El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.

lunes, 19 de agosto de 2013

OIDO EN LA BARRA DEL BAR II

             Estos son trozos de conversaciones o soliloquios que los clientes “colocan” al camarero, tomadas a vuelapluma si la pluma, en este caso, fuera una oreja que gravitara el espacio en el momento oportuno.  No son literales, ni me identifico con todas, aunque algunas me han parecido maravillosas. Creo, que son trozos de la vida que el viento lleva y que, si alguien no los capta, mueren en el limbo del olvido. Ahí va la segunda parte.

***
… he comprado un panteón y lo he mandado construir en mármol, pero italiano, me ha costado un pico… también he mandado que el pongan una estatua con una alegoría, una especie de ángel con las alas abiertas y unas letras en bronce con mi nombre…
-Pare, si yo tuviera un panteón como el suyo, me moría tres meses antes…
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…ando buscando novia, pero no tengo prisa. Estoy esperando que llegue una que me guste, pero que sea delgadita, que mi padre me ha dicho: “canija siempre, que gorda y guarra se pone sola”…
***
…caballero, haga usted el favor  de socorrerme, que llevo tres días sin comer…
-¿Tres días? Pues siga usted jugando con el estómago…
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…los que aprenden antes a comer solos son los niños de las guarderías, porque les ponen la comida y les dan la cuchara, y ahí te apañes. No sólo aprenden antes, sino más rápido, antes de que le quiten el plato…
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…voy al psicólogo porque me da miedo la oscuridad. –A mi me da miedo la luz, sobre todo cuando llega el recibo…
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…cubrir con el pelo de los lados de la cabeza la calva de la parte superior, ya sabes, como Anasagasti, creo que le llaman el cruzado mágico, me parece ridículo. Pero en un sacerdote, sospecho que es pecado de vanidad…
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…Me dice viejo a mí… y tiene seis meses menos que su abuelo...
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…un café con leche y me corta usted un mollete, la parte de abajo muy finita… y me pone usted la de arriba…

José Luis Tirado Fernández

lunes, 5 de agosto de 2013

LOS CIELOS QUE PERDIMOS

Para Rafael Medina


Traslúcidas sabanillas que ya nunca gozaremos,
apuntes de anhelos rotos sin cuerpo para cogerlos,
no sonaba el añafil que anunciara el atropello
sino el descuido cobarde de quien pudo defenderlo;
ganó la ley del mercado, intereses y provechos
impusieron por la fuerza la nueva Babel de acero.

Foto de José Luis Galván


Llora Romero Murube desde su balcón de almendros;
ojalá que sean sus lágrimas, si no júbilo, fiel riego,
que sus ánimos repartan  lucidez y buen criterio
y que devuelvan las luces a los que van de modernos.


Foto de José Luis Galván



Más no llores tú, Sevilla, pues volverán otros cielos
y desnudarán de añiles las flores de tu lamento;
no viertas ningún suspiro por los hijos que se fueron,
podrás escuchar su canto cuando declamen sus versos;
mírate en  las cosas bellas que pueblan tu firmamento
y deja al amor que esculpa las volutas de los sueños.

Postal antigua

José Luis Tirado Fernández

domingo, 4 de agosto de 2013

LO QUE EL TIEMPO DA, LO QUE EL TIEMPO QUITA, LO QUE EL TIEMPO PONE





            Es el título de una puesta en escena  de José Luis Ortiz Nuevo y que cerró la Bienal de 2004. Tuve el gusto de estar presente con mi padre y Paco Menudo, el que, junto conmigo, aparece en esta foto de 1976, en el que estamos colaborando con una de tantas causas que en aquellas fechas se prodigaban. El sitio, la Asociación de Vecinos “Unidad” del Polígono San Pablo; el escenario, una humilde tarima, un pupitre y unas sillas de colegio en las que se celebraban las famosas asambleas de vecinos de aquel tiempo un tanto revuelto. Y flamenco, claro.

