El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.

martes, 9 de noviembre de 2021

SEBASTIAN EL PAÑERO

 Cantaba Paco Taranto un fandango de Huelva:


Que Sebastián el pañero,

yo soy más rico que Heredia

y Sebastián el pañero,

yo vivo pa´ divertirme

pa´qué quiero los dineros...


Noticia de uno de marzo de 1895 EL NOTICIERO SEVILLANO

       Una noticia sin desperdicio. El más flamenco, sin duda, el vago, que se gastaba el jurdó en juerga, vino, ropilla guapa y hasta un sonanta. Vale.

José Luis Tirado Fernández


domingo, 7 de noviembre de 2021

 


Tú, delante, caminando,
y yo, detrás, porque creo.
Tú delante, marca el paso,
que yo soy el cirineo.

José Luis Tirado Fernández

miércoles, 20 de octubre de 2021

PRESENTE

 


Yo no voy a San Lorenzo
que yo voy donde tú estés,
porque me dijo mi padre:
quien no quiere al Gran Poder
no puede querer a nadie.

José Luis Tirado Fernández

jueves, 5 de agosto de 2021

MEUNIER Y LA SEVILLA DE EL BURRERO

 

MEUNIER Y LA SEVILLA DE EL BURRERO

                Todas las obras que se reproducen a continuación pertenecen a los fondos de los Reales Museos de Bellas Artes de Bélgica.

                Constantin Meunier fue un pintor y escultor del XIX nacido en Bélgica. De él decía Van Gogh en una carta a su hermano Theo, que era el único pintor belga capaz de emocionarle. Parece ser que vino a Sevilla entre 1882-1883 para realizar una copia del descendimiento de Pedro Campaña. Aprovechó bien ese tiempo, pues a través de la obra que pintó en esta tierra nos dejó una visión (idealizada a veces) de cómo éramos y cómo vivíamos los sevillanos.

Muletier sur sa mule (Séville)

Toits à Séville

                En la escena del mercado sobre el puerto, podemos ver un borrico con sus angarillas (el transporte del verdulero), la disposición de canastas y cajones donde se expone el género, una farola de gas de las que alumbraban las principales vías, los mástiles de los veleros, una arcaica grúa, y de fondo, Triana y una extraña torre de Santa Ana, ambas a vuelapluma. Añadir que se trata del paseo Colón, a la altura de la plaza de Toros.

Scène de marché sur le quai (Séville)

                La venta ambulante era numerosa, y un recurso para quien no tenía empleo. Incluso se instalaban puestos de buñuelos o churros, de los cuales aún sobreviven el de la Macarena o el del Barranco. Este que testimonió Meunier parece estar situado en Alemanes, por los soportales; el pintor podría estar de pie sobre las gradas.

Marchande de friture sur la voie publique à Séville

Marchande de friture

                También pudo apuntar la pobreza y la mendicidad de nuestras calles, y algunos tipos, como algunos paisanos, un preste o los peinados de las gitanas.

 

Un loqueteux (Séville)

Sévillan

Paysan appuyé sur son baton (Séville)            

                Bosquejó también las actuaciones callejeras. Flamenco por nuestras calles, incluso una extraña fiesta sobre un carro titulado “Regreso de Triana”

DANSERS EN LA PLASE PUBLIQUE

Retour de Triana (Séville)

EL BURRERO, SANTO Y SEÑA

 CAFE CONCERT

                Este es el Burrero de la calle Tarifa tal y como era. (1) Tiene miga. El escenario en un rincón, los palcos elevados donde un hombre adinerado -¿un torero?- muy bien acompañado estira las piernas, anillo y peluco de cadena, la cañera sobre la mesa, una señora de negro adopta una actitud suspirante y romántica, contemplando el cuadro, mientras una niña, a la derecha, ofrece flores a un gañán que fuma con indiferencia.

                En el siguiente plano, a la izquierda, el público, sentado y con los sombreros de ala ancha puestos, fijan la vista en el escenario. Encima, una bailaora vestida de blanco –una idealización del pintor-, de larguísima trenza ¿Concha la Carbonera? Cinco mujeres sentadas, tres baten palmas mientras que dos fijan su mirada en el pintor. El cantaor y el guitarrista parecen estar vahídos.

                El segundo ámbito era una estancia donde había una barra y se preparaba la comida y el servicio. Una lámpara de gas en la pared y junto a ella, la puerta de entrada. Desde ahí se bajaba por una escalerilla hasta los urinarios y la puerta de la calle.

