El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.

lunes, 25 de junio de 2012

¿AMOR?

Mi alma se ausentaba de mis pagos
mas acudían los pájaros y me confortaban.
¿Amor? No sé si lo confundo con el miedo.
Sentí arder mis dedos en tu espalda,
cuando murió la luz de nuestro día;
fueron rejones de búsqueda inquieta
sin más fuste que el calor de la locura,
que iban vistiendo de encajes tu alameda.
¿Amor? No sé si lo confundo con el sueño.
Lloré por las estrofas malgastadas
sin voz de desahogo y sin consuelo,
sabor de lágrimas, derrota,
dolor de hebras sin puntada.
¿Amor? No sé si lo confundo con tu boca.


miércoles, 20 de junio de 2012

LOS MELISMAS EN EL FLAMENCO Seis segundos en el cielo


         En esta grabación por soleá de Alcalá de Tomás podemos gozar de uno de los mejores momento del cante, en toda su extensión. Pero en el minuto 1:49 se produce uno de los más grandes que a mi entender están grabados,  seis segundos, cuando  carga sobre la “e” de “cabecita” las convulsiones del universo, que parece agitarse a la voz del cantaor,  en un trino que remata en escala descendente para retomar de nuevo el ligao, como él sabía. Enorme  la emoción y catarsis que sólo Tomás  era capaz de transmitir



José Luis Tirado Fernández

miércoles, 13 de junio de 2012

JOSÉ MALLORQUÍ Y EL MISTERIO DE UNA RECETA


            “Estimado amigo: Lo siento, pero no tengo ni idea de si esa receta aparece o no en una novela de El Coyote. No lo recuerdo, aunque me suena vagamente, muy vagamente... De todas formas, conociendo a mi padre, no me extrañaría lo más mínimo. Lamento no poder aclarar su duda.

César Mallorquí”
         Este fue el mensaje que recibí de César Mallorquí, escritor prolífico, periodista, guionista de radio y que también trabajó entre 1981 y 1991 como creativo publicista,  magnifico novelista, como su padre, que por si ustedes no lo han intuido, se trata del recordado José Mallorquí, autor de las novelas “El Coyote”, personaje que se popularizó a través de sus entregas –más de doscientas-  y  la elaboración de un posterior tebeo que ilustraba Francisco Batet, así como emisiones radiofónicas por entregas y la realización de algunas películas sobre el personaje y su mundo.
         Y este mensaje vino a cuento de una pregunta que yo le hacía sobre una historia que alguien –que juro no recordar quien fue- me contó sobre el autor, su obra y una secreta explicación de la receta de la salsa de ostras del famosísimo restaurante parisino “Maxim´s”.

         Esta persona que hace muchos años me hizo la narración de tan rocambolesca historia, me explicó que en una de las novelas de “El Coyote” aparece la receta completa, con pelos y señales de dicha salsa.

         Además, y con un halo de misterio y en voz baja, me dijo el ingrediente principal de la receta, y que no me importaría desvelar en una próxima entrega, si la hubiera –según suscite el tema interés o no-, próximamente.

         ¿Es cierto? Ni su propio hijo lo sabe, aunque reconoce que le suena muy vagamente. ¿Aparece en una de sus novelas dicha receta? A lo mejor algún seguidor impenitente de José sería capaz de recordarlo. Le agradecería el dato. Conocí a un hombre que apilaba, después de leerlas,  sus novelas en un rincón del salón de su casa; se llamaba Antonio, vecino del barrio de Los Humeros de Sevilla y que murió hace muchos, muchos años. Cualquier rato libre lo dedicaba a leer o releer estos libritos que se  han dado en  denominar con el término anglosajón de “pulp”.

         Esta entrada pretende ser no ya un motivo de entretenimiento o reveladora de ninguna investigación literaria o histórica, sino un llamamiento a cualquier aportación que algún lector pudiera hacer sobre el tema. De cualquier manera, creo que el  propuesto ya es apasionante por sí mismo.



