticos, amigo Chícharo, le digo-, dicen que cantar la “saeta por martinete” es lo mismo que cantar un martinete con palabras propias de la saeta.
-Yo no quiero entrar en polémicas de esas, yo las canto “por martinete” y “por seguiriya”, tal y como lo hacía uno de los mejores cantaores de saetas del mundo: El Niño Gloria.
-¿Aprendiste de ese artista?
-Sí, señor. Yo me arrimé al Gloria cuando contaba diecinueve años de edad, y hoy tengo sesenta y nueve.
-¿No ha podido usted evolucionar y haber variado el estilo? (2)
-¿Variarlo, dice usted? El Chícharo cantará la saeta “por seguiriya y “por martinete” hasta que se muera.
-¿Cuántas ha cantado usted en tantos años de andar por la  vida, de ver la Semana Santa?
-Tres o cuatro mil. Por cierto, que llevo cantándole a la Estrella más años que la Niña de la Alfalfa.
-¿Y qué número canta usted en cada Semana Santa?
- Ciento cincuenta en Sevilla; luego las que canto en los pueblos.     
           
LOS QUE PERDURAN

-¿Tienes cofradías fijas?
-Si, hombre, mire: la Estrella, el Domingo de Ramos; Santa Marta el lunes; Javieres, el martes; Panaderos, el miércoles; los Caballos de Santa Catalina, el jueves; la Esperanza Macarena, la “madrugá”, y la O, el viernes por la tarde.
-¿Dejaste algún año de cantar tus saetas?
-Bueno, como dejar, creo que nunca, aunque sí lo he tenido que hacer con una faringitis o con un resfriado.
-¿Cómo es que un trianero canta a la Virgen de la Esperanza Macarena y no a la de Triana?
-Sí que le canto, ya lo creo que le canto. A la Macarena le canto en la madrugá, pero a la de mi barrio lo hago en la comida de hermandad. Son cosas del oficio ¿sabe? (3)
-¿Qué me dice de los artistas actuales?
-Que estamos quedando muy pocos, Peregil, Angelita Yruela y Pili del Castillo, refiriéndome a los que seguimos al pie del cañón, porque el Rerre se prodiga muy poco, y Rogelio, su hija y Pepe Cárdenas se han retirado.
-¿Has ganado premios?
-No, no, porque no me he presentado a ninguno. Mi cosa es cantar en las entradas y salidas de las cofradías.
-¿Cómo conserva usted tan fresca la voz?
-Cuidándola, no fumando ni bebiendo en exceso.
-¿Cantas más saetas a los Cristos que  a las Vírgenes?
-Igual por igual. Para que la saeta tenga ambiente depende del capataza, de los costaleros y, naturalmente, de la gente.
-¿Cuándo empieza usted a vivir ese clima?
-¿El de la Semana Santa? Pues dos mese antes, desde que comienzan las comidas de hermandades.
-¿Qué porvenir tiene la saeta?
-Muy penoso, porque faltan artistas, porque no veo jóvenes valores. Ya verá, ya verá cuando terminemos los tres o cuatro que quedamos. (4)
¿Por qué el Chícharo de Triana?
-Primero por devoción y con el fin de ganarme unas pesetas, aunque gracias a Dios no necesito darme esos ajetreos; claro que también pica la afición.


NACIDO EN LA CAVA DE LOS GITANOS

-¿Qué recuerda con más cariño de su vida de su saetero?
-Fue en la Semana Santa del año 1960, en que nos reunimos para cantar Manuel Mairena, Rerre y un servidor, para cantar a la Macarena. Como canté yo aquella noche, no he vuelto a cantar en mi vida.
-¿Inspirado?
-Aquello fue la gloria, mire usted
-¿Se puede decir que el Chícharo es gitano?
-No, porque no lo soy. Nací en la cava de los gitanos y me he criado entre ellos, pero no lo soy.
-¿Quiénes han sido los monstruos del cante de Triana?
-Gordillo, Oliver, Abadía y el Goro. Este último no ha estado por encima de todos. (SIC)
-El Chícharo, pese a la noche excepcional aquella de 1960, ha cantado hoy con gran inspiración, con una voz fresca y vigorosa increíbles.
Ya veremos cómo está el Domingo de Ramos cuando la Estrella trianera llegue a su capilla, después de repartir su gracia por las calles de la ciudad.

