El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.

viernes, 27 de noviembre de 2020

EN LA GUERRA, COMO EN LA GUERRA

    En 1982 el Gobierno dictatorial argentino ocupó militarmente las islas Malvinas. Hablando de memoria, y por lo que se leía en prensa en aquella fechas. temíamos una lucha sangrienta, que podría dejar miles de muertos y la destrucción no ya sólo de aquellos islotes situados estratégicamente, como Gibraltar, sino de la economía mundial, que sufría entonces una de sus depresiones cíclicas. Efectivamente, los británicos reaccionaron

    No estaban dispuestos a entregar sin resistencia un archipiélago disputado por España, Francia, o incluso Alemania. Resolvieron rápidamente por superioridad armamentística la cuestión y en algo más de dos meses destruyeron la armada argentina y volvieron a asentar sus bases donde estaban. Pero aquella guerra no terminó en eso.

    En 1986, en Méjico, el ejército argentino tomó cumplida venganza y sin violencia ni bombardeos, dejó resuelta la cuestión. La victoria, por fin, y la justicia, habían llegado. Su Comandante en Jefe era un humilde muchacho criado en un barrio deprimido de Buenos Aires.

    El Diego.



domingo, 1 de noviembre de 2020

DIJO LA MACARRONA A LA ARGENTINITA...

Sutiles diferencias

Guapa Divina Genial Generosa Creadora Vanguardista Serena Culta Irrepetible Ilustre Alegre Sencilla


…la vieran bailar y dieran su parecer, dijo:

-Mu bien mu bien.

-Bueno -dijo la Argentinita-, desea decirme sinceramente si me encuentra algún defecto?

-Sinceramente, sinceramente de verdad?

-Sinceramente.

-Pues bueno, bailas divinamente, pero encontramos que no sabes troncharte.

Tuyos siempre

José Luis Tirado Fernández





sábado, 24 de octubre de 2020

VICTOR ROJAS, EL PADRE DE PASTORA IMPERIO

                Quizá fue esa su principal aportación a la historia del arte. Haber participado junto con Rosario la Mejorana en el nacimiento de una de las estrellas más relevantes del baile y la interpretación de todos los tiempos. También fueron progenitores de Víctor Rojas Monge, “Rojitas”, guitarrista habitual de su hermana.

                Su contribución al arte flamenco vino dada por ser, aparte de sastre de toreros, el que diseñaba los trajes de majo que vestían las bailaoras de El Burrero, y que documentaba el poeta, escritor, político y ateneísta Don José Muñoz Sanromán, en la revista Mundo Gráfico, en 1931:

                <<Desde el año ochenta comenzaron las flamencas que bailaban solas a vestir el traje de varón; bien el de Majo con botines, calzón corto, chaquetilla flamenca y sombrero de queso, o bien el de luces que usan los toreros.

                Esta costumbre se generalizó hasta diez años después de comenzada, en que empezó a decaer.

                Los trajes de majo confeccionábalos el nombrado Vito, que tenía su tienda en la Alfalfa, donde vivió y se formó el gran Espartero, y el de luces el más renombrado Sastre Manfredi.

                La primera flamenca que usó en los bailes el traje de hombre fue la Cuenca, alzaba preciosos brodequines, y vestía calzón corto de fina seda negra, con botones de plata y linda chaquetilla de terciopelo. Se ceñía la cintura con hermoso pañuelo de seda a modo de Faja, y al cuello llevaba una riquísima cadena de oro para el reloj. Y se tocaba la cabeza, de Pelo negrísimo, con un bonito sombrero majo. En algunos de sus bailes empleaba muleta y  Espada de matador, para simular con ellas faenas toreras. >>

                Los renuncios de Sanromán sobre materia flamenca son sonados, era un hombre muy enamorado de su tierra, de sus fiestas, sus costumbres y sobre Semana Santa, un verdadero erudito, aunque metía cuñitas de su cosecha. Pero nos dejó dos ilustraciones sobre el tema. La propia Cuenca y la Águeda.



                En este párrafo, sin embargo, nos ilustra sobre la costumbre de vestir ropa de hombre las flamencas, aunque atribuye a la Cuenca ser la primera en hacerlo; parece que fue Salud, la hija del Ciego, quien lo hizo en primer lugar. Y sobre el nombre y las señas de quien vestía a estas bailaoras. “el nombrado Vito, que tenía su tienda en la Alfalfa”.

