El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.

sábado, 24 de enero de 2015

MÁS LETRAS FLAMENCAS

Letras flamencas

Ay, Dios mío,
el día que Dios se entere
lo mucho que te he querío

Si te suenan a Triana,
no me digas que no sabes
dónde suenan las campanas.

Me propuse ser un día
fanático de la verdad,
mira tú que tontería.

Decía que era mi amigo
con la mano en el puñal…
Jesús le mande un castigo.

Vete, consuelo,
que te corte la trenza
tu peluquero.

Ayer te quise decir
lo mucho que te quería,
pero no te pude hablar
con la ropita tendía.

Una tira triquitraque,
un lápiz de guachindé
y un onza chocolate.

De tal manera,
que aquella que no se casa
moza se queda.

José Luis Tirado Fernández



OIDO EN LA BARRA DEL BAR X


                …he estado esta mañana en el médico. - ¿Qué te ha dicho? Que si tengo pagado el último recibo del Ocaso…
***
                …y tengo ya tantos libros que no me caben en las estanterías, así que tengo un problema, no sé si regalarlos o devolverlos…
***
                …Por favor, un café con leche. -¿Algún dulce, señora? –No… no como dulces, sólo los que me regalan…
***
                …me caso y me compro un piso bajo en la calle Arroyo, viene la arriá y llega el agua al techo, me mudo a un cuarto en la calle Sol, se pone mi hijo malo y el médico me dice que sin ascensor, no sube, me mudo a un séptimo con ascensor y llega un terremoto que me tembló hasta el bigote, estuve tres días durmiendo en el aeropuerto con mi mujer y mis niños… la verdad es que ya no sé dónde irme a vivir…
***
                …tan guarra, tan guarra, que antes de lavarle la camisa al marido le compraba una nueva…
***
                …y mientras que uno me afeitaba el compañero le decía que el perro es el animal más listo de todos, y el otro que el gato, y así durante toda la faena. Al final, me levanté y les dije a los dos barberos: ¡El animal más listo es el chivo, que se deja la barba para no tratar con ustedes!

***

                …¿Cuándo le vas a poner las peras al cuarto a ese fanfarrón? – Déjalo que ande, que así  le veo mejor la cojera…


sábado, 17 de enero de 2015

UN TESTIMONIO SOBRE ENRIQUE “EL ALMENDRO”

             
                 Mi  querido y más que admirado profesor Don Manuel Filpo Cabanas, me remite un escrito, que por su calidad literaria, valor sentimental  y legítima joya de las vivencias de la Sevilla de aquellos años, reproduzco entera, sin retoques ni adornos. No le hacen falta. Juzguen ustedes mismos.


El Almendro

<< Lo dijo Antonio Machado: «Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo despertar». Pues tu semblanza sobre El Almendro, fotografía incluida, despertó muchos recuerdos de mi infancia y juventud. El dormitorio de don Enrique y doña Rosalía pisaba el de mis padres, lugar de mi nacimiento en un caluroso 24 de julio de 1940 en la calle Santa Ana, 18. En muchas ocasiones mi madre esperaba la llegada de don Enrique para ofrecerle en la planta primera una silla para que descansara, dada su obesidad. Lo vuelvo a escuchar con su voz profunda tallada por el cante, entrecortada por el esfuerzo: «Doña Mercedes, muchas gracias, estas escaleras cada día se vuelven más altas… ¡qué bien me viene este descansito! Muchas gracias».
Solo la familia Ortega tenía teléfono, el 27.0.12. No resulta necesario decir los ofrecimientos para que lo usásemos. Ahora, cuando desde mi actual domicilio, justo enfrente de la casa, observo los dos balcones, me aumentan las vivencias de una querida familia envuelta, como tantas, en las muchas dificultades de una posguerra que, aunque siempre indeseada, creaba unos lazos de sinceros afectos próximos a un cariño sin paliativos.
Llegados los fríos de diciembre, veo a doña Rosalía con toquilla y permanente sonrisa, ojos negros, tez blanca, moño de pelo salido de un cuadro de Romero de Torres, contrapunto de un marido con señorío y curtido en los ruedos de la vida. Cada cual con sus rasgos apaciguaban algunas trifulcas entre los dos hijos varones: Enrique, el mayor, rubio, funcionario destacado de Hacienda y Manolo, sano, de generoso físico, pero algo tarambana. Rosa y Amalia eran dos bellezas impresionantes. La primera, casada con el banderillero Antonio Almensilla, era el prototipo de la mujer gitana andaluza, cariñosa, dicharachera. Le decía a mi madre: «Mercedes, tu hijo crece para mejor: más guapo y buen mozo», entre mis rubores adolescentes… La segunda no quedaba atrás, más dulcificados sus rasgos pero de bondadoso trato. Amalia tuvo tres hijos;  el mayor, Enrique Henares, abogado, dio un Pregón de Semana Santa hace unos cuatro años. 
¡Agua, por favor, cerrad los grifos un ratito! Constituía una frase que resonaba en el patinillo porque la presión no permitía que subiese a las plantas altas. Igual las escaleras impregnadas con  frecuencia por los gratos olores de los platos que intercambiaban el grupo de los siete vecinos. ¡Qué tiempos …!



