El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.
sábado, 14 de febrero de 2015
sábado, 7 de febrero de 2015
sábado, 24 de enero de 2015
MÁS LETRAS FLAMENCAS
Letras flamencas
Ay, Dios mío,
el día que Dios se entere
lo mucho que te he querío
Si te suenan a Triana,
no me digas que no sabes
dónde suenan las campanas.
Me propuse ser un día
fanático de la verdad,
mira tú que tontería.
Decía que era mi amigo
con la mano en el puñal…
Jesús le mande un castigo.
Vete, consuelo,
que te corte la trenza
tu peluquero.
Ayer te quise decir
lo mucho que te quería,
pero no te pude hablar
con la ropita tendía.
Una tira triquitraque,
un lápiz de guachindé
y un onza chocolate.
De tal manera,
que aquella que no se casa
moza se queda.
José
Luis Tirado Fernández
OIDO EN LA BARRA DEL BAR X
…he
estado esta mañana en el médico. - ¿Qué te ha dicho? Que si tengo pagado el
último recibo del Ocaso…
***
…y tengo ya tantos libros que no
me caben en las estanterías, así que tengo un problema, no sé si regalarlos o devolverlos…
***
…Por
favor, un café con leche. -¿Algún dulce, señora? –No… no como dulces, sólo los que
me regalan…
***
…me caso y me compro un piso
bajo en la calle Arroyo, viene la arriá y llega el agua al techo, me mudo a un
cuarto en la calle Sol, se pone mi hijo malo y el médico me dice que sin
ascensor, no sube, me mudo a un séptimo con ascensor y llega un terremoto que
me tembló hasta el bigote, estuve tres días durmiendo en el aeropuerto con mi
mujer y mis niños… la verdad es que ya no sé dónde irme a vivir…
***
…tan
guarra, tan guarra, que antes de lavarle la camisa al marido le compraba una
nueva…
***
…y
mientras que uno me afeitaba el compañero le decía que el perro es el animal
más listo de todos, y el otro que el gato, y así durante toda la faena. Al final, me
levanté y les dije a los dos barberos: ¡El animal más listo es el chivo, que se
deja la barba para no tratar con ustedes!
***
…¿Cuándo
le vas a poner las peras al cuarto a ese fanfarrón? – Déjalo que ande, que así le veo mejor la cojera…
sábado, 17 de enero de 2015
UN TESTIMONIO SOBRE ENRIQUE “EL ALMENDRO”
Mi querido y más que admirado profesor Don Manuel
Filpo Cabanas, me remite un escrito, que por su calidad literaria, valor
sentimental y legítima joya de las
vivencias de la Sevilla de aquellos años, reproduzco entera, sin retoques ni
adornos. No le hacen falta. Juzguen ustedes mismos.
El Almendro
<< Lo dijo
Antonio Machado: «Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo
despertar». Pues tu semblanza sobre El
Almendro, fotografía incluida, despertó muchos recuerdos de mi infancia y juventud.
El dormitorio de don Enrique y doña Rosalía pisaba el de mis padres, lugar de
mi nacimiento en un caluroso 24 de julio de 1940 en la calle Santa Ana, 18. En
muchas ocasiones mi madre esperaba la llegada de don Enrique para ofrecerle en
la planta primera una silla para que descansara, dada su obesidad. Lo vuelvo a
escuchar con su voz profunda tallada por el cante, entrecortada por el
esfuerzo: «Doña Mercedes, muchas gracias, estas escaleras cada día se vuelven
más altas… ¡qué bien me viene este descansito! Muchas gracias».
Solo la
familia Ortega tenía teléfono, el 27.0.12. No resulta necesario decir los
ofrecimientos para que lo usásemos. Ahora, cuando desde mi actual domicilio,
justo enfrente de la casa, observo los dos balcones, me aumentan las vivencias
de una querida familia envuelta, como tantas, en las muchas dificultades de una
posguerra que, aunque siempre indeseada, creaba unos lazos de sinceros afectos
próximos a un cariño sin paliativos.