                Desde el año ochenta, constando Víctor como sastre en Confiterías 52. Esta calle se corresponde con el trozo de la calle Huelva que hoy está dedicada la memoria de Rafael González-Serna. Efectivamente, era como lo contaba José. Pero La Alfalfa en aquel tiempo, mediados de los ochenta del XIX, era el principio de la calle Águilas actual, y lo que hoy día es La Alfalfa, se llamaba Plaza de Mendizábal. Allí, en el número tres, plantó tienda Víctor Rojas Teresa, según se anunciaba en las Guías de Sevilla, en 1887 Y 1888.

EL ESPARTERO

                Pastora contaba que había nacido en la misma casa donde lo hizo El Espartero, famoso torero sevillano que tiene una calle dedicada en la Feria de Sevilla. Es cierto que el padre de Manuel tenía un negocio de espartería en la misma plaza, y que prosiguió su hermano Antonio, según el anuncio.

                Aunque podría ser, dudo mucho que fuera la misma casa exactamente. La configuración urbanística de aquella zona era distinta a la actual, y aunque así fuera, Manuel el Espartero está datado y nació en la Plaza de San Marcos 1, donde habitaba su familia en aquellas fechas, aunque en 1889 aparecía censado en La Alfalfa 3, mientras que ese mismo años, en Mendizábal 7,  habitaba el hermano de Víctor, Antonio Rojas Teresa, sastre.

Beauchy, una foto impagable. Dos esparterías, la de la derecha, la del padre del Espartero. En la casa de al lado, un local: José García Leanez, Sangrador Dentista. Y más a la derecha, la Posada de la Alfalfa
 Beauchy, una foto impagable. Dos esparterías, la de la derecha, la del padre del Espartero. En la casa de al lado, un local: José García Leanez, Sangrador Dentista. Y más a la derecha, la Posada de la Alfalfa.

VICTOR, UNA VIDA INTENSA

                Su padre Joaquin, sevillano de la Judería, también era sastre, dando dicho oficio a todos sus hijos varones, Víctor, Francisco y Antonio. Su madre Pastora, sevillana de San Isidoro. Entre el primero y el tercer hijo había una diferencia de dieciocho años. Tenían una hermana llamada como su madre.

                Víctor, nacido en 1850, según partida de nacimiento que en junio de 2016 publicaba Alberto en “Flamenco de papel”, se escapó de la milicia por una afección pulmonar que le acompañó toda la vida y que le llevó, ya de mayor, a Madrid a una clínica que parece ser costeaba su divina hija. A los veintidós años era padre soltero, pues le nació una hija llamada Maria Rosario, fruto de sus amores con Dolores Valenzuela Vázquez, con quien tuvo un nuevo retoño en 1873, una niña llamada Maria del Coral, que murió de una gastroenteritis a los pocos días de nacer. No se casaron. Ella aparece casada con otro en 1875, y ese mismo año Víctor vive con sus padres en la calle Guadiana. Más tarde, en 1895, Dolores vivía, viuda y con cuatro hijos de su extinto marido Felipe, en una caseta de madera, en la Enramadilla. El mayor, con diecisiete años.

RAFAELA CANO PAZ

                Esta desconocida bailaora, que lo fue del elenco de Silverio, había nacido en 1846 en el Puerto de Santa María, consta en un anuncio de mayo de 1874 en el Diario de Córdoba, junto a Franconetti y un tal Francisco Rojas.

                Puede tratarse del hermano de Víctor, y no sólo eso, sino que además pudiera ser que los dos hermanos fueran bailaores, porque en otra reseña del mismo diario en 1877, aparece Víctor, junto a Rafaela Cano.


                Pero Víctor y Rafaela no sólo fueron pareja de baile, sino que en 1880, en los padrones de Sevilla, constaban como casados. No sabemos cuánto duró la relación, pero Rafaela se va lejos, y en 1883 y 1884, estaba triunfando en Santander. Cantaba y bailaba.



VICTOR Y LA JUANACA

                En el artículo arriba referenciado, Muñoz Sanromán redondea la faena, refiriéndose a las flamencas vestidas de hombre y La Cuenca, haciendo esta referencia:

                <<A su semejanza se vestía también la Robles, y entre otras, usaba el traje de luces, llevándolo como ninguna, la Juanaca, mujer de Seisdedos.>>

                Y, ¿Quién la vestiría de torero? Adivinen.