El dominio del compás
            Paco Menudo no es un guitarrista académico, pero tiene un sentido del compás que para sí quisieran muchos guitarristas, y yo. Puede mantener una conversación mientras toca, nada le entretiene el reloj. Es la teoría de Rafael Mendiola puesta en práctica. <<Niño, dile a quien presume de compás que te haga uno por soleá; háblale mientras lo hace, y comprueba si lo pierde o no.>> El reloj interno es algo con lo que se nace. A mi precisamente no me lo dejó mi bato como herencia.

Vuelta a la foto
            Me ha parecido un buen pie de foto para este documento: lo que el tiempo da, lo que el tiempo quita, lo que el tiempo pone, puede ser un resumen del primer vistazo con que se contempla. Nos dieron ese tiempo para gozarlo, el tiempo nos quitó esas cosas tan maravillosas que vivimos y nos puso luego otras más accesorias e intrascendentes y sin las que sin embargo, hoy, no sabríamos vivir. En fin, un jirón de nuestras vidas que, por casualidad, hoy he encontrado. El único espectador que aparece en la foto es un viejo anarquista que frecuentaba la Asociación y al que apodábamos “Durruti”.

José Luis Tirado Fernández


viernes, 2 de agosto de 2013

OIDO EN LA BARRA DEL BAR

            Estos son trozos de conversaciones o soliloquios que los clientes “colocan” al camarero, tomadas a vuelapluma si la pluma, en este caso, fuera una oreja que gravitara el espacio en el momento oportuno.  No son literales, ni me identifico con todas, aunque algunas me han parecido maravillosas. Creo, que son trozos de la vida que el viento lleva y que, si alguien no los capta, mueren en el limbo del olvido.
***
            …un vendedor de mi empresa se dedicó a asegurar a los vecinos de la vega de Triana, humildes habitantes de las casas construidas alrededor de los antiguos tejares…
            ….al año siguiente me tocó a mí ir a cobrarles las primas, que en aquellas fechas eran anuales. Les informé de que no tenían cubiertos los daños producidos por fenómenos de la naturaleza, puesto que en la póliza quedaban exentos por tratarse  de terrenos inundables. No creían que pudiera haber alguien tan honrado… querían linchar al agente que les aseguró… por supuesto nadie me pagó la prima…
***
            …me han trasplantado de medula y sé que esto no se acaba aquí, pero estoy preparado.  Considero todo este tiempo como un cominito que Dios ha querido adjuntar al árbol de mis días… No me quejo de nada… la vida es un don maravilloso que  no nos pertenece…
***
            …los amigos  malos son preferibles a los amigos buenos, porque se ven venir.
***
            Una señora entra en el bar y se dispone a entrar en el retrete (léase W.C. como eufemismo) Pregunta: ¿Dónde está la luz?  En el techo… contesta el camarero.
***
            …me dio un infarto pero me duché y se me quitó enseguida. -Pero, ¿habrá ido usted al hospital, no? -¿al hospital, para qué? le estoy diciendo que me duché y se me quitó…
***
            …el “imposible” era un zapatero remendón que recogía los zapatos en mi pueblo. Se le quedó  ese nombre porque los vecinos le entregaban los zapatos para arreglar en muy mal estado…
… algunos le entregaban sólo los cordones…
***
…pare, préstame usted cien euros pa ´pagar la luz.
…pos ´no se va a llevar tiempo la luz encendía…
***
            …la noria la inventaron los chinos por necesidad, aunque en realidad parece de procedencia y uso árabe, - la que llora-, del que procede el vocablo na‘úra –cuánta poesía-, ya que el agua al resbalar por ella evoca el llanto en su sonido.  
***

Posiblemente, habrá una segunda parte.

Por la transcripción,

José Luis Tirado Fernández

miércoles, 31 de julio de 2013

BOHÓRQUEZ SE EQUIVOCA

No nació este blog para la crítica del flamenco ni ninguna de sus actividades, tanto artísticas, como de opinión, prensa o e enseñanza. He narrado alguno de los espectáculos a los que he acudido explicando –a mi manera- lo que he visto. No sé si estoy capacitado para ello. Después de diez o doce horas tras la barra de mi bar, me sirve de desahogo. Como los poemas que escribo.
Estas líneas son producto de mi asombro, en principio, y de mi incredulidad, en segundo lugar, tras haber leído en ocho días tres columnas de Manuel Bohórquez –critico de flamenco del Correo de Andalucía- en los que ataca duramente el libro de Ángel Vela “Triana, la otra orilla del flamenco”, cuya presentación fue anunciada en este blog hace un par de semanas. El corto espacio de tiempo y la reiteración sobre el tema me llevó a sospechar un posible plan para aumentar la venta del libro -de hecho yo ya tengo dos amigos que quieren que se lo mande-, pero cuando deseché la idea, porque creo que ambos personajes son absolutamente honrados, aprecié un ensañamiento por parte de Manuel que todavía no me explico. Vamos al turrón.