Llegados
los fríos de diciembre, veo a doña Rosalía con toquilla y permanente sonrisa,
ojos negros, tez blanca, moño de pelo salido de un cuadro de Romero de Torres,
contrapunto de un marido con señorío y curtido en los ruedos de la vida. Cada
cual con sus rasgos apaciguaban algunas trifulcas entre los dos hijos varones:
Enrique, el mayor, rubio, funcionario destacado de Hacienda y Manolo, sano, de
generoso físico, pero algo tarambana. Rosa y Amalia eran dos bellezas
impresionantes. La primera, casada con el banderillero Antonio Almensilla, era
el prototipo de la mujer gitana andaluza, cariñosa, dicharachera. Le decía a mi
madre: «Mercedes, tu hijo crece para mejor: más guapo y buen mozo», entre mis
rubores adolescentes… La segunda no quedaba atrás, más dulcificados sus rasgos
pero de bondadoso trato. Amalia tuvo tres hijos; el mayor, Enrique Henares, abogado, dio un
Pregón de Semana Santa hace unos cuatro años.
¡Agua,
por favor, cerrad los grifos un ratito! Constituía una frase que resonaba en el
patinillo porque la presión no permitía que subiese a las plantas altas. Igual
las escaleras impregnadas con frecuencia
por los gratos olores de los platos que intercambiaban el grupo de los siete
vecinos. ¡Qué tiempos …!
«¡Señorita,
póngame con Jerez, sí, ya le llamé antes pero sigo sin línea… ¿Que no es posible? Por favor, hágalo…!». Expresiones
altisonantes que resonaban en la calle cuando don Enrique necesitaba hablar
para atar las representaciones vinícolas.
Ahora,
cuando uno se hace mayor sin saberlo, se activa una infancia dormida, preludio
del misterioso círculo vital. La familia de los Ortega y la del bajo, Heredia,
gitanas de porte y clase, contribuyeron a que entendiese la vida con sus
diferencias. Comprensión basada en algo fundamental: un profundo respeto que,
inevitablemente termina en afectos profundos.
Termino
con una disculpa. Tus trabajos —el adjetivo ‘magníficos’ lo encuentro
raquítico— me llegaban por eso que llaman Span. No sé de dónde saqué el
alarmismo de que los borrase sin abrir, y sin más. Hasta que no hace mucho me
dijeron que no pasaba nada. Entonces allí encontré algunos de tus sorprendentes
por estéticas, amenas, instructivas y elaboradas publicaciones.
Gracias
por tus envíos. Besos para tu mujer y parabienes para la familia.
Un
abrazo, >>
miércoles, 7 de enero de 2015
EL “LIGAO”, UNA DEMOSTRACIÓN DEL MANEJO DEL COMPÁS
En
este blog, con anterioridad, tratamos de dar una opinión personal sobre lo que
significan los tercios en el cante. Aquí:
Viene
a cuento porque en el "ligao", que es el tema a tratar en esta entrada, los tercios
tienen una importancia fundamental ya que lo que se liga cantando,
precisamente, son los tercios, modificando la estructura del cante, uniendo,
dos o más en algunos casos, o encadenando en un solo tercio toda una estrofa,
como en esta soleá del Zurraque que nos dejó Antonio el Arenero,
Si a ti te quiere tu mare
y
a mi me quiere la mía
y a ti te quiere de noche
y a mí de noche y de día.
quien
la realiza sin respirar, de un tirón, es decir, en un solo tercio.
¿Se "istingue"? Pero, como casi siempre, como paradigma del cante, cito a Tomás
Amapolas de un trigal
corté flores de un almendro
y amapolas de un trigal
y comparé sus colores
con los tuyos, soleá,
cuando me hablas de amores
1:08
Convierte dos estrofas en un tercio, sin respirar.
1:23
hace lo mismo en la ”e” de “colores” en una hermosa escala.