José Luis Tirado Fernández

lunes, 11 de junio de 2012

SE ESTRENA UN CORTO ORIGINAL DE "LA PLUMA NEGRA"





Mis amigos de la Unidad de rehabilitación salud mental (ursm virgen macarena) me envian el siguiente mensaje.Paso a colgarlo para su difusión.

ESTRENO "UNA HISTORIA QUE CONTAR"

Como todos sabéis, en el mes de enero y como actividad paralela de nuestro Blog, nos planteamos grabar un cortometraje basado en el relato “La llamada” de nuestro colaborador Pedro Sánchez Morilla (“La pluma negra”).

De manera casual, buscando una cámara, compartimos esta idea con la productora de cine Alma González a la que le pareció interesante el proyecto. Esta junto con el director de cine Manuel Ramos Ramos y un magnifico equipo de técnicos hicieron realidad lo que para nosotros no era mas que un sueño.

Tras varios meses de ensayos, todos los actores son usuarios de nuestra Unidad, y adaptaciones del guión los días 15 y 16 de abril se rodó “UNA HISTORIA QUE CONTAR”.

 

El próximo día 16 de junio a las 10:30 por fin se emitirá dentro del programa “Es posible” de Canal sur 2.

 

En caso de que os resulte imposible verlo, en la página web del programa también podréis hacerlo posteriormente. Un saludo.

 

http://ura-sevilla.blogspot.com.es/




martes, 5 de junio de 2012

SILVESTRE



Cuando vienes a buscarme
siempre me encuentras dormido,
rescatando de mi sombra
el surco de los abismos.
Cuando te espero no vienes,
nos mueven vientos distintos:
tú, las llaves de la jaula,
yo, las alas de Cupido,
tú, las ventanas abiertas,
yo… los crepúsculos limpios.

La ilusión y la quimera
te identifican conmigo,
porque un pobre ser humano
de perfil malavenido
está junto a tÍ en la brega:
seguir haciendo camino
como viejos camaradas,
soñar mi empeño contigo,
en tu arrogancia y ejemplo,
Silvestre, gatito lindo …
tú vives en esa senda
y yo persigo suspiros.

Cuando nos dejan a solas
el saber y el raciocinio
reconforta nuestro aliento
el bálsamo del delirio.
Quien te mira solo ve
un dibujo divertido
que no atrapa ni una pluma
del perverso pajarito,
mas encuentra en la derrota
la razón de otro principio,
como yo convierto en armas
el fracaso y los vacios,
mientras disparo a la luna
los truenos de mis instintos.

Ambicionas merendar
tu bocado preferido
y siempre muerdes el polvo,
¡Qué cruel es tu destino!
Te sientes languidecer
y tu estomago vacio
te pide con sus lamentos
sus llantos y   sus ruidos
que llenes con el canario
el hueco de sus gruñidos,
pero jamás desfalleces
y nunca te das por vencido,
que si malas son las hambres
peor los sueños podridos.

No cedas, no retrocedas,
no sufras, noble minino,
que aunque tu vientre sea plano
-y no de hacer ejercicio-
tienes a honra el coraje,
la constancia y el ahínco;
busca tú por las rendijas,
y acecha por los resquicios,
que pronta será la hora
de ver tus deseos cumplidos,
cuando  vengan a buscarte
los flujos del infinito.

A mí sólo me importunan
frialdades y cuchillos,
y me acechan los temores
de conocerme a mí mismo;
me buscan por los rincones
donde duerme mi equilibrio,
desordenan mis moradas,
mi espejo y mi distintivo,
la espina de mi ilusión,
mi forma de ser de siglos
y busco refugio en ti,
la calma de tu cobijo,
te llamo a voces, Silvestre,
llévame, gato, contigo,
cazaremos al canario,
a tus miedos y a los míos,
a la tropa de ansiedades
que enmudecen nuestros gritos.
Déjame seguirte ahora,
déjame, Silvestre amigo
trasladarme a tu universo
de ilusiones y espejismos...
que intento ser de este mundo
pero no encuentro mi sitio.