                En 1885, Víctor Rojas se empadrona dos veces, en dos direcciones distintas.

                -En la Correduría, con Juana Escalona Bernal, la Juanaca de Málaga, que vivía junto al sastre y tenían dos hijos comunes. Antonio, con seis años, y Francisco, de dos.

                -En la calle Confiterías, junto a su madre y su hermano Antonio. Tienen un ilustre huésped. Una muchacha de 26 años, gaditana, soltera, y se llama Rosario Monge. El año anterior, 1884, ya se hospedaba con ellos.

                Siguiendo con la Juanaca, no sabemos quién era “Seisdedos”, aunque posteriormente tuvo hijos con el hermano de Víctor, Francisco Rojas Teresa. José nacido en 1884, y Pastora, nacida en 1887. En 1894 actuaba en Madrid, en el Liceo Rius, junto a Juan Breva. En 1895 vivía sola con su hija en la Puerta Osario.


ROSARIO LA MEJORANA

                La sastrería se muda a sitio más comercial, y en 1886, vende en la Plaza de Mendizábal, 3, donde viven, como solteros, Víctor y Rosario. Ella aparece como sirviente.




                No consta nadie más en la vivienda-negocio, aunque sospechamos que Pastora Imperio ya había nacido, pues en 1895 ya tenía once años, según los padrones de Sevilla. Manuel Bohórquez data la fecha de su nacimiento en 1883, y puede ser.

                Tampoco sabemos nada de que Rosario bailara en esas fechas, y según la tradición oral, tuvo una carrera muy corta, de tres años, aunque en 1882, en La Ilustración española y americana, Mas y Prats la cita entre las bailaoras flamencas de más fuste.


                En 1890 nació Víctor Rojas Monge, hijo de Rosario y Víctor Rojas. En 1899, según La Correspondencia, se le ofrece un homenaje en Madrid. Bien, con 41 años, pudiera estar retirada.


                Mientras tanto, Víctor da un salto de calidad a su negocio y se instala en la Avenida, en el número 1, una accesoria junto a los arcos de la mismísima casa de los genoveses, donde murió Silverio.

Casa de los genoveses.

Mira si tengo talento,
que puse una sastrería
enfrente al Ayuntamiento.

Sastrería de Víctor Rojas. Génova 1. Sevilla.

  
                        A causa de su enfermedad, Víctor no puede sostener el negocio, caen los encargos y su relación con Rosario va a menos. Viven juntos y se separan a temporadas. Un antiguo amigo le anuncia que va a instalar en Madrid un local de Music-hall, y la familia completa se traslada a la calle Aduana, donde tiene la Academia de baile Isabel Santos.
                        En la calle de Alcalá, cerquita de la Puerta del Sol, debutó Pastora como cupletista, de la mano de otra niña se presentaron como "Las hermanas Imperio", en 1900. Tema para otra entrada sobre la persona y figura de Pastora Imperio.
                      En cuanto a Víctor, luego de acompañar en 1910, junto a toda la familia a Pastora en una turnée por Canarias, muy enfermo, se vuelve a Sevilla acompañado por su mujer, Rosario. Cuando en 1911 Pastora y Rafael el Gallo se casan en Madrid, adelantan la boda a fin de que su padre pudiera acudir, ya enfermo de gravedad, pero ya no pudo ser. Murió unos meses más tarde, ya entrado 1912.

 BEAUCHY, GEROMA Y ROJITAS

                Se trata de una serie, con dos modelos a los que el fotógrafo data como –de puño y letra- Rojita y la Geroma, de corte costumbrista y que se asemeja mucho en su formas a las poses que actualmente, y creo que por mucho tiempo, adoptan los actuales bailaores y bailaoras flamencos.

Foto de Beauchy. BNE:

                Hay muchas posibilidades de que el Víctor Rojas que aparece en la reseña junto a Rafaela Cano y padre de Pastora Imperio sea el mismo que posa junto a Geroma. Sin embargo, Geroma, aunque en la web de Beauchy esté datada como Leyton de las Heras, que fue madre de Currito y prima hermana de Manuel Torres y Josefa, la madre de la Malena, es otra mujer distinta.

                Tenía otros apellidos distintos y en una próxima entrada los dataremos, así como su nacimiento y su fugaz carrera artística, ya que murió con veinticuatro años. Un dolor.