«¡Señorita, póngame con Jerez, sí, ya le llamé antes pero sigo sin línea… ¿Que no es  posible? Por favor, hágalo…!». Expresiones altisonantes que resonaban en la calle cuando don Enrique necesitaba hablar para atar las representaciones vinícolas.
Ahora, cuando uno se hace mayor sin saberlo, se activa una infancia dormida, preludio del misterioso círculo vital. La familia de los Ortega y la del bajo, Heredia, gitanas de porte y clase, contribuyeron a que entendiese la vida con sus diferencias. Comprensión basada en algo fundamental: un profundo respeto que, inevitablemente termina en afectos profundos.
Termino con una disculpa. Tus trabajos —el adjetivo ‘magníficos’ lo encuentro raquítico— me llegaban por eso que llaman Span. No sé de dónde saqué el alarmismo de que los borrase sin abrir, y sin más. Hasta que no hace mucho me dijeron que no pasaba nada. Entonces allí encontré algunos de tus sorprendentes por estéticas, amenas, instructivas y elaboradas publicaciones.  
Gracias por tus envíos. Besos para tu mujer y parabienes para la familia.
Un abrazo,  >>



  



miércoles, 7 de enero de 2015

EL “LIGAO”, UNA DEMOSTRACIÓN DEL MANEJO DEL COMPÁS

                   En este blog, con anterioridad, tratamos de dar una opinión personal sobre lo que significan los tercios en el cante. Aquí:


                   Viene a cuento porque en el "ligao", que es el tema a tratar en esta entrada, los tercios tienen una importancia fundamental ya que lo que se liga cantando, precisamente, son los tercios, modificando la estructura del cante, uniendo, dos o más en algunos casos, o encadenando en un solo tercio toda una estrofa, como en esta soleá del Zurraque que nos dejó Antonio el Arenero,

Si a ti te quiere tu mare
                                                 y a mi me quiere la mía                                                
y a ti te quiere de noche
y a mí de noche y de día.

quien la realiza sin respirar, de un tirón, es decir, en un solo tercio.


                ¿Se "istingue"? Pero, como casi siempre, como paradigma del cante, cito a Tomás

Amapolas de un trigal
corté flores de un almendro
y amapolas de un trigal
y comparé sus colores
con los tuyos, soleá,
cuando me hablas de amores


1:08 Convierte dos estrofas en un tercio, sin respirar.
1:23 hace lo mismo en la ”e” de “colores” en una hermosa escala.