José Luis Tirado Fernández

viernes, 1 de junio de 2012

COSAS QUE PASAN

         Los vi pasar y no dudé en salir, cámara en ristre, para perpetuar el momento. Me pareció tan gracioso, tan poco visto, tan surrealista el cuadro que me acerqué con el dedo puesto en el gatillo. El perro iba sentado en la silla de ruedas, con la radio sonando y con ese gesto tan tranquilo y como pasando de todo. Una monería. La gitana buscaba en los contenedores, quizá su destino, a lo mejor todo lo bueno que la vida le había negado y que no se resistía a dejar de buscar. Una familia, un hogar, tal vez la planta de un gitano con patillas de hacha y mascota negra, con una varita de bambú forrada de piel, con flecos y punta de metal, que el azar le arrebató en aquel hospital aquella noche de aquel invierno. Pero los contenedores solo ofrecen historias tristes, lanzazos con dolor de perpetuidad que iba soportando como podía. En esto, vine yo a llamarla: ¡Prima!
         Dejó de mirar el fondo del contenedor y me lanzó los dardos de sus ojos negros, hizo un ademan de extrañeza y con otro gesto me hizo una pregunta silente. Yo le señalé al perrito y le mostré la cámara, presta a disparar. Se puso a menear la cabeza, que no, que no, coño, que no. En un momento dado, llegó a alzar el palo con el que movía los desperdicios. De ninguna manera quería que me llevara ni siquiera la imagen de su perro dentro de la tarjeta de memoria.
         Pero yo no pude resistirme, me volví hacia la silla, tiré mi foto y me dispuse a recibir la tarascada. No llegó; empuñó los mangos de la silla, la empujó y se fue con la música (nunca mejor dicho) y el perro a otra parte, a otras aceras, a otros contenedores, a otros ámbitos donde hallar sentido y cordura a todo lo que sucede. Y si ya es difícil para la gitana, fíjese usted para nosotros, sedentarios habitantes del reino de lo insulso, moradores impenitentes del lugar donde nunca pasa nada.
         Yo los seguí con la vista hasta que ella se volvió, repitiendo aquella mirada de volcán al rojo. Esperé una peineta; sin embargo, levantó su palo de remover conciencias y me lo mostró. ¡¡¡Mala fú te comas!!! Dijo, antes de girar en la siguiente esquina, mientras yo acariciaba la cámara, seguro de haber captado un momento único, maravilloso.
         ¿Cuándo los volveré a ver de nuevo? ¿Seguirá gustándole la música al perrito? ¿Estará mejorcito de las patas? ¿Habrá dado ella con su sino en algún contenedor? Muchas preguntas, muy buena suerte. Este es el resultado. El caballero que pasaba por allí en ese momento, y que estaba tan asombrado como un servidor, sabrá perdonarme. Si me lo comunica, retiraré la foto. Mientras, gocemos de ella. Pocas veces se ven cosas como esta por las calles de Serva. Y a este paso, menos se van a ver.

José Luis Tirado Fernández

martes, 29 de mayo de 2012

PARKING EN LA ALAMEDA. PLATAFORMA...¿QUÉ?


Manuel Melado me envía la siguiente nota. Vivir para ver.



PARKING ALAMEDA


Sr. Director: Leo con cierta perplejidad, como un colectivo denominado, "Plataforma no Parking Alameda”, que:- Cuando aún no existe un estudio riguroso de esa zona por los arquitectos, se dirigen exclusivamente a los vecinos y comerciantes del entorno animándoles a que voten en contra. Los que así se manifiesten, lo "distinguirán" instando al vecindario a comprar en sus establecimientos; es decir, los que no, intuyo, que quedan condenados comercialmente al ostracismo.