Por
lo general, todos los cantaores ligan, aunque se den casos y casos; hay otros
que se lo tragan, suave, profundo, y otros que se paran. ¡¡¡Pero pararse hay
que pararse!!! Claro que sí, amigo, me has pillado, pero pararse cuando se
debe, porque hay primeras figuras, y no señalo, que se paran cuando no deben, a
verlas venir (compás). Y están ahí, viviendo de eso. De otros se dice que ligan
poco; a lo mejor es que no tienen esa capacidad, o, en honrosos casos, cargan toda la melodía en
medio de las estrofas. Eso tambien es cantar bien, pero, personalmente,
prefiero el “ligao”
A veces, se puede ligar con
una frase que no corresponde a la estrofa original, alguna palabra suelta, óles
o un embuste; tenemos un ejemplo en estos fandangos de Caracol, en los que
suelta un “porque” de su propia cosecha
entre los dos versos “Carmen la portuguesa (liga en 1:20) los lleva p´acá y
p´allá…” El que puede, puede.
Tres
elementos fundamentales tienen que darse para mantener un “ligao”; en
principio, la capacidad pulmonar, la melismática y sobre todo, un sentido rítmico, lo que en flamenco, por lo general, suele
llamarse “tener compás”, y que para hacer estas cosas, en los “ligaos”, como
dice el título de esta entrada, hay que disponer de esa habilidad, un absoluto
control del manejo del compás, porque hay algunos que se pierden en el adorno
desmesurado y entran tarde, mal y nunca.
Ha
habido, a lo largo de la historia del flamenco, muy buenos maestros del
“ligao”, como Carbonerillo, Vallejo, Terremoto en su soleá, ay, ay, y tantos
otros, como, por supuesto, Pastora. A ver qué piensan de ese “no” 0:37 que
borda entre “que te quería no lo niego” ¡Qué difícil!
También
se “istingue”, ¿o no? Lo mejor de la historia. Pues eso. Y como siempre,
recuerden que estas entradas son visiones particulares, sin intención didáctica
alguna y responden a opiniones personales.
José Luis Tirado Fernández
lunes, 5 de enero de 2015
LOS CUADROS DE GENARA BARRANQUERO (II)
Dice Genara, entre otras cosas, en un mensaje lleno de ternura:
…este curso tengo entre manos un
toro de miura, eso le dije a mi nieta,
cuando me dijo lo que queria que le pintara, nada mas y menos que la
torre Eifeel de Paris, y con solo un ojo y a mi edad sin pulso, he tenido veces
que he querido renunciar, pero ya con este mes si Dios quiere la termino y sin
haber pintado nunca en mi juventud, lo miro y mas bien me parece un milagro,
alguien me está ayudando…
domingo, 14 de diciembre de 2014
LA CALLE DE LA ALEGRIA
Tiempo feliz el que recoge esta
foto de los años cincuenta, con el ambiente típico de una fruteria de la calle
Regina. Feliz tiempo pues, en el que las mercancías en la vía pública no
molestaban a nadie como lo hacen ahora, feliz lienzo de Murillo, el de los delantales inmaculados
y el de las sonrisas, cuando significaba más ser que tener, feliz tenderete montado con cajones de madera
y canastos de caña, feliz el chaval que muestra el platillo con la ganancia de
sus propinas, feliz precio el de las chirimoyas a 6 pesetas kilo y castañas de
la sierra a 2,75, feliz anaquel repleto de cartuchos de papel de estraza, feliz
rótulo de una tienda de calzados ¿Carmelo Orozco?, feliz quien, talonarios en
mano, nos ofrece lotería de Navidad de la Hermandad de los Gitanos. Y… ¿cómo no
va a ser tiempo feliz aquel en el que un cartel pegado en la pared anuncia que Manolo Bará presenta a La Niña de los
Peines y Pepe Pinto?
![]() |
| Foto de Manuel Benitez |
Hay quien dice que este tiempo
es de añoranza y de pena,
que siempre nos asalta el tiempo,
y nos suelta una centella
que se asoma a la memoria
y que al ausente recuerda.
Yo digo, porque tengo nietos,
que es de risa y de promesas,
¿a quién se escapa que ahora
lo que el cristiano celebra
es que va a nacer el niño?
¡Esa es la alegría nuestra!