                   Por lo general, todos los cantaores ligan, aunque se den casos y casos; hay otros que se lo tragan, suave, profundo, y otros que se paran. ¡¡¡Pero pararse hay que pararse!!! Claro que sí, amigo, me has pillado, pero pararse cuando se debe, porque hay primeras figuras, y no señalo, que se paran cuando no deben, a verlas venir (compás). Y están ahí, viviendo de eso. De otros se dice que ligan poco; a lo mejor es que no tienen esa capacidad, o, en honrosos casos, cargan toda la melodía en medio de las estrofas. Eso tambien es cantar bien, pero, personalmente, prefiero el “ligao”
                   A veces, se puede ligar con una frase que no corresponde a la estrofa original, alguna palabra suelta, óles o un embuste; tenemos un ejemplo en estos fandangos de Caracol, en los que suelta un “porque” de su propia  cosecha entre los dos versos “Carmen la portuguesa (liga en 1:20) los lleva p´acá y p´allá…” El que puede, puede.


                   Tres elementos fundamentales tienen que darse para mantener un “ligao”; en principio, la capacidad pulmonar, la melismática y sobre todo, un  sentido rítmico, lo   que en flamenco, por lo general, suele llamarse “tener compás”, y que para hacer estas cosas, en los “ligaos”, como dice el título de esta entrada, hay que disponer de esa habilidad, un absoluto control del manejo del compás, porque hay algunos que se pierden en el adorno desmesurado y entran tarde, mal y nunca.
                   Ha habido, a lo largo de la historia del flamenco, muy buenos maestros del “ligao”, como Carbonerillo, Vallejo, Terremoto en su soleá, ay, ay, y tantos otros, como, por supuesto, Pastora. A ver qué piensan de ese “no” 0:37 que borda entre “que te quería no lo niego” ¡Qué difícil!


                   También se “istingue”, ¿o no? Lo mejor de la historia. Pues eso. Y como siempre, recuerden que estas entradas son visiones particulares, sin intención didáctica alguna y responden a opiniones personales.

José Luis Tirado Fernández

lunes, 5 de enero de 2015

LOS CUADROS DE GENARA BARRANQUERO (II)



Dice Genara, entre otras cosas, en un mensaje lleno de ternura:

…este curso tengo entre manos un toro de miura, eso le dije a mi nieta,  cuando me dijo lo que queria que le pintara, nada mas y menos que la torre Eifeel de Paris, y con solo un ojo y a mi edad sin pulso, he tenido veces que he querido renunciar, pero ya con este mes si Dios quiere la termino y sin haber pintado nunca en mi juventud, lo miro y mas bien me parece un milagro, alguien me está ayudando…

















domingo, 14 de diciembre de 2014

LA CALLE DE LA ALEGRIA


                Tiempo feliz el que recoge esta foto de los años cincuenta, con el ambiente típico de una fruteria de la calle Regina. Feliz tiempo pues, en el que las mercancías en la vía pública no molestaban a nadie como lo hacen ahora, feliz lienzo de Murillo, el de los delantales inmaculados y el de las sonrisas, cuando significaba más ser que tener,  feliz tenderete montado con cajones de madera y canastos de caña, feliz el chaval que muestra el platillo con la ganancia de sus propinas, feliz precio el de las chirimoyas a 6 pesetas kilo y castañas de la sierra a 2,75, feliz anaquel repleto de cartuchos de papel de estraza, feliz rótulo de una tienda de calzados ¿Carmelo Orozco?, feliz quien, talonarios en mano, nos ofrece lotería de Navidad de la Hermandad de los Gitanos. Y… ¿cómo no va a ser tiempo feliz aquel en el que un cartel pegado en la pared anuncia  que Manolo Bará presenta a La Niña de los Peines y Pepe Pinto?

Foto de Manuel Benitez


Hay quien dice que este tiempo
es de añoranza y de pena,
que siempre nos asalta el tiempo,
y nos suelta una centella
que se asoma a la memoria
y que al ausente recuerda.
Yo digo, porque tengo nietos,
que es de risa y de promesas,
¿a quién se escapa que ahora
lo que el cristiano celebra
es que va a nacer el niño?
¡Esa es la alegría nuestra!

Hay en nuestro pensamiento
una gran herida abierta,
que hay curar con canciones,
que hay que cerrar con poemas
porque todo es adelante,
porque aquí nada regresa
y año a año y siglo a siglo,
cada Navidad es nueva.