En este estudio, pienso, (que no lo sé) si fuera viable su puesta en marcha, tendrían derecho a ese voto todos los sevillanos que con ello se beneficiarían de sus compras en el centro. “Por ello, si se demuestra que no existe para su ejecución fines especulativos, si no el deseo de beneficiar a la ciudad, y no afecta a la estética ya antiestética del entorno, ni dificulta la fluidez del tráfico,  las autoridades podrían decidir  llevarlo a efecto, o no.- ¡De ahí mi asombro, ya que si este colectivo sesudo y democrático, llegara a regir en alguna institución los designios de los sevillanos no afines a sus "ocurrencias", como lo pasaríamos.



Manuel Melado Prado

DNI. 28. 214. 844- P

Sevilla.



Con el ruego de su publicación. 


domingo, 27 de mayo de 2012

EL TEMPLE EN EL CANTE


EL AYEO Y EL TEMPLE

         Si tecleamos en el google la palabra “ayeo”, van a surgirnos las definiciones, en varias páginas, en lo referido al espacio de tiempo que emplea el cantaor en decir “ay”, de una manera bastante vaga o difusa. Unos ejemplos de estas definiciones, las encontramos en la página “Cyberpeña”, en la que ofrecen las opiniones de los usuarios. Estas son algunas e ellas, a modo de ejemplo:

“Ayeo es una sección de introducción al cante que sirve al cantaor para ubicarse en la tonalidad y calentar la garganta.
Javier Sáramo, México

Ayeo es una introducción hecha por el cantaor antes de que el cante comience. ‘Ayeo’ viene de la exclamación ‘ay’, que es un llanto prolongado sin palabras hecho por el cantaor, que añade un carácter trágico, apenado y dramático al cante.
Sheba D. Bergman, Israel

Ayeo es la forma que tiene el cantaor de templarse y además de sugerir la profundidad o la cadencia del estilo que va a interpretar.
Gonzalo Franco, Uruguay”

            En la tercera podemos discernir algo de luz y la frase nos ofrece una idea un poco más ajustada de la utilidad del ayeo en el cante. Todo esto, si no fuera porque en ninguna de ellas se ofrece unas distinción clara entre lo que es el ayeo, que es cada vez que el interprete dice ¡ay!, en una sola vez con varios melismas, o la repite sucesivamente, y el temple.



PERO ¿QUÉ ES EL TEMPLE?

         Otra cosa muy distinta, que puede contener ayes, tiritirí, lerelere, yayaya, o cualquier otra forma personal o adquirida y que precede a la letra propia del palo, a su cuerpo específico o, como dicen los flamencos, a los tercios. Es, técnicamente, lo que sirve para entonar; un tiento directo al vibrato de la guitarra, la forma de acomodar el diapasón natural del cantaor, que supongo se aloja en alguna parte del cerebro, en conexión directa con el oído y hace que se ajusten las cuerdas vocales para arrancarles la nota exacta. ¿Complicado? Se ha hecho toda la vida, estamos  acostumbrados a escuchar a los cantaores y cantaoras desde antiguo y forma parte del cante.



         Como veremos a continuación, hay cantaores que ya traen el temple de fábrica, y no lo necesitan.

         Caracol lo obviaba en multitud de ocasiones, he tenido oportunidad de escucharle empezar a cantar directamente, sin calentar.  ¿No se sentiría sobrado, como para empezar sin dar un tiento al  primero soplo de cuerdas?








Sin embargo Tomás se templaba casi  siempre; solía hacer una especie de lerelereayayayay que ya sonaba a mágico antes del cante. Sea esta la excepción a la regla, en la que Tomás entra directo al cante sin templar. “Cuando tú me eches de menos”




         Lo de bulería por soleá o soleá por bulería merece un capítulo aparte y tiene su razonamiento y desarrollo histórico y desde el punto de vista de la lógica. Ya llegará el tema al blog.