Foto de Beauchy. BNE:

José Luis Tirado Fernández



lunes, 21 de septiembre de 2020

EL BURRERO JUNTO AL PUENTE

 

                              A mediados de julio de 1897 la prensa sevillana se hace eco del cierre del Café el Burrero. No obstante, a primeros de Agosto aparece un anuncio de la Nevería junto al puente:



                No se anuncia ya como el Café-nevería cantante del mítico Manuel Ojeda, sin embargo, en dicho anuncio se habla de que se ha venido instalando en el mismo sitio con gran éxito de público. Y parece ser cierto, porque Manuel había cerrado El Burrero a mediados de julio y un tal Manuel Triana, solicita en noviembre la reapertura del local. No le pertenecía ya. No obstante, Manuel aparece en los censos viviendo en San Pablo 31, con una sirvienta, muy cerquita del puente.

                Pero parece que ya en esas fechas o bien no había flamenco en la Nevería, o no aparece en ninguna referencia, hasta que ya, en 1900, la “Nevería del chino”, un remoquete de la tradición oral, se documenta en esta reseña, y vuelven a aparecer el cante y el baile. Otro nombre oído a través del tiempo fue “Café sin techo” del puente.



EL ANTECEDENTE

                En la maraña de mis recuerdos de niño se defiende del olvido la imagen de un viejo que se colocaba muy temprano, justo antes de empezar el puente de San Telmo, en plaza de Cuba, que ponía sobre una de las pilastras de granito que sustentan la baranda una botella de anís y otra de coñac. Los vendía por cañas, que luego enjuagaba en un cubo de agua y también disponía de un búcaro, para aliviar la sed. Sus clientes eran los trabajadores que iban al tajo, en la otra orilla, las cigarreras que trabajaban en la nueva fábrica de los Remedios o las gitanas que cogían jazmines en el parque antes de que abrieran sus flores, y que luego vendían hechos moñas en las zonas de turismo. A la entrada del puente de Triana, desde antiguo, existían varios negocios de abastecimiento de bebidas, calentitos, tabaco, etc. Así lo atestiguan multitud de imágenes. Toda esa actividad se producía alrededor del mercado central de pescado, que hasta 1971, si, hasta esa fecha, tuvo actividad.

                Los kioscos han sido una constante en esa zona, incluso en la actualidad, aunque ahora se dirigía otro tipo de público, mayormente turistas, que atraviesan el puente para conocer Triana. El barranco se ha convertido en zona gourmet e incluso al lado existe un bar de copas.

Este puesto de churros estaba en la entrada del puente a principios del siglo XX Los anafes eran de leña y la masa se freía en manteca de cerdo.

                Los aguaduchos eran tenderetes donde se vendía agua, o licores por caña. Como el de esta reseña:



                Aquí podemos apreciar ambas construcciones efímeras. Un kiosco de planta hexagonal y un tenderete, casi pegados.



                Pero parece que allí hubo un café cantante, y su antecedente, un teatro. En 1875, una pinceladita sobre un teatro en ciernes:


                Pero en abril de 1877 no se había decidido ni el sitio donde se instalaría:

                También en 1877, El Español informa de la construcción del teatro; la referencia a la fábrica de los Sres. Portilla puede referirse a la empresa que andaba construyendo el Barranco, la “Portilla, White y Cía.”.



                Y ya, en junio, la programación



                Y, ya puestos, hasta el nombre del apuntador:



                Funcionaban dos teatros al aire libre, el Eslava, situado sobre el solar que hoy ocupa el Hotel Alfonso XIII y el situado a la vera del puente. El Romea era un teatro al aire libre que funcionaba en verano, y a tenor de esta noticia, no estaba dotado para resguardar de la lluvia al público asistente:



SALUD OJEDA, LA HIJA DEL BURRERO, ARTISTA DEL ROMEA

                Una curiosa reseña de agosto de 1877, nos sorprende con la actuación de Salud Ojeda, como bailarina infantil:



                O a lo mejor no nos sorprende tanto, ya que sabemos que Salud Ojeda bailaba:

                <<El Burrero no estaba .y no pude conocerle, pero sí a su mujer é hija. Esta última tiene una preciosa figura: alta, esbeltísima, flexible, la cara muy animada, ojos y pelo negros, y un no sé qué simpático y distinguido, que cautiva. Viendo con el interés que yo la miraba, me preguntó mi  primo: ¿Te gusta, eh?-Sí, dijo. Pues si la vieras bailar las sevillanas—añadió- te quedarías bizco; pero aquí no baila nunca; solo lo hace en alguna casa particular, ó en la tienda en la feria. >>

1892 23 ago.  Una visita al burrero L. Ibargüen La unión católica

                O, ya puesto, incluso que cantaba:



LA UBICACIÓN EXACTA               

                El Romea, posteriormente el Café Nevería Cantante de Manuel Ojeda, y más tarde el Café Nevería junto al puente y la Nevería del Chino, seguramente lo mismo, estuvieron exactamente donde dice Manuel Bohórquez, sobre los jardines que hoy albergan el monumento a Antonio Mairena. Entre Manuel Ojeda y El Chino, hubo una nevería dedicada a la música:


                En este plano de Antonio de Padura y Manuel de la Vega, donde ya aparece el edificio del mercado de pescado, y el hueco donde posteriormente se edificaría la sede de la Asociación Sevillana de Caridad, se nos antoja demasiado estrecho como para albergar el publico necesario para pagarle al elenco que en 1885 ofrecía Manuel Ojeda.

                Pero en esta foto de Lucién Levy, de 1885, hecha a finales de Julio, por las banderas que se observan en el puente, sólo se aprecia una especie de construcción de tableros verticales que se sitúa en la pendiente de bajada al muelle de la sal:

                Pero estar, estaba allí, en esta reseña se da referencia exacta de su ubicación:


Más que preciso, exacto.


XIX ESQUNA PASEO COLON Y BAJADA PUENTE






José Luis Tirado Fernández          

martes, 25 de agosto de 2020

FLAMENCO Y GRAN PODER

 

                Es el icono religioso y popular del pueblo sevillano. Aquí resulta difícil mirar para cualquier lado sin encontrarnos con su imagen; azulejos estampas, cuadros, figuritas, medallas, tatuajes, platos, llaveros, y así multitud de objetos que forman parte de nuestro día a día y que hemos incorporado al paisaje de nuestra mirada como algo familiar y cotidiano.

Foto de la Cadena SER

                De mi infancia, las personas vestidas con su hábito, camisa o vestido morado y cordón amarillo al cuello. Llevaban ese atuendo por una promesa o por una gracia concedida. Han dejado de usarse.

                Su influjo, no sólo religioso sino como imagen de gran influencia emocional, ha motivado desde siempre a artistas de distintas ramas, desde músicos a pintores, poetas, directores de cine, y como no podía dejar de serlo, numen y aliento de cantaores.

                Muchos han sido los que le han invocado en sus letras, por eso será tarea ardua nombrar todos y cada uno de los que lo han hecho. Se incluirán solamente los más trascendentes, siendo ya de por sí una lista amplia y significativa. En el flamenco está muy presente, no sólo en saetas, sino en soleares, siguiriyas y fandangos, incluso en bulerías, como estas de Fernanda y Bernarda, que lo nombraban mucho:

 bulerías cané

El Gran Poder este año está enfadao

no escucha las trompetas de los armaos

mira que pena

que este año no sale la Macarena

Todo el mundo nos separa (Bulerías)

Lo que tú haces conmigo

el del Gran Poder es muy grande

y te va a mandá un castigo

Inéditas

Si lo salvas Padre mío
en silencio te juré
en tus manos lo confío
que eres el del Gran Poder

 

LA DEVOCIÓN DE MANOLO CARACOL

                Caracol cantó a muchas imágenes; solía cantarle al Cristo de los Gitanos desde el balcón del Uno de San Román las mañanas de Viernes Santo, y fue hermano de la corporación junto a su hija Luisa y su yerno Arturo. Parece ser que también fue miembro de una gestora que dirigió la Hermandad  de los Gitanos a principios de los cincuenta, pero vivía en Madrid y fue poca su aportación a la misma. También cruzaba el río y se daba baños de arte entre sus gitanos de la Cava, le cantaba a la Esperanza en la calle Pureza, como puede apreciarse:

                Cuestionada su sevillanía en algún medio, donde pude leer con ojos de plato que Caracol nació en Sevilla porque casualmente su padre estaba de mozo de espadas de su primo Joselito, me resulta necesario hacer algún alto en este tema. Para nacer se necesita una madre ¿bien?, y la suya vivía en Sevilla, en la Alameda, donde conoció a Caracol el del Bulto. ¿O es que Manuel Ortega Fernández tenía el carisma de poder parir?