                A través de sus bocetos podemos apreciar sus gestos, sus portes…

Gitanes et prêtre

Trois esquisses destinées au 'Café del Burrero' (Séville)


Trois femmes sur une terrasse (Séville)


Y hasta cómo se movían

CAFE CONCERT 1882 1883

Groupe de danseuses (Séville)

 

(1) Adivinamos, o mejor, damos por cierto,  que la famosa foto de Beauchy, aún no datada, fue hecha en el local que Manuel Ojeda abrió en la calle Sierpes. ¿Porqué? Porque en Tarifa 1, el escenario estaba en un rincón, como podemos observar en este cuadro. En el Burrero de Sierpes, el escenario se ubicaba entre los arcos del antiguo convento de Pasión.


José Luis Tirado Fernández



miércoles, 14 de julio de 2021

EL COJO PAVON, SANGRE DE TRIANA

    Juan José Pavón Suarez, nacido en Puerto Real en 1895 y fallecido en la misma población en 1987, cantaor que sobresalió por soleá y siguiriya,

EL COJO PAVON

 Su madre, Francisca Suarez Cruz, conocida como La Curra, fue cantaora y bailaora, nacida igualmente en este bello pueblo gaditano. Su padre fue José Pavón Fernández, nacido en 1864 en la calle Paraiso, el epicentro de la Triana fragüera. Su abuelo paterno, Fernando Pavón Fernandez, nacido en 1837 era de Alcolea del Rio, y su abuela condensaba en sus genes el arte de dos familias cantaoras trianeras, los Fernández y los Moreno. Nació en 1833, era casada en segundas nupcias con Fernando y su nombre era Maria del Carmen Fernández Moreno.

   Aunque también hizo grabaciones  para la Magna antologia del cante flamenco,  podemos escuchar al Cojo Pavón por romance, 


José Luis Tirado Fernández


lunes, 7 de junio de 2021

AUTORÍA

 

Campanitas de Santana

que buen sonio tenéis

que los cantes de mi bata

por el aire me traéis.

 

Si  será

que cuando yo las escucho

se alivia mi enfermeá.

 

Pierecitas de la torre

se hacían pan pa´ los niños

cuando aquel cura gitano

 era consuelo y alivio.

 

Si será

que decía los latines

cantando por soleá.

 

El sacristán ayer tarde

me dio unos zapatos grandes

y tropiezo a cada paso

por muy despacio que ande.

 

Si será

que se me asoman de noche

los muertos del sacristán.

 

Jose Luis Tirado Fernandez

 

martes, 1 de junio de 2021

AMPARO FILIGRANA MORENO

 



            Hermana de Pepa la Calzona, aparece en el video de "Rito y geografia del cante" que se grabó en 1972 en el Morapio, la mítica taberna de Pelay Correa. Esa manera de recogerse el delantal, la he visto yo en algún sitio. Y me parece que en el Museo de Sevilla.

Manuel Rodriguez Guzman. Baile en la taberna


Un minuto de baile


Jose Luis Tirado Fernandez

domingo, 9 de mayo de 2021

FLAMENCO, GITANOS Y SEMANA SANTA

  

En la iglesia
En la iglesia mayor de Sevilla
hay una bandera que allí puesta está
el que quiera sentar plaza en ella
Jesús Nazareno va de capitán


Y ésta es la verdad

de que es María más pura (1) que el agua

más que las estrellas de la cristiandad.


El 29 de septiembre de 1615, por iniciativa de su Hermano Mayor Tomás Pérez, la Hermandad hizo solemne Voto y Juramento de creer, proclamar y defender, hasta derramar su sangre, si preciso fuere, que María Santísima, Madre Dios y Señora Nuestra, fue concebida sin pecado original, (1) siendo la primera congregación que llevó a cabo este Voto y Juramento. (De la Web de la hermandad del Silencio)


Por Dios te pío
yo por Dios te pío
que no te agraves
de lo que han dicho
y que tú no te agraves
de lo que han dicho

El 14 de abril de 1579, siendo Hermano Mayor Mateo Alemán, (2) adquirió en propiedad la pequeña capilla del Santo Crucifijo y una parte del huerto del Hospital y Real Casa de San Antonio Abad, sita en la calle de las Armas, donde labró capilla y quedó establecida canónicamente. (De la Web de la hermandad del Silencio)

Juanito Mojama

De las galeras del Puerto
a las Minas nos trasladan
hacia el pueblo de Almadén
revuelto de sangre gitana.