José Luis Tirado Fernández


miércoles, 9 de mayo de 2012

FLAMENCO: CANTES DE IGLESIA III




CANTES DEL TRONCO 

         Mi teoría personal es que el flamenco nace en el campo. Allí, bien en trabajos continuos o temporeros, los braceros terminaban la jornada en el cortijo y, a la luz de la candela,  se escuchaban unos a otros, que esa es la forma de aprender los cantes. Los recién llegados aportaban cosas, los conocidos las establecían. Es por tanto en los pueblos donde arde la primera llama; en la historia queda que, Pastora Pavón, si bien nacida en Sevilla, descendía por una rama de su madre, nacida en Arahal, igual que su hermano Arturo, y por la otra de su padre, fragüero al que apodaban “El Paiti” y natural de El Viso del Alcor. Parece que su abuelo materno dejó huella sobre Arturo cantando por tangos, así como su padre en los estilos de fragua.





         Luego, el paso de estas tonadas y melodías por la urbe (aquí en Sevilla por Triana) los enriquecía y refinaba, tanto como para ofrecerlos como espectáculo en cafés cantantes, de moda en aquella época (Siglo XVIII). Se sabe que también Silverio salía al campo a buscar gitanos que supieran cantar y bailar para ofrecerles trabajo en su legendario café. Silverio, el primer profesional de cante reconocido -documentado-, también tomó afición al flamenco en el medio rural, en una etapa en que su familia se traslado a vivir a Morón de la Frontera. 

         Un tipo de siguiriya denominada “playera” tiene su origen en los ayes, posiblemente declamados, de las mujeres que detrás de los pasos en las procesiones lloraban amargamente, por la muerte de Cristo. ¿En qué lugares se producía este fenómeno? Es posible que en los pueblos, ya que no me consta que en las capitales –al menos en Sevilla- se diera ese tipo de cantos, bien a la cantinela o en letanías.


CANTES DE CREADOR

          Escribir de flamenco siempre me lleva a Tomás. Por eso, no quiero dejar de citar que, a pesar de de ser un gran escuchador de cantes, tanto por la estela que a la fuerza le impuso haber nacido en la casa de los Pavones y haberlo mamado desde niño, o bien después, cuando lo hacía en el gramófono de su hermana Pastora, en el que se pasaba horas y horas escuchando y asimilando cantes. Pero Tomás no era un copista, como algunos que hoy están viviendo de este arte, sino que mejoraba, como un Rey Midas gitano, todo lo que tocaba imprimiéndole su personalísimo sello. Mucho del flamenco que se está haciendo en nuestros días se lo debemos. Y como pasaba tantos ratos en las iglesias “tomando el fresquito”, no es de extrañar que adquiriera influencias de los cantos sagrados para –claro- mejorarlos en su incorporación a lo que cantaba.

         Esto puede ayudar a la teoría de que algunos cantes, incluso de los más básicos o importantes para el flamenco, pueden tener una clara influencia o asimismo tener sus raíces en los canticos que a la luz de las velas y entre el aroma de los inciensos escuchaban los flamencos:

         Alfredo Arrebola, el llamado “Profesor cantaor”, nos indica en su página “Folklore y flamenco.com: 

“…Todo esto nos demuestra el substratum religioso del flamenco. Quiero creer que fuera este substratum religioso el impulsor de Enrique el Mellizo para crear su famosa “Malagueña”, inspirándose -según es tradición - en el “prefacio” de la misa gregoriana.”


 Aqui la podemos escuchar en la version del Chato de la Isla



LA MISA FLAMENCA

         Es corto su recorrido, y escasa su historia, si no se pudiera reducir a alguna docena de discos grabados aprovechando el momento de esplendor y algunas misas que se anunciaban a bombo y platillo porque las cantaba Mairena, Meneses o Naranjito, que dejaban en un segundo plano a los predicadores para pasar a ser protagonistas de la ceremonia. Es una consecuencia del Concilio Vaticano Segundo, que entre otras cosas permitió las misas en lenguas vernáculas, así como la liberalización de la liturgia, que desde ese Concilio, importantísimo y que pone a la iglesia católica en el siglo XX -o mejor, por poco pone- en casi todas sus estructuras, morales y de razonamiento, admite la incorporación de músicas y danzas propias del folklore del lugar.  En la actualidad, se dan algunas misas flamencas, pero con carácter esporádico y por motivos señalados.