La crítica.
Toda actividad humana es susceptible de ser criticada debido a que los seres humanos no somos perfectos, y por lo tanto, nuestra obra tampoco. Esa crítica puede ayudar a aquel a quien se hace, siempre que esté fundamentada y se haga dentro de unas formas correctas y cordiales. Cuando se apartan de la razón o pierden esas maneras, dejan de ser críticas y se convierten en agravios personales.
            La crítica es, también, una forma de comunicación entre personas, y por lo tanto, en ella debe prevalecer la educación y el respeto por el criticado. Cuando Bohórquez utiliza palabras como “no hay por donde cogerlo”, está faltando a esas normas y convirtiendo su escrito en un libelo cruel.

La investigación y el flamenco.
            En el comienzo del libro de Stephen Hawking “Historia del tiempo”, en los agradecimientos, dice el autor: <<Alguien me dijo que cada ecuación que incluyera en el libro reduciría las ventas a la mitad. Por consiguiente, decidí no poner ninguna en absoluto>>
Ignoro si es posible acometer la escritura de un libro sobre flamenco sin aportar ninguna fecha o lugares de referencia, me parece imposible; pero aburren. A mí me aburren. Los soslayo y paso a otra cosa. En libros de Bohórquez he leído auténtica literatura sobre la vida de Tomás, El Canario, Gerena, etc.… y muy buena por cierto, salida de su pluma. En qué año nació tal o cual cantaor, me da lo mismo. Si me habla de su estilo, atiendo más. Si me explica si era un buen ligaor, o largo, o cita su escuela, me ilustro. Si incluye un Cd explicativo, aprendo.
            El modelo matemático que propone Manuel en estos últimos artículos no me complace. En uno de ellos llega a decir: “Con Frasco el Colorao, que era el primer misterio que había que resolver…” Esto es lo más grande del mundo. Le está diciendo a un tío lo que tiene que escribir en su libro…

El dogma del rigor histórico de los datos
Conozco poco a Bohórquez y no he convivido con él lo bastante –prácticamente cero-, como para hacer un análisis exhaustivo de su personalidad. Le leo, sí, desde mi juventud, en el correo, como critico de flamenco y hasta ahora, nunca me había dado muestras de esa intolerancia cuyo penacho ha ostentado estos últimos días.
Le he jaleado en su blog y me he identificado con él  a menudo a través de su pasión por Tomás Pavón y su escasa –ya quisiéramos los flamencos disponer de más cositas del genio- obra, pero eso no significa que tenga, como han hecho algunos de sus seguidores, decir que no voy a comprar el libro sólo porque él ha dicho que es malo; todo un pontífice. Supongo que de ahora en adelante el que escriba un libro de flamenco deberá contar con el “nihil obstat” de Bohórquez, o enunciar en el prefacio el juramento de “derramar hasta la última gota de sangre si ello fuera necesario en el afán por hacer resplandecer la veracidad de los datos que en la obra se aportan”. Demasiado para el cuerpo.

La luz del entendimiento
            Sigo sin entender el porqué de estos artículos, pero creo que, si de verdad han sido alguna vez amigos, como yo tenía entendido, Manuel y Ángel deberían hablar. Nada más; de ahí puede salir alguna luz. Y digo que no lo entiendo porque, además, y de golpe, Bohórquez se ha enemistado con mucha gente que antes admiraba su obra y opiniones y me temo que, a  partir de ahora, en cualquier dato que aporte, va a tener que cerciorarse muy mucho de la veracidad, autenticidad y carta de naturaleza del mismo, ya que va a tener muchas escopetas cargadas esperando el patinazo. Yo no tengo escopeta; como digo, los datos los leo pero no los considero. En mi opinión, vale más una patá del Carpeta que cien artículos de investigación flamenca.