Tenemos, por tanto, la semblanza flamenca de un cantaor trianero, Francisco Ponce Galván, nacido en la Cava de los gitanos en 1912 y fallecido en 1981, discípulo, según sus declaraciones, de Rafael Ramos Antúnez, Niño Gloria, llamado “El Chícharo de Triana”, apodo heredado de su padre, por ser éste de baja estatura y de rolliza complexión, de profesión albañil, aunque en su juventud trabajó en los tejares de la vega y que terminó sus días habitando en la barriada del Carmen. Su familia guarda grabaciones caseras que me han prometido, para colgarlas en este blog, una vez salvadas las dificultades de pasar cintas a formato digital. Desde aquí mi agradecimiento por su colaboración inestimable y la aportación a la historia de nuestro arte.



(1) El periodista habla de las saetas por martinetes que han sustituido a las “antiguas”, y die bien, pero no aclara que las saetas antiguas eran demasiado planas como para haber sobrevivido a estos tiempos (mediados del XX y hogaño)
(2) El estilo lo varía cada intérprete que lo canta, el periodista quiere decir “personalizar”, pero Chícharo contesta de forma categórica.
(3) Una ramificación del “cuartito”, y que aún perdura en algunas hermandades, es la amenización, por lo general a los postres, de dicha comida anual, contratando a saeteros de prestigio. En ese año, 1981, estaba en candelero “Peregil”, quien, por supuesto, cobraba por su cante.
(4) Aquí vaticina Chícharo lo que actualmente está pasando, que la cantidad se está comiendo a la calidad, y escasos artistas del flamenco se aventuran con la saeta, al menos en la calle, salvo honrosas excepciones, como Chiquetete o Paco Taranto que de vez en cuando ponen su pica alta.


José Luis Tirado Fernández

lunes, 22 de septiembre de 2014

TRIANA, LA OTRA ORILLA DEL FLAMENCO (II), 1931-1970

Presentación del nuevo libro de Ángel Vela sobre la Triana flamenca, desde el inicio de la Segunda república hasta 1971. será el próximo jueves, 25 de septiembre, a las 20.30 hora en el Hotel Ribera de Triana, Chapina. Allí nos vemos.


Portada de Juan Valdés

sábado, 9 de noviembre de 2013

PRESENTACIÓN DEL LIBRO “CONDICIÓN DEL EXTRAÑO” DE EFI CUBERO




                Jesús Moreno Sanz, con verbo fluido y edificante, presentó el acto, el libro y dio paso a su autora, que leyó algunos de los poemas del mismo, agradeciendo la asistencia a todos los que allí concurrimos y abriendo su corazón a cada salto de página. Yo adivinaba su voz, como si de unos mensajes de correo electrónico pudiera escaparse el tono exacto y acomodarse al fundirse con mi oído como cosa cotidiana, como algo familiar.  
                Me invitó, y… claro, Clara, ¿Cómo no? Siempre. Tú me llamas y yo acudo. Aquel santuario de papel cuyos retablos son monitores en color y sus santos carteles con caras de poetas, parecía acogernos amablemente en aquel medio, luminoso, colorido, de una agitación calurosa y sugestiva, cuyos oficiantes no invocan a Dios, sino a la palabra. ¡Y qué palabras tiene el libro! Uno cortito, quizá el que más, un GRAFFITTI de cuatro versos:

Me fascina su gesto en rebeldía.
  Revela sin dudarlo
       la búsqueda implacable
                  de ese instante fugaz donde perpetuarse.