José Luis Tirado Fernández

lunes, 30 de abril de 2012

FLAMENCO: CANTES DE IGLESIA II

         Esa era la versión de cantes campanilleros que nos trajo Manuel Torre y que fue ampliada en letras y variaciones melismáticas por la Niña de la Puebla, que las dulcificó y las hizo populares, y de la que se han hecho tantas versiones –casi- como cantaores y cantaoras han existido desde entonces.

         EL ORIGEN

         Estoy intentando exponer aquí que estos palos no tienen su origen en el folklore del pueblo andaluz, sino en la religión y sus cánticos seculares.  Los flamencólogos son muy dados a establecer divisiones puntuales dentro de los  cuales insertan cantes cuya raíz está en otro sitio, en otros rangos, en otros ámbitos. Tienen gracia, para algunos el flamenco es anterior a Jesucristo… Los cánticos que los coros de campanilleros interpretan por nuestras calles en épocas navideñas proceden de aquellos otros del rosario de la aurora que se hacían recorriendo las calles de los pueblos y llamando a la oración. Una letra muy significativa, tomada de las letras de los campanilleros de Bormujos, dice:

A rezar el rosario nos llaman

con picos de plata, dientes de marfil.

El que quiera coger una rosa

que venga conmigo, que voy al jardín.

         También Pepe Marchena grabó la “Aurora de Marchena”, un ejemplo de estas composiciones populares que se hacían al amanecer. Aquí, el “Niño” la acomoda a su gusto, se hace acompañar por un coro de bandurria, guitarras, chinchines, y claro, de campanillas, con una letra, posiblemente auténtica y cuyos motivos son eucarísticos y de exhortación. Al final, un poco reiterativo para mi gusto, hay un apunte para fundamentar la tesis de que esos cánticos eran de pasacalles. Dice:

En tu puerta está la bella aurora

viene a cantarte una bella oración…

         Podemos escucharla en este enlace:


         En la próxima entrega ampliaremos hacia unos cantes fundamentales y que podrían tener también su origen o cuando menos una clara influencia de estas músicas eclesiásticas, por llamarlas de alguna forma, sobre su estructura melódica

domingo, 29 de abril de 2012

EL FLAMENCO EN LA FERIA DE SEVILLA. UN APUNTE.


           Prácticamente desaparecido del real, únicamente en alguna que otra caseta de cabales en las que acude el duende de madrugada y en la mayoría de los casos, de pago, se sigue dando un poco de cante y baile flamencos. También sufrimos en los años setenta un ataque de música de charanga en las casetas, hasta que el Ayuntamiento tomó cartas y  Fiestas Mayores reguló el tipo de motivos lógicos que deben sonar en las casetas; me pregunto por qué tuvo que intervenir el Ayuntamiento. ¿Es que los sevillanos no sabemos de qué va el asunto?

         No me refiero aquí a los fandanguitos que cantan un grupo de amigos al final de la velada, ni a los que se pegan los componentes de algún grupo de sevillanas entre col y col. Las sevillanas , a pesar de ser consideradas como palo del flamenco, están más incrustadas en lo que podríamos considerar música popular y yo aquí me estoy refiriendo a otra cosa. Yo soy aficionado a las sevillanas.

         LA FERIA DEL CUARTITO
         Si bien no es necesario recordar para los más instruidos en esto del arte lo que significó el cuartito y su época, y los coletazos que aún da en lugares y tiempos muy puntuales, señalar únicamente que fue la manera de diversión desde primeros del XX y hasta bien entrados los sesenta, que cultivaba una serie de gente acomodada, que, dada la ausencia de discotecas, tocadiscos o equipos musicales, y como los horarios de la época hacían echar el cierre de los locales de espectáculo a horas muy tempranas, pagaban a los artistas de aquellas fechas para que los deleitaran. Solía hacerse en las ventas y establecimientos de bebidas, ya a puerta cerrada y terminaban por la mañana, a la hora de abrir de nuevo el negocio.