            Si damos por bueno lo que dice Manuel sobre que Ángel ha aportado poco o nada a la historia del flamenco, él, con destruir, ha aportado menos. Saludos para todos.

domingo, 28 de julio de 2013

ZURRAQUE


Vino ayer a buscarme una letrilla
y el deje de su estilo solearero,
el más fiel, más dulce y alfarero
flamenco modelado sobre arcilla.
Templo de la luz más cierta, joyero
que más que patrocinio de esta cilla
es apócrifa marca de esta orilla
y trocha del empeño rociero.
No sé por dónde ni por dónde no
o si antes o después vendrá su lira
de nuevo a verme, pero digo yo
que se impondrá su voz a la mentira
que niega al arrabal donde nació
la patria del jardín donde respira.

José Luis Tirado Fernández

martes, 16 de julio de 2013

NUEVO LIBRO DE ÁNGEL VELA: TRIANA, LA OTRA ORILLA DEL FLAMENCO

Ángel Vela presenta el miércoles dia 17 un interesantísimo libro, como todos los que publica, pero que en esta ocasión tiene al flamenco como referente. Y a Triana como telón de fondo; una combinación que a los que amamos esto y lo otro, nos puede hacer felices en su lectura. Será en el hotel Zenit, en Pagés del Corro 90, a las 21.00 horas. Yo voy.


domingo, 14 de julio de 2013

LAS MANOS DE MATILDE CORAL


¿Quién luce sus jechuras con ese garbo
y cobija el flamenco bajo su palio,
quién le roba a la lluvia las nubes blancas
y las cose en el vuelo de sus enaguas,
quién desmiente el vacío, quién con las manos
atrapa las estrellas del Altozano?


¡Cómo se abren tus manos!
parecen claveles grana
que lloran si rompe el aire
la siguiriya gitana:

<<Que yo no viera
 la luz del día
si mis ojos cubrieran
esas manitas.>>

Puntalitos son tus dedos
porque sostienen la llave
con la que abres promesas,
 enseñando lo que sabes,
 y finos broches de oro
con los que cierras el baile.
Cuando Triana resuena
con sus acordes triunfales,
te duele como un cuchillo
la soleá del Zurraque:

<<La corona de Triana
tiene su quinto puntal
la elegancia en esos pasos
que da Matilde Coral.>>

Prendida en los dedos lleva
la plenitud de la gloria
y al giro de sus muñecas
las penas se vuelven rosas,
se revelan los misterios:
no son manos, son palomas,
leves suspiros que ciñen
los firmamentos que adornan.

¡Qué colocación de brazos,
qué planta más portentosa!
¿Quién te ha prestado, flamenco,
abnegación más hermosa,
quién más largueza en su temple,
quién huella más primorosa?
Como fue, ¿quién hace el tango?,
soleá, ¿quién te da forma?,
 ¿quién te marca?, bulería,
siguiriya, ¿quién te adorna?,
¿quién te maneja, farruca?,
sevillana, ¿quién te borda?,
¿porqué a las luces del alba
pinta siluetas pasmosas
y a los cantes de la fragua
envolturas tortuosas,
porqué gritan los jazmines
 cuando Matilde los toca?
¡Qué difíciles los versos
que van germinando ahora
y cuánto tiempo anduvieron
esperando en la memoria!




La Paulova en la danza, fiel consejera,
Terpsícore su musa, la inspiradora;
el flamenco es Triana y en su solera,
siempre tuvo en Matilde su bailaora.


José Luis Tirado Fernández


domingo, 7 de julio de 2013

LOS TANGOS DE TRIANA, EL TITI Y EL ARTE DE PELAY CORREA (y III)


1.-Los tangos del Titi, un legado familiar.