José Luis Tirado Fernández


viernes, 12 de diciembre de 2014

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UNA APORTACIÓN GRÁFICA: ENRIQUE ORTEGA “EL ALMENDRO”

                         Primo hermano y banderillero de Joselito, cantaor aventajado y a quien se atribuye la creación del fandango popularizado por su pariente Manolo Caracol.
                         Esta foto, que nos aporta Manuel Benítez y en la que podemos apreciar la obesidad del artista, está tomada en el cortijo de Pino Montano en un ambiente festivo y torero, y donde se puede ver también arriba a la derecha, al matador Fuentes Bejarano.

Enrique el Almendro con Niño Ricardo

                         Está cantando, sobrado de acompañamiento, ya que que no hará falta decir que es el maestro Niño Ricardo el que le toca. Agradezco pues, a Manuel este documento puesto que son pocas las imágenes de Enrique en su senectud. Murió el 30 de marzo de 1959, según reseña del diario ABC que se acompaña.


José Luis Tirado Fernández

domingo, 7 de diciembre de 2014

FOTÓGRAFOS DE TRIANA


                Dedicado a José Montiel

                Esta orilla del río es de los lugares más fotografiados desde que, a mediados del  XIX, se pudieron hacer portátiles los equipos de fotografía, llevarlos al muelle de la sal, y captar desde allí nuestro puente o el panorama amable que ofrecen el caserío y las torres de nuestras parroquias.
                Desde entonces, desde que se descubriera la sensibilización a la luz de algunas sales de plata y la consecución posterior de fijar el resultado sobre vidrio, madera  o cartón,  la historia de la fotografía ha recorrido un largo y fructuoso camino, hasta desembocar en la digitalización de las imágenes. Algunos viejos fotógrafos dicen que se ha perdido el encanto de jugar con las matizaciones, la búsqueda de enfoques y la magia de, a través del talento personal, hacer arte de esta técnica de plasmación de la realidad y el paisaje para disfrutarlas cada vez que nos apetezca, al volver a mirar la obra. También se dejaron de utilizar las cerillas y hoy seguimos encendiendo con mecheros. Todo cambia y a todo se le puede sacar punta.
                Escuché en la presentación de una exposición de mis admirados Salazar y Bajuelo, que la fotografía, es el arte de pintar la luz, no ya por su etimología, foto-luz grafía-pintura, sino porque existen verdaderos artistas que realmente están consiguiendo pintar la luz sobre sus trabajos.
                En la actualidad, y dada la facilidad y economía de los medios a utilizar, los aficionados a la fotografía han proliferado como setas, y a veces se convierten en una molestia delante de los pasos de Semana Santa, a los que impiden avanzar con normalidad. Tampoco es extraño encontrar en los besamanos a las imágenes en las iglesias un horario para fotógrafos, para que no interrumpan su orden. Y en el flamenco, se ha llegado a organizar, habitualmente, un pase gráfico antes de los espectáculos, para que los profesionales trabajen cómodamente.
                Pregunté por los fotógrafos en Triana, y fue Ángel Vela quien me hizo recordar los estudios que existieron…
<< a partir de los años sesenta, había uno en Pureza que llevaba la esposa de Pedro Padilla, colaborador de la revista "Triana" y madre del campeón de España de pesca; varios en la calle San Jacinto (siempre fue la calle de los fotógrafos) a saber: el de Domingo Acevedo (Doga), el de Pepe Periañez, donde trabajó el pintor trianero Antonio Badía, el de Gasán (el reportero de Triana) y el de Arrabal (el fotógrafo de María Auxiliadora), estos dos existen aún. Y en Manuel Arellano estaba el estudio de Miranda, yerno del torero Joaquin Rodríguez "Cagancho" y padre del Miranda que está establecido en Pureza.>>
                Y como no menciona el de Ratasi, en la calle Flota, donde tantos niños de Triana nos hicimos nuestras primeras fotos, pues pongo ésta, para que conste


Foto de mi primera comunión en un estudio trianero

sábado, 6 de diciembre de 2014

LA ARGENTINITA, CON DIECISIETE AÑOS

LA ARGENTINITA



                No les haría falta mucha inspiración a los hermanos Alvarez Quintero, para componer este soneto a la belleza de la Argentinita. Baste sólo con mirar su cara para que las musas sobren. O falten.