Cerveza, 2 pesetas, bocadillos, 4 pesetas. Helados Camay
         EN MI HAMBRE MANDO YO

         Es la frase que se atribuye a un campesino andaluz al que un señorito pedía el voto para su partido, y que otros dicen que es de Manuel Torre, y otros de Antonio Núñez “Chocolate”.  Parece que era una expresión muy frecuente en ese tipo de reuniones. Cuando alguien quería una noche de juerga, buscaba flamencos y según lo que ofrecía, se le contestaba. Hay que tener en cuenta que a muchos les hacía falta para poder alimentar a su familia, y que no todo el que organizaba un cuartito podía costearse una primera figura. Una anécdota del alma flamenca, la protagonizó en una ocasión un cantaor llamado “Álvarez”, cuando quemó con un mechero los dos mil duros en billetes que le habían pagado tras su actuación, pronunciando a continuación la famosa frase. También el cuartito solucionó muchos problemas económicos de los flamencos. A Tomás Pavón le invitaban a menudo, pero era muy reacio a acudir; su mujer rezaba en silencio para que dijera que sí,  porque atravesaban una situación muy mala, pero éste rechazaba la oferta tras preguntar que quién lo organizaba y quiénes eran los demás artistas, aceptando raras veces.

         EL DEBUT DE PASTORA
         La feria de Sevilla fue durante algún tiempo, el sumun del cuartito, ya que era donde, lógicamente, más juergas se celebraban. En la feria debutó Pastora con nueve años, para sustituir a su hermano Arturo que estaba indispuesto. Solían ser convenidas y contratadas antes de la fecha, y estaban presentes todas las figuras de la época. Igual que en las ventas, comenzaban al filo de la madrugada y se remataban en las casetas de las buñoleras, que en la feria del Prado se ubicaban en la calle José Maria Osborne, justo por donde hoy salen los autobuses de la estación.

Gitanitas de mi familia
José Luis Tirado Fernández

viernes, 27 de abril de 2012

MIS GRANDES CAPITALES




No te dejo más herencia
que una guitarra, un pandero,
un borrico y un caldero...
y arriba la providencia.

miércoles, 25 de abril de 2012

FLAMENCO: CANTES DE IGLESIA (I)


         En la última entrada sobre flamenco proponíamos una visión de un cante propuesto y admitido como palo por todos o casi todos los cabales, aunque discutible según nuestra visión, desde el punto de vista del siguiriyero. Habría que meterse más en harina sobre la relación del flamenco y la religión, sobre todo con la católica ya que su historia y desarrollo se producen dentro de un entorno –segundo y tercer tercio del XIX , primero y segundo del XX-, donde la circunstancia y caldo de cultivo de nuestro arte era un ambiente sometido a los famosos poderes fácticos y mucho más acentuado socialmente en los pueblos  donde la trilogía de esos poderes fácticos –alcalde, cura y cabo de la Guardia Civil- eran el cedazo por el que pasaba cualquier actividad, tanto de tipo cultural como deportiva, social o de  cualquier otro tipo. En las misas dominicales y cuanto más pequeña era la localidad, en más medida, aunque en las urbes se daba también por barrios,  se “pasaba lista”. Una retranca muy utilizada era: “este domingo no te vi en la iglesia…” cuando uno faltaba, entendida dentro de aquella moral y formas de vida en la que estaban sumidos. También la iglesia ayudaba económicamente a los necesitados en tiempos de escasez –era la única ONG en aquellos tiempos- y como la relación entre los gitanos, núcleo principal del germen flamenco y la abundancia nunca se han llevado bien, pues eso, que había que hacer acto de presencia para que al cura de turno se le reblandeciera el alma y aflojara algún real con el que hervir la olla al menos una vez en semana.