Cuente usted lo que nos hacen
sacar las ollas del horno
arde con el fuego
nos crujen las carnes.
No nos permiten dormir,
la noche se nos pasaba
amarraitos saques de agua.
Señor Don Mateo Alemán (2)
cuando la punta baldía
sacaban las ollas del horno
los pellejitos nos crujían.
Con los palos los miembros
insultaban nuestras vidas,
antes de que nos muramos todos.
Señor Don Mateo Alemán
por Dios date prisa.

Versos de Félix Grande

 


                Resulta que el benefactor de los gitanos forzados, era precisamente ese Mateo Alemán, hermano mayor de la Hermandad del Silencio.

 

José Luis Tirado Fernández

jueves, 15 de abril de 2021

LA SOLEDAD DEL TRANSEÚNTE


                Lo que no sabía es que la soledad se contagia. Sentirla. Padecerla, o mejor, estar dentro de ella. Ni una brisa siquiera que te advierta de la realidad presente. Ni la sombra de una golondrina que rompa el monótono discurrir de los pasos, el fino paño del lienzo que configura tu mirada, por mucho que te acerques.

                O por más que te acerques.

                Entonces te acunas en tus recuerdos. Tus viejos paseos, tus sueños pasados o cumplidos, en tus suspiros, viejos, pasados u olvidados. La vieja fuente, el mismo escalón, el puestecillo de tabaco de la esquina, la torre y sus jaramagos, el mirador, el balcón, la reja y los caliches.

                La soledad no engaña. Ahora también solos los arriates, las flores y la hojarasca, y solas las fuentes que sucumben a las patas de los vándalos. Qué miedo de soledad.

                Una ciudad tan sola no es la mía. Es su fantasma. Sola, vencida por un diminuto bacilo oriental, inesperado e inoportuno. No es ciudad, sino ruina, espectro que entrega su belleza a las ausencias, que no es nada sin la gente. Bella, si, pero vencida.

                Soledad contra espíritu. Martillo que se estrella en los credos, sombra que corre por las paredes como una lagartija, ceniza que invade sus callejas y sus templos.

                Soledad feroz que aísla y acota las devociones, los mitos y las costumbres. Que niega la pasión, los abrazos y las sonrisas.

                Que manda sobre los sitios, los ambientes, las huellas y los rincones.

                Que no es paz, sino tristeza, que pinta la emoción con la nostalgia, y lastima el corazón con la distancia. Péndulo que marca la derrota y presta a la conciencia la huella de otro tiempo.

José Luis Tirado Fernández

 

 

 

jueves, 8 de abril de 2021

PASTORA Y SUS DEVOCIONES


     Seguimos con Pastora, ya que parece que su imagen, a través de su voz y su arte, calan en las nuevas generaciones. Su devoción principal,Tomasito, su hermano pequeño, en mi opinión y en la de muchos (y la de Pastora y Pinto) el mejor cantaor nacido a día de hoy, que fue su protegido y mimado hasta su muerte, en 1952. A partir de esa fecha Pastora cayó en una tristeza y decaimiento que reflejan las fotos que le hizo Alan Lomax dos meses más tarde. Pueden verse aqui

ALAMEDA REVISITADA

    Cuando Pastora y Pepe se casaron delante de la Virgen Macarena, no existía la Basílica actual. Lo hicieron en San Gil, antes del incendio provocado por los "amantes" de la cultura y el patrimonio. La Virgen y su hermandad tenian una capilla propia en esta parroquia.

     Pero no era esa su devoción principal, tanto ella como su marido profesaban sus amores en la imagen letifica de Santa Lucia, cuya hermandad reside en la iglesia de Santa Catalina. Acudian regularmente a sus cultos y fueron benefactores de la misma.



Jose Luis Tirado Fernandez


jueves, 11 de marzo de 2021

NO LO SABEN ELLOS BIEN

Voy por San Luis y me encuentro en la pared semejante dibujo:


    Creo que se trata de una plantilla. Una de esas de chapa que se troquela y a la cual se le pasa un rodillo con pintura y el resultado es este. Recordé los tiempos de clandestinidad de los rojos de aquel tiempo, más honrados, más comprometidos y más coherentes que los actuales. En nuestro caso, usábamos una imprentilla que llamábamos la "vietnamita" y con la cual se imprimían las octavillas de manera artesana y más rápido que una por una.

