Violeta Parra |
Se prohíbe la poesía,
y pusieron candados
sobre las palabras bellas,
y ya nunca recibieron
bondadosa y sutil,
la voz de quienes
defendieron sus zozobras.
Se prohíbe la poesía,
y se fueron los barcos
a buscar otras orillas,
allí donde la mar lame
el ancla enmohecida,
el nombre escrito en la arena,
y las olas que el faro
alumbra cada noche.
Edward Hopper La colina del faro |
Se prohíbe la poesía,
y confinaron nuestros versos
y nuestros pensamientos,
y pisaron nuestra rosa
con sus botas de soldado,
hicieron con nuestros libros
briquetas para chimenea,
y ocuparon el atril.
Usurparon nuestros mitos,
nos llamaron inmaduros,
noveleros que proclaman
a la luna por patrona,
entraron en nuestro patio,
cegaron nuestro pozo
y pusieron en alquiler
nuestro abrigo y nuestra cama.
Se prohíbe la poesía,
y silenciaron la rima,
contentaron con leyes
las quejas de los sensatos,
entraron en el tabernáculo,
soplaron la vela
y dejaron a oscuras la vida.
Y el mundo.
Se prohíbe la poesía,
y entregaron a sus rectores
el hierro para tatuar
en la piel de los rebeldes
el frío del odio y el negro de la tristeza,
y les hicieron olvidar la ternura,
el encanto y las formas
que cantaban los poetas.
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