El flamenco es un arte y pertenece a los artistas. Lo demás, es un exudado de su propia condición.

domingo, 4 de septiembre de 2011

PINK FLOYD DE UNA NOCHE DE VERANO (Por ahora, tercera parte)

Este poema fue publicado en la Revista “Poesía hispánica” Nº 287, de Noviembre de 1976. Su autor es José Luis Velasco Ferrer.

VERSOS CON LOS QUE EL POETA HA QUERIDO HACER UNPOEMA SOBRE LA MÚSICA “WISH YOU WERE HERE” DEL CONJUNTO PINK FLOYD
                        Mi  soledad no duerme
                               Se impregna en el silencio
                        de hace plenitud de milenios
                        Cuando ahora
                               lo que mi memoria alcanza
                               es tan sólo un trigal inmaduro
                        Que se repite
                               una y otra vez
                               en el ritual mitológico
                        de salvajes vientos y doradas utopías
                        Y cuyo lejano valle de árboles sin raíces
                        fluye como las olas inciertas del futuro.

Brilla, diamante loco
            Aquí en España, “Shine On You Crazy Diamond”, aparte del éxito del álbum  “Wish you were here” fue doblemente popularizada en los años setenta porque Jesús Quintero, “El loco de la colina”, la escogió como banda de su programa de radio. Dedicada a Syd Barret, es un poema sinfónico de nueve partes, cada una de ellas definida musical, rítmica y melódicamente. Cuentan que a la grabación del tema se presentó Syd, después de cinco años sin ver a sus ex compañeros, muy gordo, pelado al cero y con las cejas afeitadas. No le reconocieron a la primera, cuando le identificaron, quería tocar la guitarra, y ellos le dijeron que ya estaba todo el trabajo hecho. Era tal el cariño que le tenía que a los cinco años de su separación, le dedicaron todo un trabajo discográfico. Syd acabó con esquizofrenia y refugiado en su casa de Cambridge.
En este vídeo tenemos 10 minutos de pura delicia

David Gilmour, dicta el destino de Pink Floyd.
            Los problemas  de  Syd Barret con la droga, hicieron la situación insostenible. Sus tres compañeros miraron entonces hacia quien había estado dando clases de guitarra al loco. David Gilmour ingresó en el grupo en 1968. Técnico, sutil y talentoso, no sólo trajo calidad sino calma, muy necesaria en aquellos momentos de crispación internos. Además puso la marca de la casa, a pesar de que el líder y compositor de casi todos los temas era el bajista Roger Waters, que además diseñaba los conceptos de cada trabajo. Hoy se suele emplear el término “ideólogo”. El trabajo de David, en cuanto a cuerda mágica, voces y efectos, dio sus frutos.
QUE HABLEN LAS GUITARRAS
            Técnicamente, un talk box, no es un instrumento, sino un efecto para cambiar el sonido de un instrumento -comúnmente la guitarra- según adopta la posición de la boca del intérprete. Fue utilizado con anterioridad por Peter Frampton. El mecanismo, a grandes rasgos, es un pedal de efectos que incorpora un micrófono a un tubo que llega a la boca, y según su posición le devuelve al micrófono principal el sonido modificado: boca cerrada, graves, abierta, agudos. Pero cuando el artista vocaliza, el sonido del instrumento parece transformarse en palabras, y la guitarra habla.
            Cuando publicaron “Animals”, allá por 1977, recibieron críticas por la descuidada composición, comparada con la elaboración de sus obras anteriores, la excesiva utilización de guitarra y fueron tachados de presuntuosos; a mi, personalmente, me pareció muy difícil superar el listón de lo que habían hecho anteriormente, y claro, el resultado fue este álbum. El “concepto” en este caso estaba basado en parte en la novela de George Orwell “Rebelión en la granja” en la que este autor utilizaba animales en simbolismo de la sociedad actual, estando compuesto de largas canciones monotemáticas sobre perros, cerdos, ovejas, etc.…
            He encontrado un video de “Pigs” con subtítulos en español donde se puede apreciar el trabajo de Gilmour y su trabajo con talk box.