                Fue una buena ocasión para el encuentro de unos amigos que lo son porque se conocieron a través del blog de Antonio García Barbeito y comprobar, de paso, que lo que Barbeito ha unido no lo separa el tiempo.
                Fue el poeta y escritor el que protagonizó la anécdota, ya que al llegar, nos saludó cariñosamente en la entrada y después se disculpó informándonos de que tenía que marcharse a la presentación del libro de Efi Cubero. Como si nosotros estuviéramos allí buscando espárragos. Lapsus mentis.
                A la salida, no nos invadió un aire de soleá, ni siquiera una triste falseta de un flamenco callejero que colocara su mosaico de fondo a esa tarde de “jondura” y sensaciones. No. Sin embargo, nos llegó la dulce melodía de Nueva Orleáns en el saxo prodigioso de un hombre al que robé esta foto, cuando estaba recogiendo para marcharse. Lo siento.


                Condición del extraño. Me dedicó el libro sin obviar en la firma mi naturaleza trianera y prometiéndome que de Triana, ya hablaremos. ¿Cuál será la diferencia entre decir “una poeta amiga” y “una amiga poeta”? Me alegra haber coincidido en el tiempo/espacio con esta mujer y tener la oportunidad de conocerla. A ella y sus versos.


José Luis Tirado Fernández

martes, 16 de julio de 2013

NUEVO LIBRO DE ÁNGEL VELA: TRIANA, LA OTRA ORILLA DEL FLAMENCO

Ángel Vela presenta el miércoles dia 17 un interesantísimo libro, como todos los que publica, pero que en esta ocasión tiene al flamenco como referente. Y a Triana como telón de fondo; una combinación que a los que amamos esto y lo otro, nos puede hacer felices en su lectura. Será en el hotel Zenit, en Pagés del Corro 90, a las 21.00 horas. Yo voy.


miércoles, 13 de junio de 2012

JOSÉ MALLORQUÍ Y EL MISTERIO DE UNA RECETA


            “Estimado amigo: Lo siento, pero no tengo ni idea de si esa receta aparece o no en una novela de El Coyote. No lo recuerdo, aunque me suena vagamente, muy vagamente... De todas formas, conociendo a mi padre, no me extrañaría lo más mínimo. Lamento no poder aclarar su duda.

César Mallorquí”
         Este fue el mensaje que recibí de César Mallorquí, escritor prolífico, periodista, guionista de radio y que también trabajó entre 1981 y 1991 como creativo publicista,  magnifico novelista, como su padre, que por si ustedes no lo han intuido, se trata del recordado José Mallorquí, autor de las novelas “El Coyote”, personaje que se popularizó a través de sus entregas –más de doscientas-  y  la elaboración de un posterior tebeo que ilustraba Francisco Batet, así como emisiones radiofónicas por entregas y la realización de algunas películas sobre el personaje y su mundo.
         Y este mensaje vino a cuento de una pregunta que yo le hacía sobre una historia que alguien –que juro no recordar quien fue- me contó sobre el autor, su obra y una secreta explicación de la receta de la salsa de ostras del famosísimo restaurante parisino “Maxim´s”.

         Esta persona que hace muchos años me hizo la narración de tan rocambolesca historia, me explicó que en una de las novelas de “El Coyote” aparece la receta completa, con pelos y señales de dicha salsa.

         Además, y con un halo de misterio y en voz baja, me dijo el ingrediente principal de la receta, y que no me importaría desvelar en una próxima entrega, si la hubiera –según suscite el tema interés o no-, próximamente.

         ¿Es cierto? Ni su propio hijo lo sabe, aunque reconoce que le suena muy vagamente. ¿Aparece en una de sus novelas dicha receta? A lo mejor algún seguidor impenitente de José sería capaz de recordarlo. Le agradecería el dato. Conocí a un hombre que apilaba, después de leerlas,  sus novelas en un rincón del salón de su casa; se llamaba Antonio, vecino del barrio de Los Humeros de Sevilla y que murió hace muchos, muchos años. Cualquier rato libre lo dedicaba a leer o releer estos libritos que se  han dado en  denominar con el término anglosajón de “pulp”.