            Me lo dijo El Moli, en una conversación relajada y amable: “Esos cantes son anteriores a mi abuelo Joaquin, se cantan en mi familia desde hace muchos años”.
            A diferencia de los tangos del Piyayo, personales y que utilizan también tonos menores, aunque realmente se tratan de una recreación de las guajiras en cuya base se inspiran, los tangos del Titi tienen un poco más de calado. Durante mucho tiempo pensé que eran de autoría personal e, incluso para alguna consulta que hice los resultados fueron idénticos: esos tangos eran de Joaquin. Pero la afirmación de El Moli tenía su fundamento, no sólo por hacerlo desde dentro del meollo, sino porque a través de un recorrido por sus distintos fragmentos aparecen indicios de una obra común.  Como uno de los tangos puramente corraleros, cargados de gracia y compás, se ha ido transmitiendo a través de distintas generaciones, aunque por la diversidad de sus estrofas, de tan variada gama melódica y que acumula tal cantidad de letras, debe, necesariamente, de haberse ido transformando y evolucionando. Una de ellas, la de “Por debajo de aquel balcón…”, puede tener su ascendencia en el carnaval gaditano, según esta página:


y no parece tan descabellada la teoría, porque la letra es la misma, aunque desconozcamos la toná de la copla carnavalera y además porque algún cante puramente trianero, como las chuflillas, sí tienen su origen en el carnaval. Pero de algo estoy seguro y es de que en Triana fue refinada como todo lo que toca esta tierra. Así lo afirma el viejo cantaor granadino Evaristo Heredia Maya: «En Triana siempre se ha cantao muy serio. Los cantes de los Puertos subían a Triana embrutecíos, y en Triana se hacían más asequibles, en esos patios de vecinos donde se cantaba que quitaba er sentío...».

2.- Apogeo de los tangos del Titi.

            En 1975 Camarón de la Isla graba, incluyéndolo dentro de su disco “Arte y majestad”, NO NAQUERES MÁS DE MI (Tangos del Titi), tal y como aparece en los títulos de crédito. Se trata de una serie de letras de Antonio Sánchez Pecino, el padre de Paco de Lucia, que es el guitarrista en este caso, adobadas para que se luzcan José y su propio hijo. Fue el diseñador de la carrera de ambos. Son cuatro estrofas al estilo de “Tú los quitas y yo los pongo”, seguidas e iguales de tono, muy bien servidas de guitarra y palmas. La última estrofa la hace según los tangos de Pastora “Que te calles, que te calles…”, malogrando el intento. Pero lo importante fue su trascendencia.




            El momento y el interés que en aquel tiempo suscitaba el de San Fernando a nivel nacional y de ventas, y con Manuel en vida,  hicieron que estos tangos se popularizaran, aunque con anterioridad ya se habían cantado y propagado, evidentemente por cantaores trianeros, como por ejemplo Naranjito, que en este video, acompañado por Paco Cepero, nos deja una estrofa genial:

Qué te vi a queré
le das tu comía  a un probe
tú te quedas sin comé.

            Estos sí serian los tangos del Titi con muy pocos añadidos, si acaso algún adorno característico de José.



                      Prácticamente los mismos, pero un poco más personalizados, los hace Paco Taranto en este video, a partir del minuto 5.50:


         Y entre los despropósitos más señalados, el de Poveda, curiosamente número uno del flamenco y de lo que él se proponga, y también lo que más gente consume y más escucha. Además hay batiburrillos de casi todos los cantaores donde mezclan la jambre con las ganas de comé, y primeras figuras que lo siguen usando sin citar el nombre del Titi y mucho menos el de Triana. Con su pan se lo coman.
               Esta es una de las versiones con más talento, la de Esperanza Fernández, aunque se haya acomodado la letra a su manera. La letra original la canta el Moli en el video de la entrada anterior. No obstante, y a pesar de haber ralentizado un poco el compás, a mi entender, es lo mejor que se ha edificado sobre la base de estos tangos del Titi.