Sólo volverá a haber sobre la tierra un grupo musical como Pink Floyd cuando los cerdos vuelen.




jueves, 1 de septiembre de 2011

PINK FLOYD DE UNA NOCHE DE VERANO (Segunda parte)

            El prisma
            Cuando compré mi primer disco del grupo tendría unos dieciséis años y recuerdo el revuelo que entre mis amigos había provocado el “concepto” Pink Floyd. Como no teníamos un duro y adquirir un disco no era ninguna broma para unas economías como las nuestras,  era muy frecuente prestar libros y discos a los amigos –todavía circulan por ahí varios ejemplares que me pidieron-, una vez se habían escuchado. Pero este caso era distinto; aquella posesión obsesiva sobre el objeto que había surgido de aquella fantástica novedad,  prevalecía sobre la amistad y lo importante era tenerlo y escucharlo muchas, muchas, muchas veces.

            También recuerdo el día que aquel disco entró en mi casa. Era como un elemento extraño, un cuerpo que se había incrustado dentro de un organismo soberano y cuyas defensas naturales tendían a despedirlo del sistema allí instalado. Mis padres lo miraban con recelo, mis hermanos me preguntaban qué era aquello, desde luego aquel prisma de la portada, hoy día símbolo cuasi impenitente del grupo, y los pósters que incluía, hoy perdidos en mi caso, eran algo novedoso  cuando menos, en una sociedad regida por una dictadura y en la que todo pasaba por el filtro de la censura. Menos mal que el sistema no consideró peligrosa la música de Pink Floyd. No sabían tampoco, que ellos vinieron a cambiar conceptos, mentalidades y conciencias; entonces, hubieran ido a por ellos, y a por nosotros. El álbum estuvo catorce años (ha leído bien, CATORCE AÑOS), en las listas de ventas de Estados Unidos.
           
            Clare Torry
            Es la voz del sueño de Pink Floyd. Si Clare no hubiera existido, The Great Gig in the Sky, del álbum de Pink Floyd de 1973 The Dark Side of the Moon sería una canción más, muy bella, pero una más. Inglesa de nacimiento, fue Alan Parsons, que había trabajado con ella quien la propuso a sus miembros.
Clare Torry

            El tema es del teclista, el fallecido Richard Wright; The great gig in the sky (El gran concierto en el cielo), concebida en principio como una canción desoladora, inspirada en la tristeza y la pronta llegada de la muerte. Así, unas voces, durante la canción dicen: "Y no tengo miedo de morir, cualquier momento está bien, no me importa. ¿Por qué debería tener miedo de morir?, no hay razón para ello, tienes que irte en algún momento" y "Nunca dije que tengo miedo de morir".
            “Piensa en la muerte o en algo terrible”, le habían dicho. Sirvió para que Clare entrara en una especie de éxtasis, para, en unión de estos fabulosos magos de la música dejar sentada cátedra del bien hacer. Si, efectivamente, su alma adoptó tal estado en aquel momento que llegó a conectar místicamente con Dios, no es de extrañar que al oír su voz de cielo produzca en nosotros el repeluco en la espalda y el deseo de no dejar de oírla nunca. Cuando acabó su intervención, se avergonzó y salió pidiendo perdón, lo que extrañó a los Pink Floyd, que quedaron entusiasmados de ella.

Clare Torry
             Aquí se nos vienen al tajo Diana Ross, Roberta Flack, Aretha Franklin y otras grandes intérpretes de la música soul a las que Clare, parece decirles: ¡Aquí estoy yo! No en vano fue llamada “La rubia más negra “. Para comprender por qué esta mujer saltó a la fama tras su memorable intervención no léxica en el disco “The dark side of the moon”, lo mejor es escucharla:

Un deseo. Ser más joven para dedicar más horas a  escuchar todas las canciones de Pink Floyd. Un tiempo. Aquel que nos tocó vivir a cada uno.