                Tres pasiones fundamentales, junto a su familia y seres queridos tenía Caracol:

* El flamenco, del que no se vistió, sino al que dejó vestido.

* El Sevilla Fútbol Club, equipo al que veneraba; suya la anécdota de que cuando ganó la Liga, cogió una papa que le llevó al hospital. Ello le impidió invitar a cenar los jugadores que habían lograda la hazaña. ¿Qué hubiera hecho Manuel en la actualidad, con su equipo coronado con seis copas de la UEFA?

Calles de Sevilla engalanadas

* El Gran Poder, Señor de Sevilla y al cual tenía tal respeto, que, cuando iba a cantarle desde un balcón en Conde de Barajas, fue agasajado por la dueña de la casa antes de que llegara el Señor.

-Manué, ¿se le apetece una copita de coñac?

-No, muchas gracias.

-¿De whisky?

-No gracias.

¿De vino, de champán, una torrija, un pestiño?

Caracol negaba y negaba, hasta que decidió pedirle a la señora una cosa muy curiosa.

-Tráigame un poco de colonia.

-¿Colonia? ¿Pero… porqué?

-Porque quiero oler bien cuando tenga que enfrentarme con El.

Sevilla duele. Y su marca jamás desaparece. Manuel Ortega Juárez, bautizado a sus plantas, casado ante su divina presencia, debió, más de una vez cuando cantaba y no podía de dónde le llegaba el poder para continuar. En ese y en otros momentos del “Señor, por dónde tiro”, en el que todos hemos sufrido el desaliento, siempre en la espera de su Gran Poder.

En esta saeta, de altísimo registro, Caracol dibuja el ambiente callado y fervoroso de la plaza, pendiente entera de la cara del Señor.

Pinceles y al lienzo,

no hay un pintor que traslade

la plaza de San Lorenzo

ni tu carita, Gran Poder,

en tan profundo silencio.

                En esta otra, más técnica y más caracolera, donde Manuel abraza el nombre de Dios como suyo, expresando lo que siente dentro del corazón ante la imagen que venera el pueblo de Sevilla.

Entre las dos y las tres

el corazón se me para

cuando yo le veo la cara

a mi Jesús del Gran Poder

como se le para al pueblo sevillano

cuando te ve la cara, Gran Poder.

 

                Y la letra de un fandango magistral, que dejó grabado.

 

Le tengo ofrecío al Gran Poder

dos candelabros de oro

si me hace aborrecer

tanto como se lo imploro

pa´ los restos a esa mujer.

                                                                                 

MANUEL VALLEJO                                                                         

…excepcionales fueron sus actuaciones por saetas en la semana santa de su Sevilla natal, sobre todo ante el Cristo del Gran Poder, en la Plaza de San Lorenzo, del que era fervoroso seguIdor… (de Wikipedia)

Fandango de Manuel Vallejo:

A la Virgen de la Esperanza

yo mis penas le conté

y como esta señora es buena

me mandó a ver al Gran Poder

y ese me alivió las penas


El Liberal de Sevilla marzo de 1932


PANSEQUITO

                Le conozco dos fandangos, uno aparece en YouTube:

Le pregunté al Gran Poder

porqué miraba pal  suelo

Le pregunté al Gran Poder

y me contestó: pa´ oír

las pisás del costalero

 

                Y otro con más enjundia y más calidad literaria, más métrico:

 

Gran Poder, tira la cruz

y bájate ya del paso

Gran Poder… tira la cruz,

que aquí está el pueblo andaluz

que quiere darte un abrazo,

bastante has sufrío tú.

 

MANUEL AGUJETAS

                Nos dejó este fandango:

Como si el Gran Poder fueras
tú tienes que llevar una cruz
tú no sabías inocente
que yo valgo más que tú
anda y pregúntaselo tú a la gente

PEPE PINTO

                José Torres Garzón, aunque macareno de nacimiento, también profesaba gran veneración por el Señor de Sevilla. Saetero de balcón, dejó impresionadas algunas saetas magistrales. Presente:

Ahí tenéis presente al Gran Poder,
con la cruz sobre sus hombros;
fijarse despacio en él.
El mirarlo causa asombro
de santo y bueno que es.