         Una vez señalada la asistencia a los eventos religiosos por parte de los flamencos, obvio sería indicar que los cantos, como salmodias, himnos, motetes, antífonas, etc., que suelen interpretarse en los ejercicios litúrgicos bien podrían dejar sedimentos que a la corta, pueden haber pasado a formar parte de la estructura melódica de algunos cantes. Además estos cantos, fueron adoptados por la iglesia católica de la costumbre hebrea de cantar salmos completos, con lo que la teoría del origen judaico de algún palo como la petenera, no es tan descabellada, en tanto en cuanto algunos otros podrían irremediablemente tener su origen en el mismo ambiente. Me parece interesante, creo que asiste a esta hipótesis, el siguiente enlace:


         El villancico flamenco, es un indiscutible cante de iglesia, enriquecido por los melismas gitanos. Tiene mucho que ver, casi todo, con el cante por campanilleros, aunque esa historia es un poco más enrevesada, ya que Manuel Torre, que fue quien nos lo trajo, afirmaba que lo había escuchado en una fiesta de Andrés Martínez de León al médico de Huelva Don Jesús Centeno. El cantaor se quedó con la copla y una noche en El Fontanal (Sevilla), junto al Niño Ricardo, el torero Niño de Palma, el Gloria y Rebollo pidió a Manuel que pusiera la cejilla al tres y, recordando lo que había escuchado en la fiesta, interpretó la versión que hoy conocemos, y que grabó en 1929, junto a Miguel Borrull, y que tiene una curiosa incorrección musical. Mientras Miguel da la entrada  por arriba en mayores, posiblemente con la cejilla al cinco en MI Mayor, (correspondiente al LA natural) Manuel canta en tonos menores, aunque, sorprendentemente, no rechina demasiado, hay que escucharla con mucha atención para distinguir este detalle.

Podemos comprobarlo en el siguiente video:



Continuará.
José Luis Tirado Fernández

domingo, 22 de abril de 2012

LOS POETAS QUE ENVIDIO VII

           Al duque de Sessa

Sesenio, pues que vas do vengo agora,
antes do siempre estoy, do ir quisiera,
cuando a ver llegarás la gran ribera
del Betis, que por ti tanto se honora,

si aquella Brisis que tu alma adora,
jamás se muestra a tus suspiros fiera,
a Dórida dirás que desespera
la mía ya de verse alegre un hora.

Pero si aquel antiguo nuestro río
fuera el otro do suelen los mortales
el peso descargar de sus cuidados,

no por eso dejara el ardor mío
de atormentarme acá, porque mis males
no quiero ni podrán ser remediados.

Gutierre de Cetina



sábado, 21 de abril de 2012

TANGOS DE TRIANA

Tangos de Triana

Debajo del grifo del pilón del patio
meto la cabeza si llego borracho,
que yo no quiero que Pastora “asin” me vea,
porque  me chilla y me tira la manta
“pa ´que” duerma en la azotea

y a su bamboleo, y a su bamboleo
llegó el tío de la alhucema
al corral de los fideos

El gato de la casera
entró en mi cocina un día
y no le dejó a mis niños
 ni una mísera acedía

Y en el corredor, en el corredor
mi  sobrino Rafael
le endiñó con el bastón

Brillaba una estrella
en el Altozano
iba bajo palio,
Domingo de Ramos


Ponían por las esquinas,
Ponían por las esquinas,
carteleras del Rocío,
del  Astoria y  Avenida

Zapatos la valenciana,
en los leones, ropilla
¡Qué arte tienen las tiendas
de mi calle de Castilla!

Sí que es trianero, sí que es trianero
que la Esperanza a su niño
lo parió entre los pucheros

Anda y pídele al ditero
pa´ un vestío de volantes
con cintas de terciopelo.



José Luis Tirado Fernández