Hay en nuestro pensamiento
una gran herida abierta,
que hay curar con canciones,
que hay que cerrar con poemas
porque todo es adelante,
porque aquí nada regresa
y año a año y siglo a siglo,
cada Navidad es nueva.
José Luis Tirado Fernández
viernes, 12 de diciembre de 2014
UNA APORTACIÓN GRÁFICA: ENRIQUE ORTEGA “EL ALMENDRO”
Primo hermano y banderillero de Joselito, cantaor aventajado y a quien
se atribuye la creación del fandango popularizado por su pariente Manolo
Caracol.
Esta
foto, que nos aporta Manuel Benítez y en la que podemos apreciar la obesidad
del artista, está tomada en el cortijo de Pino Montano en un ambiente festivo y
torero, y donde se puede ver también arriba a la derecha, al matador Fuentes
Bejarano.
![]() |
| Enrique el Almendro con Niño Ricardo |
Está
cantando, sobrado de acompañamiento, ya que que no hará falta decir que es el
maestro Niño Ricardo el que le toca. Agradezco pues, a Manuel este documento
puesto que son pocas las imágenes de Enrique en su senectud. Murió el 30 de marzo
de 1959, según reseña del diario ABC que se acompaña.
José Luis Tirado Fernández
domingo, 7 de diciembre de 2014
FOTÓGRAFOS DE TRIANA
Dedicado
a José Montiel
Esta orilla del río es de los
lugares más fotografiados desde que, a mediados del XIX, se pudieron hacer portátiles los equipos
de fotografía, llevarlos al muelle de la sal, y captar desde allí nuestro puente
o el panorama amable que ofrecen el caserío y las torres de nuestras
parroquias.
Desde entonces, desde que se
descubriera la sensibilización a la luz de algunas sales de plata y la
consecución posterior de fijar el resultado sobre vidrio, madera o cartón,
la historia de la fotografía ha recorrido un largo y fructuoso camino,
hasta desembocar en la digitalización de las imágenes. Algunos viejos
fotógrafos dicen que se ha perdido el encanto de jugar con las matizaciones, la
búsqueda de enfoques y la magia de, a través del talento personal, hacer arte
de esta técnica de plasmación de la realidad y el paisaje para disfrutarlas
cada vez que nos apetezca, al volver a mirar la obra. También se dejaron de
utilizar las cerillas y hoy seguimos encendiendo con mecheros. Todo cambia y a
todo se le puede sacar punta.
Escuché en la presentación de
una exposición de mis admirados Salazar y Bajuelo, que la fotografía, es el
arte de pintar la luz, no ya por su etimología, foto-luz grafía-pintura, sino porque existen
verdaderos artistas que realmente están consiguiendo pintar la luz sobre sus
trabajos.
En la actualidad, y dada la
facilidad y economía de los medios a utilizar, los aficionados a la fotografía
han proliferado como setas, y a veces se convierten en una molestia delante de
los pasos de Semana Santa, a los que impiden avanzar con normalidad. Tampoco es
extraño encontrar en los besamanos a las imágenes en las iglesias un horario
para fotógrafos, para que no interrumpan su orden. Y en el flamenco, se ha
llegado a organizar, habitualmente, un pase gráfico antes de los espectáculos, para
que los profesionales trabajen cómodamente.
Pregunté por los fotógrafos en
Triana, y fue Ángel Vela quien me hizo recordar los estudios que existieron…
<< a partir de los años sesenta, había uno en Pureza
que llevaba la esposa de Pedro Padilla, colaborador de la revista
"Triana" y madre del campeón de España de pesca; varios en la
calle San Jacinto (siempre fue la calle de los fotógrafos) a saber: el de
Domingo Acevedo (Doga), el de Pepe Periañez, donde trabajó el pintor trianero
Antonio Badía, el de Gasán (el reportero de Triana) y el de Arrabal (el
fotógrafo de María Auxiliadora), estos dos existen aún. Y en Manuel Arellano
estaba el estudio de Miranda, yerno del torero Joaquin Rodríguez "Cagancho"
y padre del Miranda que está establecido en Pureza.>>
Y como no menciona el de Ratasi,
en la calle Flota, donde tantos niños de Triana nos hicimos nuestras primeras
fotos, pues pongo ésta, para que conste
![]() |
| Foto de mi primera comunión en un estudio trianero |
sábado, 6 de diciembre de 2014
LA ARGENTINITA, CON DIECISIETE AÑOS
LA ARGENTINITA
No les haría falta mucha
inspiración a los hermanos Alvarez Quintero, para componer este soneto a la
belleza de la Argentinita. Baste sólo con mirar su cara para que las musas
sobren. O falten.