***


Foto de mi familia: Manuel el Titi


José Luis Tirado Fernández


martes, 18 de junio de 2013

LOS TANGOS DE TRIANA, EL TITI Y EL ARTE DE PELAY CORREA (II)


            El flamenco es contagioso; no se aprende, se contagia; no se enseña, se transmite. ¿Puro? Nunca hago nada por mantenerlo puro, porque a mí me gusta el flamenco que se mueve y no el de armario y cajón, un producto para ponerle naftalina y guardarlo. ¿Para qué sirve una cosa que no se usa? Admiro profundamente a los clásicos, adoro a Tomás y a Pastora, y a todos cuantos han cantado en Triana, pero esto tiene que circular, y no quedarse agarrotado. Beber de las fuentes, pero aportar, siempre aportar. Un artista toma una obra ya creada y reconocida y le pone algo suyo; la cosa funciona –debe funcionar- de esa manera. Unos la calcan y la reproducen tal cual; los imitadores, los copistas -de los que Bohórquez algo chanela- abundan en nuestro panorama flamenco, sobre todo en el  cante. Otros destrozan la obra, la mutilan o la deforman y la venden como algo nuevo. Los genios, gracias a Dios, la enaltecen y a veces la mejoran. El sello personal es lo que distingue a los unos de los otros. En los tangos del Titi, hay mucho de eso.
            Pacheco, el suegro de Velázquez, enseñaba pintura en su taller; cuando no hallaba palabras para describir determinado procedimiento, decía a sus alumnos: Hacedlo igual que mi yerno. Y podría funcionar, pero lo que pintaba Diego tenía su sello personal, incluso dejó de firmar algunos cuadros porque sabía que nadie los superaría. Ver esta página:

            Considero que este ejemplo puede ayudar a entender cómo a partir de los tangos de los patios, y poniendo, quitando, creando, re-creando, imaginando, en fin, puede establecerse un estilo propio del que gozamos en la actualidad y que da soporte a muchas interpretaciones de esta variante del tango de Triana.

LOS TANGOS DEL TITI
1.- Joaquin y Manuela

            “El Titi” le llamaban a Joaquin, un vecino de Pelay Correa que vivía en la casa de los Palos, muy cerquita del Morapio. Entre el Morapio y la casa de los palos estaba nuestro corral, al que unos llamaban el “corral pistola” y otros, como mi familia, el “corral nuevo”. En este tramo de Pelay Correa, entre el  49 y el 53 -números de aquellas fechas-, se concentraba un porcentaje de arte muy alto por metro cuadrado de Triana. Entre mis mayores se recuerda con mucho cariño a Joaquin y Manuela, por buena gente y por su simpatía. Tenían dos hijos que eran bailaores, Manuel y Carmen En este video que con anterioridad fue insertado en este blog, aparece Manuel el Titi, bailando con Pepa la Calzona. Impagable. Por un error, la que aparece rotulada como Carmen la del Titi es Pepa la Calzona. La otra gitana que baila se trata de Amparo, hermana de Pepa, y le acompañan a las palmas Carmen Montoya y El Morito.




2.- Manuel “El Titi”

            Manuel bailaba en la parrilla del hotel Cristina, a diez minutos de su casa cruzando el puente de San Telmo. Allí compartía cartel con una bailaora llamada Pepi Candil, aunque alternaba el baile con otros trabajos, como el de descargas en el muelle. Se casó con una prima de mi abuelo Carlos, Esperanza, y se vinieron a vivir a nuestro corral, justo al lado de mis tíos Pepe y Mercedes, sin cuya colaboración –la de ella-, esta entrada no hubiera sido posible. Le recuerda con mucho cariño, y dice que era una magnifica persona. Además y, como en aquellos corrales se escuchaba a través de la pared lo que decían los vecinos de al lado, cada vez que paria un hijo (antiguamente la gente nacía en su casa), El Titi la felicitaba por su valor. “No te hemos escuchado ni respirar”, le decía cuando acudían a ver al niño al día siguiente. En esta foto familiar y que, por supuesto me ha facilitado mi tía Mercedes, aparece “El Titi” junto a mi tío Pepe y  un grupo de amigos.