lunes, 29 de agosto de 2011

PINK FLOYD DE UNA NOCHE DE VERANO (Primera parte)


El rock espacial
            Habrá quien piense que el calificativo de espacial viene dado por algún contenido relacionado con el espacio sideral u otras referencias astrales; nada más lejos del tema, aunque algunos productores de cine han utilizado este tipo de  estilo para películas de ese corte. Quien haya escuchado “Echoes”, sobre todo en la parte donde inciden las voces de Wright y Gilmour, puede apreciar la “invasión” del ambiente que se produce, aún con un equipo de mediana calidad. Para ser una grabación de principio de los años setenta, aunque con todos los medios técnicos disponibles en aquellas fechas, la calidad del "ping" es perfecta, casi sublime. Posteriormente, ha sufrido remasterizaciones, con lo que la calidad ha mejorado considerablemente en esas ediciones. En lo que se refiere a Pink Floyd, y quedándonos al margen  de denominaciones técnicas, lo de espacial puede venir dado por esta “invasión”. Este video que viene a continuación, carece de la calidad sonora de las remasterizaciones, pero lo inserto por la plasticidad de sus imágenes, tomadas en las ruinas de Pompeya. La “invasión” del espacio alcanza su cénit en el minuto 3.12 en la conjunción de las voces. Mejor, póngase unos cascos. Dicen, entre otras cosas:
…laberintos de cuevas de coral,
el eco de un tiempo lejano llega
ondulando  la arena y todo es verde y submarino…
…nadie me hace cerrar los ojos.
lanzo lejos la ventana
y te llamo a través del cielo...

Pink Floyd y las drogas
            Parece el binomio perfecto: Drogas y Pink Floyd. Tiene su explicación. Como quiera que la primera etapa del grupo, la llamada “sicodélica”, estuvo liderado por Syd Barret, consumidor habitual de LSD, por cuya causa tuvo que abandonar el grupo, enloquecido, tuvieron que optar por la entrada de  David Gilmour, tema para otro capítul. No obstante la huella dejada por Syd en Pink Floyd, es resumida en el homenaje que le tributaron sus ex compañeros en 1975 en “Wish You Were Here”, balada que daba nombre al disco, y “Shine on you crazy diamond”, tema también dedicado al mismo diamante loco. Pero si ellos lo han negado siempre, ¿por qué no creerles?

            Wright dijo que tomó ácido en dos ocasiones y que la primera fue bien, aunque en la segunda lo pasó mal y lo dejó. Añadió:"Es un error pensar que las drogas suministraron la inspiración de Pink Floyd".
             Waters dijo también: “La psicodelia no significó nada para mí.  De hecho, creo que, como movimiento, la psicodelia fue un invento de los medios de comunicación.  El LSD, la mezcalina, la silocibina y otras drogas llamadas psicodélicas no ejercieron la más mínima influencia sobre mi música".
            David Gilmour  criticaba a los Stones por seguir con edad para estar jubilados de giras, y les enviaba un mensaje: “Los aplausos también  son una droga” Otra frase pronunciada por él: “No tienes que estar colocado para escuchar nuestra música", dejando sentado de una buena vez que no existe ninguna relación droga-Pink Floyd,  excepción hecha del caso de Syd Barret.

            Yo añadiría: no tomaban droga, la droga es su música, porque la capacidad de adicción que contiene es muy superior al de algunas sustancias estupefacientes
           El video que sugiero a continuación puede ser una aproximación al concepto de rock progresivo, con todos sus ingredientes. Además está subtitulado en español. Durante una etapa de mi vida fue mi favorita. Los relojes, una filigrana de Alan Parsons. Memorable el sólo de guitarra de David Gilmour. Un fragmento de la letra, reflexión profunda sobre el tiempo que se va y a veces vuelve:
…y tú corres y corres para alcanzar el sol,
pero se está poniendo
y gira velozmente para, de nuevo,
elevarse por detrás de ti…



Continuará…

viernes, 19 de agosto de 2011

GARCIA LORCA Y LOS GITANOS

Es dieciocho de Agosto.
García Lorca, los gitanos,
vienen a verte esta noche
con ramilletes de nardo,
con la luna en los bolsillos,
con las varetas del  campo
 que Dios les pone por medio
 pa ´que fabriquen  canastos
llenos de cante flamenco
y de suspiros amargos.
Llevan la angustia tejida
en la mimbre de sus fardos,
girando la pena negra
con las ruedas de sus carros.
Matilde, saca el puchero,
debajo de este castaño
pararemos esta noche,
mañana continuamos.