![]() |
Foto
de la revista Blanco y Negro, de 1912
|
Con rumor que ya crece, ya se esfuma,
de clásicos palillos o vihuela,
sale al tablado que su planta anhela
preciosa encarnación de luz y espuma.
Del arte popular esencia suma,
terroncito de sal, flor de canela,
muevese alegre, y gira, y salta, y vuela,
como en el aire delicada pluma.
Gracia es su cuerpo, de sus pie ufano,
que lo mecen con ritmo peregrino;
gracia su rostro, de su cuerpo hermano.
Y en su danzar
ligero, y suelto, y fino,
parece que con una y otra mano
va separando rosas del camino.
Serafín y Joaquin Alvarez Quintero
viernes, 28 de noviembre de 2014
EXALTACIÓN DE LA NAVIDAD
![]() |
| Cartel de la Asociación belenista La Roldana |
Este Domingo, 30 de Noviembre, a las doce del mediodía,
invitado por la Asociación belenista La Roldana, haré una pequeña exaltación de
la Navidad, dentro de un acto donde se presentará el cartel anual de dicha Asociación.
Espero que acudan todos mis amigos.
miércoles, 19 de noviembre de 2014
OIDO EN LA BARRA DEL BAR IX
Para Joaquin Arbide,
el mayor admirador
de estas frases
que se cogen al vuelo
detrás de la barra.
Historias de grises. Esta es una
más. Habíamos estado tantas, tantas veces delante de ellos, justo antes de las
carreritas, que en una de esas ocasiones, me dice mi amigo, justo en el momento
de iniciar la liturgia: ¿Te has dado cuenta lo brillante que traen hoy las
porras?
***
…estábamos en mitad de la tormenta, el capitán nos llamó a su camarote y nos enseñó un carta de
navegación. Muchachos -nos dijo-, si este punto es una isla, estamos salvados,
pero como sea la cagá de una mosca, nos vamos al carajo.
***
Uno
sentado leyendo el periódico y viene
otro y le dice: Amigo, parece que está usted aburrido. Éste levanta la cabeza y
le contesta: Más vale estar aburrio que no cansao…
***
EL
PLANO DE UN CAFÉ
Una señora pide un café: “Póngame
un descafeinado de máquina, en taza mediana, cortito pero que no sea un
manchado, sino un poco más oscuro, que no tenga mucha espuma, con leche
desnatada de la marca tal si es posible, mitad y mitad, no me de sacarina de
bote, sino de sobre, calentito, pero que no queme, ah¡ y no me lo ponga hasta que
no esté hecha la tostada…
Sólo
le faltaron los planos, las cotas, las medidas y los marmolillos, balizados y
milimetrados.
***
…éste se lava poco, me parece a mí. –Si, tiene aspecto de
asearse de cuando en cuando. El día que se decida se va a tener que meter en
agua hasta que pierda la cáscara, como las almendras…
***
… cuando no existía Conlima se
llamaba al varillero, por lo general era gente humilde que traía su propio
equipo de desatascar. Unos largueros flexibles que se podían enroscar unos con
otros y alargar de esa manera el alcance para el desatasco, una pala pequeña,
una soleta, una palanca, etc.… El último
que vino a mi casa, después de hacer el trabajo y cobrar, me dejó, para que lo
llamara en otra ocasión, una tarjeta de
presentación, léela atentamente: Fulano de Tal y Tal, calle, Nº, etc. Ingeniero
Técnico en mojones.
sábado, 8 de noviembre de 2014
TORRE QUE APUÑALA NUESTRO CIELO
viernes, 7 de noviembre de 2014
JOSE ANTONIO REYES
No sólo de verde luna
son los gitanos toreros,
ni los buenos cantaores,
ni los míticos fragüeros,
que también con la pelota
los calés son hechiceros.
