El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.

jueves, 20 de agosto de 2026

EL ARRENDAMIENTO DEL CAFÉ SILVERIO DE LA CALLE ROSARIO NÚMERO 4

Silverio, suma y sigue...

1888. Ese año tuvo un hijo, llamado Silverio, con una nieta del Isleño. El siguiente documento hallado, con que continuamos, está datado ese mismo año y forma parte de una serie de sucesos económicos en la vida de Silverio Franconetti. Su título, (arrendamiento de varios efectos de establecimiento) deja lugar a dudas, tantas y tan amplias, que luego son aclaradas por ulteriores escrituras. Por una reseña de 1887, sabemos que los turistas acudían al salón, por lo que suponemos el negocio hasta ese año iba viento en popa. Tampoco sería tanto como lo que está ocurriendo en Sevilla en la actualidad, ni existían los AT.

 


En el texto, cuyo enlace aparece al final de esta página, podemos leer de una forma clara que el dueño del café cantante, era su suegro. En él, José se atribuye la propiedad del negocio (establecimiento café cantante), en una declaración donde deja sentado su afecto por el yerno… (su buen comportamiento y notoria honradez) y que le arrienda los efectos, muebles y bebidas que hay en el Salón para que pueda seguir buscando su subsistencia y la de su familia. Veamos.

EL SUEGRO DE SILVERIO

 Silverio no sólo era mayor que su segunda esposa, Salud, treinta y cuatro años, sino que además era mayor que su suegro más de diez años. José Sánchez Sopeña nació el 20 de abril de 1841, en Triana, en la calle Larga, actual Pureza. Era hijo de una familia acomodada del barrio; su padre, José Sánchez Ponce de León era un acreditado farmacéutico.

Desde 1885 hasta 1888 habitó en los altos del café cantante, Rosario 4, con toda su familia y tenía una hija llamada Silveria, nacida en 1884, año en el que el cantante se casó con Salud Sánchez Morán. sobre su persona, añadir que siempre se registraba como alfarero, aunque no parece, por sus filiaciones a partir de su relación con Franconetti, que tampoco podemos acreditar, ejerciera dicho oficio.

 

El salón llevaba abierto desde abril de 1881

CÓMO ERA EL SALÓN SILVERIO

 En la escritura de arrendamiento de enseres se habla de reposición de géneros al terminar dicho acuerdo. Si el inventario del café cantante de Tarifa 1 nos aclaró qué se bebía allí, el del café cantante de Rosario 4 provoca asombro, ya que, en cuestión de mobiliario, duplica el número de sillas, por ejemplo, que la amplitud del local superaba al otro y que incluso disponía de una mesa de billar para uso de la clientela.

 

Recreación del café Silverio

Que allí se cocinaba, cocina económica describe, y seis peroles, que el café se hacía en una máquina de bronce y no en ollas, que incluso se tostaba allí mismo, que que allí se bebía ron de Jamaica, champagne y otros licores y que el monto de la operación se fijaba en 11.004,50 pesetas.

 MÁS DOCUMENTACIÓN, MÁS SORPRESAS

 Como nobleza obliga, quiero rectificar mis dudas con respecto a la existencia de Frasquito el Manga. Es verdad que existió, he visto su firma y sé su nombre y su profesión, y los publicaré. También disculparme con el camero Don José Muñoz Sanromán, exquisito poeta, periodista y novelista, pues nos transmitió datos fidedignos. También volveremos atrás ya que los documentos nos llegan en orden aleatorio y no en su línea de tiempo.

¿Sería así este rincón en el café Silverio? En la próxima conoceremos más sobre Silverio, sus dificultades, su casa, sus jayares.

 Puedes ver el documento aquí

 DOCUMENTO

 

miércoles, 12 de agosto de 2026

EL TRASPASO DEL SALÓN SILVERIO


El cuatro de marzo de mil ochocientos ochenta y uno, Silverio Franconetti y Manuel Ojeda ponen negro sobre blanco lo que suponemos hacía tiempo que se venía fraguando: la disolución de la sociedad de ambos. Al final de esta página, hay un enlace a una transcripción del documento, con una datación previa. Es un texto tecleado, sin corregir, porque las faltas de ortografía las he dejado tal cual, y otras se las ha comido el corrector.

 En esta entrada que hice sobre El Burrero,

 https://miflamencoymipoesia.blogspot.com/2020/05/cafe-del-burrero-primera-parte.html

 dudé sobre esa sociedad e incluso la existencia misma de Frasquito el Manga, cuestión que sigue -la de Frasquito- en el aire, ya que no aparece por ningún sitio en el escrito, normalizado y formalizado ante Notario. Y lo hacen de la manera más lógica y fácil posible. La tercera parte es Manuel María Bonilla y Giraldez, posible dueño del local o edificio que había sido enajenado a la Iglesia en 1868 y que anteriormente fue abandonado por las monjas. También podría ser un representante de la propiedad, aunque no se especifica.

El proceso fue así: ellos venden el contenido del café cantante, muebles, enseres, bebidas, etc. a Bonilla por mil quinientas pesetas, las cuales reciben. Luego, Manuel Ojeda, recibe el dominio sobre el establecimiento a razón de setecientas pesetas anuales de alquiler. Manuel Ojeda entrega el importe del primer año y recibe carta de pago. Silverio queda sin responsabilidad. Así firman excepto Ojeda que no sabe, y poco más en lo legal.

Pero el documento contiene datos muy interesantes, como la profesión de Silverio, “artista cantante”, cuyo último deseo y último del escrito es que el título de “Salón de Silverio” existente en la puerta, se retire de inmediato. Y firma de su puño y letra poniendo “Silberio Franconetti”.

 



En cuanto a las curiosidades, son diversas y algunas sorprendentes, como la existencia de cuatrocientas sillas. Supongo que le vendrían bien a Manuel para su café de verano. El local era mucho mayor de lo que yo suponía. Nos ilustra también sobre cómo se iluminaba el establecimiento, cómo se hacía el café y que no sólo se bebía vino sino que se elaboraban ponches.

 Supongo que Franconetti saldría de allí corriendo a dar la señal del café cantante nuevo de la calle Rosario, que abrió al mes siguiente, pero... Realmente, ¿quién era el propietario del café cantante de la calle Rosario? En otra próxima entrada, hablaremos sobre ese término y otros, sobre su suegro, su casa, sus pertenencias...

 Próximamente en este salón...

 Ver el documento aquí: 

DOCUMENTO

José Luis Tirado Fernández