Los claros amaneceres

tienden su pañuelo blanco
en alboreales verdes
con las rosas de los prados,
invocando a la salud
de los suyos, y evocando
a los mengues del planeta
y al devenir de los astros.
Con la piel oscurecida
por los vientos y el solano,
llevan a pulso la herencia
de sus pasos centenarios
vagabundos,  como el aire,
errantes, desarraigados.

Con el alma en el camino
la noche les dio su abrazo;
llamaron a tu barraca:
¡Don Federico, aquí estamos!
Apartaste tus papeles
y te temblaron las manos,
con el candil encendido
te asomaste al descampado
y unos ojos de cuchillo
con zozobra te miraron.
Con una arroba de vino,
con unos trozos de guarro,
queso y unas aceitunas,
velada de tiros largos.
Ya cuando Juan Habichuela
la sonanta hubo afinado,
las palmas del tío Bobote
desbordaban el espacio.
Cuando Carmela Montoya
levantó sus dulces brazos,
derramó la siguiriya
Esperanza, por Cagancho,
y al golpe de su bastones,
el compás señoreando;
y levantaron el vuelo
hechizamientos y encantos
cuando dijo Federico
sus versos encadenados.

Nadie supo qué día era,
ni atendió los calendarios,
dieciocho era de agosto,
qué día tan señalado,
si allí lo hubieran sabido,
¿qué gallo hubiera cantado?
Ay, si alguien lo hubiera dicho,
si se hubiera adivinado
que otro día dieciocho
de otro Agosto, de otro año,
caería Federico muerto,
al fuego de unos malvados
derramando con su sangre
la sangre de los gitanos.

domingo, 14 de agosto de 2011

EL CANTE ACARACOLAO


            El cante ha dado algunos genios, pocos, pero los ha dado. Esa particularidad que tienen, capacidad mental, según el diccionario, para crear o inventar cosas nuevas y admirables les delata cuando salen cantando, a veces sin templar y tal como les coge el cuerpo. Uno de esos genios, indiscutible, fue Manuel Ortega Juárez, Caracol.

            La biografía de Caracol es harto conocida, y hay escritas y muy documentadas unas cuantas. No vengo aquí a desvelar ningún rasgo desconocido del cantaor. Ni van por ahí los tiros, pero me resulta deleznable la vida de Caracol que aparece en Wiki pedía, si esa es la realidad, que venga Dios y lo vea. En lo de Manzanita y el Generalísimo Franco se han pasado.  ¿Solamente por eso recuerdan ellos a Caracol? El que se meta a consultar datos flamencos en esa página va apañao… Debemos alejarnos de la imagen del Manuel  de zambra, teatro  y orquesta,  que eran las cosas que en su época daban de comer dignamente, y a la que cualquiera con sus facultades se hubiera arrimado, y tenerle como lo que en realidad representó para el flamenco, y que es precisamente lo que hoy le falta: un creador, un aportador y un gran intérprete.

El duende: ¿quién se atreve?

            Quien cataloga a Caracol como cantaor excepcional aunque irregular, no se ha enterado de nada. Si tomamos el concepto de Manuel Torre como referente del duende, tendremos conciencia de la dimensión extraordinaria de este tema, tan discutido y controvertido, y de lo difícil de su manejo para usarlo en teorías sobre manifestaciones artísticas.