No sólo de bronce llevan
el
tacón los bailaores,
que José Antonio lo funde
con sus botas de colores,
el corazón, el escudo
y el dorsal de sus amores.
Si se
le espera, aparece,
y cuando no, Nervión calla;
mas cuando Reyes estalla
el estadio se estremece.
Versos de Lorca merece
antes que estos ripios míos,
que a sentir escalofríos
conducen sus chicuelinas,
auténticas perlas finas
del fondo de los sentíos.
Su toque es orfebrería,
destellos blancos y granas,
son sus goles oro fino
y sus pases filigranas,
como bordados en seda
con las volutas gitanas.
José
Luis Tirado
lunes, 27 de octubre de 2014
PARQUE
| Foto de José Luis Galván |
Qué mejor sombra que tu sombra
para techar la incertidumbre de mi infancia,
qué alfombra mejor que tu hojarasca,
qué mejor lienzo que la gama de tu flora.
Colgué mi pubertad de la corteza
del árbol patriarcal de tu paisaje,
un corazón que sangra savia,
un dardo agudo que atraviesa,
mi nombre, el nombre de ella.
Pajareando elipses en aludes.
viene más luz, más, y más intensa,
¿qué nueva rebelión en las alturas
remite a nuestros ojos
el solemne estallido de su fuerza?
¿Qué serán esos trinos que bajan de tus copas?
¡Qué huecos los rincones de tu estancia!
Si añoro los silencios de tus tardes,
aún más el rumor de tus
fontanas,
mi ánima, fatal, amigo parque,
envuelta en tus mañanas,
señalarte debo, un pero:
sólo te faltan manzanas.
| Foto de José Luis Galván |
José Luis Tirado Fernández
martes, 21 de octubre de 2014
VUELVE LA PLUMA NEGRA
Hace
tiempo que La Pluma Negra, seudónimo que utiliza mi amigo Pedro Sánchez
Morilla, no interviene en el blog. Diversas causas han aplazado esta nueva
entrega en la que, como todos saben, volverá a volcar emociones, conflictos y decepciones
sobre sus personajes, transmitiendo al lector sus padecimientos y sus
sentires. Espero que les guste, se la recomiendo.
***
Nicolás estaba
enamorado de su prima. Eso suponía un problema porque habían crecido juntos y
ella era como una hija para sus padres. Aun habiendo compartido la niñez como
hermanos, la pasión se había desatado en su corazón y lo que sentía por Emilia
era amor. Nadie podía quitarle ese sentimiento El deseo era mayúsculo. Además
mientras más lo sufría en silencio más evidente se volvía. ¿Cómo solucionar eso?
La disyuntiva era clara. Evadía sus sentimientos e intentaba hacer una vida infeliz
o seguía lo que su corazón le dictaba y desvelaba su secreto. Por supuesto que
era un misterio. A nadie conocido se había atrevido Nicolás decir lo que
sentía. Ni a sus primos, ni a sus hermanos ni tan siquiera a sus padres. A
estos últimos no se atrevería jamás, pensaba.
La naturalidad con la
que Emilia le trataba era más caótica para él. Ella mantenía una relación de
absoluta confianza. No hacía nada malo. Lo veía como a un hermano y su trato
era cordial. Intimo sería lo correcto.
Emilia tenía un año menos que él y ambos era los mayores de los hermanos.
Pablo era como se llamaba el hermano de Nicolás. Y era este el primero que lo
sabría. Estaba dispuesto a contárselo para saber cuál era su opinión. Si este
lo aceptaba bien se atrevería a pedirles a sus tíos la mano de su prima.
Pero, ¿qué opinaba
Emilia de Nicolás? El se lo preguntaba
cientos de veces al día. Pensaría de él que es un chico atractivo. Fuerte.