Foto de la revista Blanco y Negro, de 1912

Con rumor que ya crece, ya se esfuma,
de clásicos palillos o vihuela,
sale al tablado que su planta anhela
preciosa encarnación de luz y espuma.
Del arte popular esencia suma,
terroncito de sal, flor de canela,
muevese alegre, y gira, y salta, y vuela,
como en el aire delicada pluma.
Gracia es su cuerpo, de sus pie ufano,
que lo mecen con ritmo peregrino;
gracia su rostro, de su cuerpo hermano.
 Y en su danzar ligero, y suelto, y fino,
parece que con una y otra mano
va separando rosas del camino.

Serafín y Joaquin Alvarez Quintero

viernes, 28 de noviembre de 2014

EXALTACIÓN DE LA NAVIDAD

Cartel de la Asociación belenista La Roldana 

Este Domingo, 30 de Noviembre, a las doce del mediodía, invitado por la Asociación belenista La Roldana, haré una pequeña exaltación de la Navidad, dentro de un acto donde se presentará el cartel anual de dicha Asociación. Espero que acudan todos mis amigos.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

OIDO EN LA BARRA DEL BAR IX

Para Joaquin Arbide,
el mayor admirador 
de estas frases
que se cogen al vuelo
detrás de la barra.



                Historias de grises. Esta es una más. Habíamos estado tantas, tantas veces delante de ellos, justo antes de las carreritas, que en una de esas ocasiones, me dice mi amigo, justo en el momento de iniciar la liturgia: ¿Te has dado cuenta lo brillante que traen hoy las porras?
***
                …estábamos en mitad de la tormenta, el capitán nos llamó a su camarote y nos enseñó un carta de navegación. Muchachos -nos dijo-, si este punto es una isla, estamos salvados, pero como sea la cagá de una mosca, nos vamos al carajo.
***
                Uno sentado leyendo el periódico  y viene otro y le dice: Amigo, parece que está usted aburrido. Éste levanta la cabeza y le contesta: Más vale estar aburrio que no cansao…
***
EL PLANO DE UN CAFÉ
                Una señora pide un café: “Póngame un descafeinado de máquina, en taza mediana, cortito pero que no sea un manchado, sino un poco más oscuro, que no tenga mucha espuma, con leche desnatada de la marca tal si es posible, mitad y mitad, no me de sacarina de bote, sino de sobre, calentito, pero que no queme, ah¡ y no me lo ponga hasta que no esté hecha la tostada…
Sólo le faltaron los planos, las cotas, las medidas y los marmolillos, balizados y milimetrados.

***
                …éste se lava  poco, me parece a mí. –Si, tiene aspecto de asearse de cuando en cuando. El día que se decida se va a tener que meter en agua hasta que pierda la cáscara, como las almendras…
***

                … cuando no existía Conlima se llamaba al varillero, por lo general era gente humilde que traía su propio equipo de desatascar. Unos largueros flexibles que se podían enroscar unos con otros y alargar de esa manera el alcance para el desatasco, una pala pequeña, una soleta, una palanca, etc.…  El último que vino a mi casa, después de hacer el trabajo y cobrar, me dejó, para que lo llamara en otra ocasión,  una tarjeta de presentación, léela atentamente: Fulano de Tal y Tal, calle, Nº, etc. Ingeniero Técnico en mojones.

sábado, 8 de noviembre de 2014

TORRE QUE APUÑALA NUESTRO CIELO

Y es que la Giralda es
la peineta y la mantilla
de la más bella mujer.
Y en el cielo de Sevilla
lo primero que se ve.