         Esta entrada pretende ser no ya un motivo de entretenimiento o reveladora de ninguna investigación literaria o histórica, sino un llamamiento a cualquier aportación que algún lector pudiera hacer sobre el tema. De cualquier manera, creo que el  propuesto ya es apasionante por sí mismo.



José Luis Tirado Fernández

martes, 17 de abril de 2012

PACO ROBLES, SEVILLA


         No tiene aspecto de intelectual, aunque en realidad lo sea. Un profesor de literatura, que escribe libros, dirige revistas y es columnista de un diario, lo es. A mí me parece… en fin…. yo le veo cara de julai, pero tampoco lo es, ni eso, ni un hombre del montón. Al escucharle hablar, enseguida se da uno cuenta de su estatura. Su brillantez se sobrepone a cualquier percepción física anterior. No tiene voz de orador pero en sus maneras, la reemplaza con largueza. Quien ha leído sus textos, sus libros (me impactó Tontos de capirote), sus artículos, entiende por qué ocupa el lugar que ocupa en Sevilla y su mundo interior, sobre todo dentro del ámbito de las cofradías, pasión que comparte con un servidor.

         He tenido ocasión de verle –y oírle-, digo que también de disfrutar de eso, en algunas presentaciones, de las que es asiduo o cuasi impenitente agregado. Yo voy, claro, a las que voy, recuerdo la presentación de un libro sobre conventos de mi amigo Rafael Raya, a la que asistió también Don Nicolás Salas, en San Esteban, en la que dijo sentencia, creo que parafraseando a alguien,  que “si quieres que en Sevilla no se sepa algo, no basta con que lo calles, ni siquiera lo pienses”.

         Más recientemente, en la presentación del libro de Manuel Melado “El barbero de Sevilla”, donde dejó algunas perlas dignas de mención, tal como aquella de que “en Sevilla hay mucha guasa, mucha retranca, pero no tanta gracia como se le supone. Y atribuía parte de esa gracia a Melado y su última obra. Creo que se le olvidó un detalle; en Sevilla hay guasa, retranca…y mú mala leche. Después de esta distracción, volvió a deleitarnos con otros golpes de arte, como cuando comentando una foto de Melado vestido de acólito de la Trinidad con un polo en la mano, dijo: “y es que Melado es más viejo que el Sábado Santo”, porque, como explicó a continuación, la hermandad, en esas fechas, salía el Jueves Santo.

         Y es que Robles, en mi opinión, es el hombre de moda, lo creo porque me lo encuentro muy a menudo y en muchos eventos. La última vez, fuera de laz parafernalia social y mediática, coincidimos en el funeral por la señora de Emilio Jiménez Diaz, en la Parroquia de Sant´ana.  El caso es que nunca he hablado con él, supongo que mi timidez gana la partida cada vez que coincidimos, alguna vez le acometeré para felicitarle, en general, por ser como es. Mientras, le seguiré según mi tiempo libre me lo permita. Y a embobarme con su talento y a desternillarme con sus ocurrencias.

jueves, 5 de abril de 2012

EL BARBERO DE SEVILLA DE MANUEL MELADO


El Barbero de Sevilla de Manuel Melado



Manuel Melado presenta su nueva obra, el lunes 16 

Intervendrán, además del autor, Julio Cuesta Domínguez Presidente de la Fundación Cruzcampo, Francisco Robles, periodista y escritor, y José Mª Toro, en nombre de la editorial Guadalturia Ediciones.

Lugar: Salon de actos Fundación Cruzcampo

Día: Lunes 16 de Abril de 2012

Hora: 20,30

Avda de Andalucía, 1

Sevilla


El libro es para llorar. De risa, claro. Algo que en estos tiempos de mustia melancolía, se

agradece como se agradece en agosto una barra a la sombra y una fresca del barrio bien

helada en lo alto del mostrador.