3.- Pelay correa, El Morapio y aquellas mañanas de arte

            Algunos días al volver de trabajar, cuando Manuel había prolongado su jornada en un “cuartito” de algún cliente de los “jartibles” de la época, o bien se había dado su propio homenaje, venía a parar al Morapio, donde remataba la faena. Entonces se corría la voz entre el vecindario y venían a verlo. El invitaba a todo el mundo, se sentía feliz allí y en aquel momento y entregaba todo su arte a su gente. Eso sí que es ser flamenco. 
        En este video realizado por Televisión Española y de los que voy a recomendarles apenas ocho minutos, canta el Titi, un poco mayor, los tangos, en el Alcázar de Sevilla. Es en el minuto 30.20. Entra con un ligero temple, y deja dos estrofas-monumento, concisas y sin adornos:

A la mare mía,
del medio me la quitaron
 cuando más falta me hacía.
Prima vámonos p´a Roma
que el Pare Santo es mú güeno
y al que es malo lo perdona.

            Luego canta el clásico “peros y manzanas orejones y brevas” mientras bailan dos gitanos viejos de la cava a la usanza de los bailes corraleros. Irrepetible. Después, Herejía hace una fantasía por tangos de Triana sobre un cuplé “La lumbre de tu cigarro”; baila Pepa la Calzona. En el minuto 35.00 entra el Moli con unos altísimos tonos, empieza por el pase misí, pase misá, una letra de un antiguo juego infantil, hasta llegar a los propios tangos del Titi, la letra

Le decía mi agüelo el Titi
a mi agüelita Manuela
arréglate que nos vamos
a tomar cafelito a Utrera

            Ahí se levanta El Titi a bailar y se produce el momento mágico, quizá lo mejor de todo el video. Acaba en el minuto 38.10.


                 Como me resulta imposible insertar el video, os dejo el enlace:



Próxima entrada: Historia, evolución, versiones y despropósitos de  los tangos del Titi.


domingo, 9 de junio de 2013

LOS TANGOS DE TRIANA, EL TITI Y EL ARTE DE PELAY CORREA (I)

            El tango flamenco es uno de los palos pertenecientes al árbol  de los cantes, y, de cuya evolución o inicios a partir de orígenes africanos, americanos o de otra disposición no entramos a analizar en esta entrada, por ser tema de otra distinta y de posible y futura aparición en este blog. Está lejos, aunque pueda compartir ciertos entronques, con los tangos americanos, aunque el nuestro lleva compás de cuatro por cuatro, es la base de otros palos de compás binario, y los temas de sus letras suelen ser de carácter alegre e ingenioso.
            Se diferencia además, del tango argentino, porque éste  tiene un compás de dos por cuatro. Popularmente, a este tango, se le conocía como “el llanto del cabrón”, por el contenido de sus letras, casi siempre relativas al desamor y a la traición promiscua. Gracias a Gardel y al auge que tomó en su época, se ha universalizado, existiendo academias y clubes en todos los países.
          
ESTRUCTURA DEL TANGO DE TRIANA

1.- El baile
            El tango de Triana es  de las fiestas de los patios y su razón de ser el acompañamiento de los bailes. Mi tía Mercedes,  rememora aquellas veladas nocturnas como de “los bailes de las viejas cachondas” –cachonda, en Triana, deber ser traducido como divertida y ocurrente-, por ser estas las que al final de la jornada de lavadero, cocina, plancha y fregado, encontraban un poco de diversión en un tiempo en el que no existían los programas del corazón, móviles ni internet, y un buen lugar donde entretener el estómago antes que la mente. Era un baile que, sobre todas las cosas, buscaba la alegría y la felicidad de quien lo contemplaba o de quienes participaban, sencillo, sin pretensiones, natural, de gráciles y sensuales movimientos, de desplantes y gestos un tanto irreverentes y que no comprenden ni comparten algunos ortodoxos, que no perciben que en ellos está la gracia y el salero del baile por tangos, y no en las sobriedades de las academias. Allí estaba la cátedra, en el patio, al fresquito del adoquín recién regado en verano o alrededor de la candelá las frías de invierno, donde la impartían aquellas mujeres, que adornaban su pelo con flores o jazmines de los arriates, sin volantes, sin arreglar y buscando nuevas formas cada noche, de las que luego mamaron y aprendieron tantos.
            Creo que este video es una buena aproximación a lo que allí se vivía, y  aunque  en este caso sea por bulerías, Pastora está recreando un ambiente trianero auténtico con esa forma de bailar. Está rodeada de estrellas, lástima que le falten los lebrillos, las macetas, el pilón y algún que otro acompañante.