(sevillanas de los Romeros de la Puebla)

Foto del diario ABC

Permita Dios que te falle
la fuerza de las raíces
y el Guadalquivir te trague.


José Luis Tirado Fernández

viernes, 7 de noviembre de 2014

JOSE ANTONIO REYES

No sólo de verde luna
son los gitanos toreros,
ni los buenos cantaores,
ni los míticos fragüeros,
que también con la pelota
los calés son hechiceros.
No sólo de bronce llevan
el tacón los bailaores,
que José Antonio lo funde
con sus botas de colores,
el corazón, el escudo
y el dorsal de sus amores.
Si se le espera, aparece,
y cuando no, Nervión calla;
mas cuando Reyes estalla
el estadio se estremece.
Versos de Lorca merece
antes que estos ripios míos,
que a sentir escalofríos
conducen sus chicuelinas,
auténticas perlas finas
del fondo de los sentíos.
Su toque es orfebrería,
destellos blancos y granas,
son sus goles oro fino
y sus pases filigranas,
como bordados en seda
con las volutas gitanas.


José Luis Tirado

lunes, 27 de octubre de 2014

PARQUE




Foto de José Luis Galván

Qué mejor sombra que tu sombra
para techar la incertidumbre de mi  infancia,
qué alfombra mejor que tu hojarasca,
qué mejor lienzo que la gama de tu flora.
Colgué mi pubertad de la corteza
del árbol patriarcal de tu paisaje,
un corazón que sangra savia,
un dardo agudo que atraviesa,
mi nombre, el nombre de ella.
Pajareando elipses en aludes.
viene más luz, más, y más intensa,
¿qué nueva rebelión en las alturas
remite a nuestros ojos
el solemne estallido de su fuerza?
¿Qué serán esos trinos que bajan de tus copas?
¡Qué huecos los rincones de tu estancia!
Si añoro los silencios de tus tardes,
aún más el  rumor de tus fontanas,
mi ánima, fatal, amigo parque,
envuelta en tus mañanas,
señalarte debo, un pero:
sólo te faltan manzanas.

Foto de José Luis Galván



José Luis Tirado Fernández

martes, 21 de octubre de 2014

VUELVE LA PLUMA NEGRA

              

  Hace tiempo que La Pluma Negra, seudónimo que utiliza mi amigo Pedro Sánchez Morilla, no interviene en el blog. Diversas causas han aplazado esta nueva entrega en la que, como todos saben, volverá a volcar emociones, conflictos y decepciones sobre sus personajes, transmitiendo al lector sus padecimientos y sus sentires. Espero que les guste, se la recomiendo.