                Y en el estilo martinetero, también:

Ya estoy viendo al Gran Poder

saliendo de su capilla

del silencio profundo

que guarda aquella placita,

que cuando asoma el madero

únicamente se oye

el pisar del costalero.

 

GABRIEL MORENO

                Un fandanguero de enjundia, cantaba una levantica con la siguiente letra:

Yo vi una mujer un día
pidiéndole al Gran Poder
por un hijo que tenía
que de su casita se le fue
y muy sola se sentía.

LA PAQUERA

                Nunca pongo de Jerez porque  ella es universal. Diciendo Paquera lo demás sobra, porque no tiene igual. Cantaba el siguiente fandango:

 

La Esperanza Macarena

y el Señor del Gran Poder

son los que alivian mis penas

y me corre su querer

por la sangre de mis venas.

 

CARMEN AMAYA

                Dejó grabado este fandango:


Llorando yo me vi un día

a los pies del Gran Poder

yo lloraba arrepentía

porque me engañó otra vez

el hombre que más quería.

 

NARANJITO DE TRIANA

                Es la devoción universal, pero en lo referente a Sevilla, todo sevillano es del Gran Poder. Podrá ser macareno, pero del Señor, o de san Bernardo, lo mismo, o de Triana, nacido en la calle Fabié, pero con este fervor, estilo Gloria:

               

Cuando entres en la iglesia,

fíjate en el Gran Poder

tiene agachá la cabeza

y se está mirando el pie

pa´ no verte cuando rezas.

 

LA NIÑA DE LOS PEINES

                No podía faltar Pastora, quien habitó la Alameda hasta la muerte, tan sevillana como sus devociones, Santa Lucía, en la iglesia de Santa Catalina, y el Señor del Gran Poder. Cantaba y dejó grabada estas colombianas:

Al señor del Gran Poder
le alumbran cuatro faroles
y a mí me están alumbrando
tus ojitos que eran dos soles
y al Señor del Gran Poder
le alumbran cuatro faroles.

EL NIÑO GLORIA

                Rafael Ramos Antúnez, que posee uno de los fandangos personales más bellos del flamenco, vivió en la Calle de Jesús del Gran Poder, junto a su hermana Manuela la Sorda, muy cerquita de donde vive el Señor. Era uno de los asiduos en los balcones, junto a su hermana Luisa “La Pompi” y tiene numerosas letras de saetas al Gran Poder. Por fandangos, este, uno de los más conocidos de Gloria.

Por tus condiciones malas

te tiene que castigar

aquel que está en San Lorenzo

con la túnica morá

y la cruz del sufrimiento.

 

ANTONIO NUÑEZ CHOCOLATE

                Dejamos para el final la figura de Antonio Núñez, por ser, posiblemente, quien más letras ha dedicado al Gran Poder. Una muestra amplia:

 

Fandangos de desengaño:

Ya no voy al Gran Poder

que yo me voy a otra iglesia

porque me acuerdo, mujer,

de toas tus falsas promesas

y me da vergüenza de él.

 

A San Lorenzo a rezar
va los viernes una mujer
y le píe a El Gran Poder
lo que no le puede dar
porque lo engañó una vez.

Oraciones

Al Señor del Gran Poder

yo le vi rezarle un día

y le oí cómo decía

cuando le besaba el pie:

No quiero ser de la vía.

 

De las cosas de la vida. El Gran Poder también es la imagen del sufrimiento.

Este se lo escuché en La Rinconada a Pedro el Granaíno, atribuido también a Chocolate:

Va llorando El Gran Poder
que está en tu cuello colgado
porque hasta el pan le has negado
a la que a ti te había dao el ser
a la calle tú la has tirao.

Entre sueños el otro día

me lo dijo el Gran Poder

qué equivocación la mía

es cargar con esta cruz

pa ´que la gente se ría

 

También se los cantaba a pares, como en esta grabación:

Yo le pedí aborrecerte

y El Gran Poder me escuchó

porque de tanto quererte

yo iba a perder la razón,

y ahora que Dios te de suerte.

 

Mira lo que estoy yo sufriendo

Gran Poder, fíjate en mí,

desde que te conocí

estoy viviendo un infierno

del que no puedo salir.

 

José Luis Tirado Fernández