Pastora con Luisa Ortega
EL ICONO

    Seguramente sea una promoción de la exposición pictórica que se ubica en la calle Cardenal Spinola, donde por cierto estuve la semana pasada. Me asomé tímidamente y un jambo con una guitarra en la mano... ¡¡¡óle!!! me invitó a pasar. La primera intención que tuve fue pedirle que me acompañara una siguiriya, pero entre la mascarilla, el ambiente de desconfianza del cov19, y el frío, lo dejé pasar. Pasar, pasé, y estuve viendo los cuadros. Me regocijaba ver tanta y tanta imagen de Pastora, y alguno en los que se reproducia las caras de mujeres flamencas, como Fernanda, Serrana, Serneta, la Niña de la Puebla, etc.





    La verdad es que me ha gustado; no entiendo la intención, pero me agrada mucho ver que uno o muchos se acuerdan de Pastora y hacen una demostración icónica de su rostro. Han retirado del original la peineta y le han puesto otra con una leyenda: ARTE. No lo saben ellos bien-

José Luis Tirado Fernández

sábado, 20 de febrero de 2021

CALLEJONES DEL FLAMENCO

 

                No es de extrañar. No. Una ciudad asolada por Cayo Julio César, que extermina la población –en aquel tiempo los sevillanos ni éramos del Betis ni del Sevilla,  éramos de Pompeyo-, que la coloniza de nuevo y que la fortifica, una ciudad que se alza luego y hasta nuestro presente  sobre el trazado árabe y que hasta mediados del XIX no recibe los primeros –tímidos- ensanches, cuyo precio fue tal y tan terrible como la pérdida de sus puertas, de las que sólo subsiste la de la Macarena y un postigo -del aceite- que se libró de la piqueta porque un vecino que habitaba sus altos hizo valer sus derechos, que recibe durante la segunda república, en un pleno, una propuesta del grupo socialista para derribar las murallas porque afeaban la ciudad -de esa época datan los derribos de la zona de San Julián-Capuchinos-, una ciudad enferma de sí misma, que padece el martirio y la crucifixión incluso de quienes más deberían amarla, y que hasta los setenta de nuestra juventud recibe tales hachazos como la desaparición del palacio del Marqués de Palomares o el de los Cavalieri, ambos en la plaza del Duque.


Desaparecido Palacio de los Cavalieri

        Una ciudad cuya plaza principal tenia, en 1920, este tamaño:

Foto del blog "El pasado de Sevilla"
La Campana 

            No es de extrañar que en una ciudad como esta, lo más grande, lo más hermoso, sea oculto e incierto. Una ciudad llena de callejones. En ellos, habitaron la flor y la nata del arte flamenco, estos son unos ejemplos.

Este es el callejón de Juan de Oviedo. No tiene salida.  En él, habitaron a finales del XIX y principios del XX la mayoria de los artistas que acudían a trabajar en los café-cantante, desde toda España, principalmente de Jerez, Cádiz y Málaga.

La calle Amapola, donde habitó y murió Manuel Torre.

En Agosto de 1933, la Revista "Crónica"publicó un reportaje sobre la vida, muerte y la triste herencia que dejó el cantaor.

Hace esquina con Infantes, donde al parecer nació Amalia Molina y residia en 1886, con dos años.

Al volver la esquina, en Laurel, habitaba el matrimonio Diaz-Loreto, ascendientes de Maleni Loreto, gran bailaora.

Maleni Loreto

Los callejones de Pasión y el que podemos ver en la imagen, Azofaifo, tenian puertas de entrada al
 Burrero de Sierpes.

Pastora Pavón vivía en esta calle sin salida, Canarios, en 1895

El último tramo de la calle Confiterías, fue morada de Rosario "La Mejorana", en casa de Victor Rojas, posiblemente la misma de la foto.

En este callejón sin salida, situado en Escoberos, vivian en 1887 La Malena, su hermano Juan Gaspar, su tía María La Chorrúa y su madre, Josefa, junto a un agregado llamado Luis Villar Haro.

Don Antonio Chacón estaba empadronado en el callejón de Morgado,en 1895.

También numerosos los flamencos nacidos o residentes en Pedro Miguel, como Manuel Escacena. Albergó también, en el número seis, llamado el Corral del Cristo, la Academia de baile de Frasquillo, que tantas figuras dio a nuestro arte.

        No se puede obviar en una entrada de este tipo, que Manuel Vallejo nació en el callejón de Padilla, en san Luis.

Callejón de Padilla




Rematar con la contemplación de la estrechez de la calle Rosario, donde estuvo el Salón Silverio, hasta su cierre por defunción.


José Luis Tirado Fernández