Simpático. O quizás no se habría fijado en esas cualidades y no veía más que lo
evidente. Lo simplón y rasante que era. Porque Nicolás, cuándo tenía momento en
los que la debilidad le podía pensaba de él que era del montón. Demasiado
simplón y rasante. Tenía una estatura
media. Con el pelo rizado y encrespado. Más bien encrespado. La nariz era gorda
y achatada y la piel oscura. Sin embargo, Emilia tenía una piel clara como el
agua. Trasparente, pensaba Nicolás. Fina cómo las plumas de un cisne. Y sus ojos
eran de una belleza inefable. Estaba tremendamente enamorado de Emilia.
Su desdicha
continuaría en silencio. No se atrevería a romper la armonía que existía entre
las dos familias por un capricho. ¿Capricho? Pablo tenía que saberlo y opinar.
Su hermano era la primera barrera que romper. Y además una opinión importante. Nicolás
respetaba mucho las ideas de Pablo aunque este tuviera tan sólo quince años. Con
un miedo tremendo. Como si estuviera hablando con su padre habló con él.
No sabía por dónde
empezar. Lo primero que hizo fue decirle que tenía que contarle algo en lo que le
iba la vida y Pablo se asustó. Pensó que había tenido problemas con el juego o
con alguna mafia. Su temor era tremendo.
Se aterró bastante. Tuvo el corazón cogido en un puño hasta que su hermano habló.
La verdad es que cuando escuchó lo que Nicolás tenía que contarle pensó que una deuda de juego, si era pequeña, le
hubiera caído mejor. ¿Cómo puedes ver a una hermana como a una mujer? Fue lo
que le preguntó. Se dan muchos casos en los que los primos se casan y tienen
hijos. Hay infinidad de ejemplo de esto. No es tan grave. Lo único es que haré
daño a todos, ¿no? Entonces, ¿qué puedo hacer?
Le preguntó directamente al hermano. Habla con ellos, con nuestros padres. Y
sobre todo habla con Emilia.
Nicolás se armó de
valor y fue a casa de Emilia y la invitó a que se sentara en el jardín con él.
Primero le había dicho que tenía una cosa muy importante que contar. Ella dejo
claro que no era una mujer para las cosas transcendentes. Nicolás le dijo que
era la mujer ideal para esto y que la confianza que tenía en ella era ingente.
Emilia dudo de lo que le decía de manera tan sería Nicolás. Entonces hizo lo
que había venido a hacer. Confesó su amor a Emilia. Esta se quedo algo perturbada.
No esperaba la confesión. Era lo último que hubiera pensado en este mundo,
porque ella estaba destinada a Dios. Era la decisión que había tomado en
secreto y que tan solo conocían sus padres. Nicolás quiso morir. Lo llevaba
madurando desde hacía mucho tiempo y la decisión estaba tomada. Compartiría su
destino con el rezo y la plegaria. Y con más hermanas. Tu, para mi serás un
hermano al que le tendré un cariño especial pero mi vida está en la manos de
Dios. Por supuesto que era una decisión sobre la que no discutiría con él.
Había hecho bien en confiar en ella y haberle contado su secreto. Había hecho
bien ella y ser sincera con la proposición de Nicolás. Por lo menos sabía que
no competía con otro hombre sino que nada más y nada menos que contra Dios.
Nicolás volvió a casa
y se acostó en la cama. Pasó algunas horas pensado en Emilia y en su decisión.
Estaba impresionado. No le había notado nada en especial que hiciera presagiar
su futuro. No era sencillo aceptarlo. Quizás no lo aceptaría nunca. Ella era
especial para él. No tenía nada más que ofrecer en la vida que su amor a
Emilia. Pero se le ocurrió una cosa y llevaría su determinación hacia el extremo.
Haría carrera en el ejército. Así que hablo
con su padre. Espero la bendición de la madre y la comprensión de Pablo.
En esta breve historia de amor Dios y la
patria habían ganado.
lA PLUMA NEGRA
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