***


     Nicolás estaba enamorado de su prima. Eso suponía un problema porque habían crecido juntos y ella era como una hija para sus padres. Aun habiendo compartido la niñez como hermanos, la pasión se había desatado en su corazón y lo que sentía por Emilia era amor. Nadie podía quitarle ese sentimiento El deseo era mayúsculo. Además mientras más lo sufría en silencio más evidente se volvía. ¿Cómo solucionar eso? La disyuntiva era clara. Evadía sus sentimientos e intentaba hacer una vida infeliz o seguía lo que su corazón le dictaba y desvelaba su secreto. Por supuesto que era un misterio. A nadie conocido se había atrevido Nicolás decir lo que sentía. Ni a sus primos, ni a sus hermanos ni tan siquiera a sus padres. A estos últimos no se atrevería jamás, pensaba.
     La naturalidad con la que Emilia le trataba era más caótica para él. Ella mantenía una relación de absoluta confianza. No hacía nada malo. Lo veía como a un hermano y su trato era cordial. Intimo sería lo  correcto.
     Emilia tenía un año menos que  él y ambos era los mayores de los hermanos. Pablo era como se llamaba el hermano de Nicolás. Y era este el primero que lo sabría. Estaba dispuesto a contárselo para saber cuál era su opinión. Si este lo aceptaba bien se atrevería a pedirles a sus tíos la mano de su prima.
     Pero, ¿qué opinaba Emilia de  Nicolás? El se lo preguntaba cientos de veces al día. Pensaría de él que es un chico atractivo. Fuerte. Simpático. O quizás no se habría fijado en esas cualidades y no veía más que lo evidente. Lo simplón y rasante que era. Porque Nicolás, cuándo tenía momento en los que la debilidad le podía pensaba de él que era del montón. Demasiado simplón y rasante. Tenía  una estatura media. Con el pelo rizado y encrespado. Más bien encrespado. La nariz era gorda y achatada y la piel oscura. Sin embargo, Emilia tenía una piel clara como el agua. Trasparente, pensaba Nicolás. Fina cómo las plumas de un cisne. Y sus ojos eran de una belleza inefable. Estaba tremendamente enamorado de Emilia.
     Su desdicha continuaría en silencio. No se atrevería a romper la armonía que existía entre las dos familias por un capricho. ¿Capricho? Pablo tenía que saberlo y opinar. Su hermano era la primera barrera que romper. Y además una opinión importante. Nicolás respetaba mucho las ideas de Pablo aunque este tuviera tan sólo quince años. Con un miedo tremendo. Como si estuviera hablando con su padre habló con él.
     No sabía por dónde empezar. Lo primero que hizo fue decirle que tenía que contarle algo en lo que le iba la vida y Pablo se asustó. Pensó que había tenido problemas con el juego o con alguna mafia. Su temor  era tremendo. Se aterró bastante. Tuvo el corazón cogido en un puño hasta que su hermano habló. La verdad es que cuando escuchó lo que Nicolás tenía que contarle  pensó  que una deuda de juego, si era pequeña, le hubiera caído mejor. ¿Cómo puedes ver a una hermana como a una mujer? Fue lo que le preguntó. Se dan muchos casos en los que los primos se casan y tienen hijos. Hay infinidad de ejemplo de esto. No es tan grave. Lo único es que haré daño a todos, ¿no?  Entonces, ¿qué puedo hacer? Le preguntó directamente al hermano. Habla con ellos, con nuestros padres. Y sobre todo habla con Emilia.
     Nicolás se armó de valor y fue a casa de Emilia y la invitó a que se sentara en el jardín con él. Primero le había dicho que tenía una cosa muy importante que contar. Ella dejo claro que no era una mujer para las cosas transcendentes. Nicolás le dijo que era la mujer ideal para esto y que la confianza que tenía en ella era ingente. Emilia dudo de lo que le decía de manera tan sería Nicolás. Entonces hizo lo que había venido a hacer. Confesó su amor a Emilia. Esta se quedo algo perturbada. No esperaba la confesión. Era lo último que hubiera pensado en este mundo, porque ella estaba destinada a Dios. Era la decisión que había tomado en secreto y que tan solo conocían sus padres. Nicolás quiso morir. Lo llevaba madurando desde hacía mucho tiempo y la decisión estaba tomada. Compartiría su destino con el rezo y la plegaria. Y con más hermanas. Tu, para mi serás un hermano al que le tendré un cariño especial pero mi vida está en la manos de Dios. Por supuesto que era una decisión sobre la que no discutiría con él. Había hecho bien en confiar en ella y haberle contado su secreto. Había hecho bien ella y ser sincera con la proposición de Nicolás. Por lo menos sabía que no competía con otro hombre sino que nada más y nada menos  que contra Dios.
     Nicolás volvió a casa y se acostó en la cama. Pasó algunas horas pensado en Emilia y en su decisión. Estaba impresionado. No le había notado nada en especial que hiciera presagiar su futuro. No era sencillo aceptarlo. Quizás no lo aceptaría nunca. Ella era especial para él. No tenía nada más que ofrecer en la vida que su amor a Emilia. Pero se le ocurrió una cosa y llevaría su determinación hacia el extremo. Haría carrera en el ejército. Así que hablo  con su padre. Espero la bendición de la madre y la comprensión de Pablo.  En esta breve historia de amor Dios y la patria habían ganado.

lA PLUMA NEGRA