  
2.- La melodía.
            Aunque no constituya ninguna regla fija, el tango de Triana suele utilizar la escala árabe, para ello, puede servirnos la tonadilla del famosísimo y más que celebrado
Triana, Triana,
qué bonita esta Triana…
aunque en algunos casos y en estilos personales, como en el del Titi, que trataremos ampliamente en una entrada próxima, pueden utilizar distintas tonalidades y escalas.
            En este video, nuestro Naranjito, en la velá de 1989, acompañado de Manolo Franco, los canta magistralmente. Aunque los enmarca con un largo temple, en los corrales se hacían sin templar, entrando directamente a la letra y repitiendo el primer verso varias veces. Muy típico también el recorte en el compás, guitarra y palmas en los tangos de Triana. Aquí se pueden apreciar. Aunque el video esté rotulado como tientos-tangos, en realidad se trata de tangos y nada más.





          
3.- las letras
            Los temas casi siempre hacen referencia al ingenio, a la chispa, al gracejo, aunque Antonio Mairena los grabara con temas más que trascendentes, muy serios. Siempre han servido, como se ha dicho más arriba, para la diversión y la fiesta. Suelen hacer referencia al arrabal, a su gente, a la alegría, a los sucesos cotidianos y picantes, al galanteo y, en fin, a todas las cosas bellas, genuinas y entrañables del barrio más universal.
            Como los cantes de fragua, ha servido también de base y ejemplo para otros estilos, está incluido en el repertorio de todos los cantaores y bailaores, y ha sido inspiración de músicos y compositores, tanto y de tal manera que  está llegando a sentar cátedra en esto de los tangos flamencos, y si no, díganme ustedes, después de ver este video -merece la pena-, grabado en Gasteig, Múnich, por Miguel Iven, un alemán que ha vivido en España y perfeccionado su estilo, incluso fue guitarrista fijo durante tres años en la academia de Manolo Marín, en Sevilla. Este es el reparto:

Miguel Iven (Composición & Guitarra), Conny Sommer (Percusión), Carmen Martín (Cante), Friederike von Krosigk (Castañuelas), Sebastian Ude (Violin,1st Solo), Theodor Toschev (Violin,2nd Solo), Hans-Günther Thomasius "Tomate" (Viola), Wolfram Stephan (Cello)

            Canta Carmen Martín, con poco empaque, una letra pobre y escasa, sólo dos  veces a lo largo de la interpretación:
 Ay, Triana,
 el aroma de tus noches
el brillo de tus mañanas…
            Pongan especial atención a Friederike von Krosigk,  ¡Como toca las castañuelas la alemana!



Próxima entrada: Los tangos del Titi.



José Luis Tirado Fernández


domingo, 2 de junio de 2013

EROS EN EL CAJON DE LOS CUBIERTOS


Loado dios, alado joven,
hábil arquero que ensartas
pasiones y apetitos; en tu mano
sostienes sin vigor tu flecha quebrantada,
punzante, dolorosa y atrevida
que, bien surca, silba y pasa
o acierta a la primera en su destino
 calando con su arista la diana.
¿Cómo te encuentro, desnudo y sin tarea,
en el sitio más extraño de mi casa?
¿Tenias algún plan con tus saetas?
o dime, mi  admirado ser, ¿a quién buscabas?
Caíste aquí como fin de tu carrera
y yaces, pues,  mártir de tu desgracia,
rendido de revuelos y retornos sin reserva,
de enredos, disparates y desganas.
¿Qué terrible naufragio, qué infortunio
truncó el curso de tu marcha?
¿Qué te trajo a tan extraño paradero,
qué te guió a mi morada?
La herida de tu dardo no asegura
lo que vale tu soldada,
ni el golpe de su efecto  la grandeza
del sitio donde acabas;
aquí, do duerme el dolor de la rutina,
disputo el esplendor a las cucharas,
guardo cuchillos, repaso tenedores
y recojo los restos de tus alas.


José Luis Tirado Fernández
Eros y Psique por Bouguereau