            ¿Puede ser que el duende aparezca cuando el cantaor deja de pensar y dedica su atención a cantar por completo? ¿Puede aparecer de manera espontánea cuando menos se le espera? ¿Cuando el cantaor está a gusto? Los cantaores de impecable técnica siempre cantan de la misma forma, no alteran nada, no cambian nada. Todo muy correcto, todo muy ortodoxo. Los copistas y los grandes copistas que copan hoy parcelas importantes del cante tienen asegurado el porvenir mientras el gran público no empiece a distinguir. Además cuentan con letristas de gran calidad, lo que ayuda a mantener el sistema. Lo malo vendrá cuando aparezcan los copistas de los copistas, creo que entonces lo auténtico prevalecerá.

            Si yo fuera capaz de definir el duende en el flamenco con absoluta certeza de no equivocarme, estaría considerado el mejor flamencólogo del mundo, y no lo soy (flamencólogo), ni lo quiero. Recuerdo palabras de Camarón indicándole a su entrevistador que cada vez que hacía un cante jamás conseguía que le saliera igual, por más veces que lo intentara. ¿Estaría José definiendo definitivamente el duende? Cuando el método trasciende, el duende brilla por su ausencia. Por estas cuestiones es fácil confundirlo con la irregularidad, y muchos han tildado a Manolo Caracol de irregular. Pero no cambio a Caracol, con todas sus faltas, por muchos cantaores que nunca fallan. Cuando falta el alma, todo falta en el arte.

            Flamenco se dice pronto… el flamenco es como una canasta llena de cerezas, tiras de una, e inmediatamente, se te vienen enganchadas detrás de la primera muchas otras que no tienen desperdicio ninguno y que hay que aprovechar para seguir enhebrando temas. Admiro a los investigadores del flamenco porque su labor se me antoja ardua, dado que como en una entrada anterior de este blog se proponía que todos los cantaores han mamado en el cante de otro cantaor, o bien lo han aprendido en discos, radios de madera vieja o, ahora, en academias y cursos de verano, pero siempre, siempre, escuchando. Así que si te metes dentro del mundo de un cantaor, este te lleva a otro, y a otro, y a otro estilo, y a otra manera, y a otra fuente, y jamás se agota, por eso también envidio a los investigadores de flamenco. Tienen amplios los horizontes. Y los hay muy serios. Yo me limito a emitir mis opiniones, que espero encuentren eco de respeto.

            El término “cante acaracolao” es muy utilizado en flamenco. Cuando escuchamos a un cantaor adoptar determinadas maneras en el devenir acompasado o melódico de un cante, decimos que lo está “acaracolando”. Manuel usaba muchos giros y maneras para hacer sus cantes con un sello personalísimo, y que son muy difíciles de definir desde el punto de vista de la música, incluso del flamenco. No sólo el carácter de sus fandangos personales, de mucha altura e inconfundibles, sino de cualquier cante fundamental de los que hacía verdaderas “caracoladas”, y volvemos al principio de la página: “crear o inventar cosas nuevas y admirables”.

            El Pele, en su último concierto en el Teatro Central, en Sevilla, hacía un repaso a esas maneras prodigiosas, incluyendo letras dedicadas a Manuel, creo que fue la parte del recital que más enardeció al público. Hoy, nadie mejor que El Pele para recrearlo.

jueves, 11 de agosto de 2011

TU NOMBRE

Dedicado a las dos María de los Reyes que viven conmigo.

Tu nombre, más sevillano.

Tus ojos son de Sevilla,

son de Sevilla tus rasgos.

Es María de los Reyes

corona y sombra de palio,

en festiva, alegre y fresca

mañanita de verano,

es derroche de albayalde

el esplendor de sus nardos,

al ver tu cara los duendes

al alba se lo arrancaron,

lo fundieron en Triana

y a tus plantas lo dejaron.

Foto de José Luis Galván
La costurera del cielo,

la que te cubre de plata,

la que trama con sus hilos

el ajuar que te engalana

también te lleva en su paso,

y en la fuente de su plaza

refleja tus ojos negros

y el dechado de tu gracia.

La nube de tus cabellos

parece que acariciara

la suavidad de la brisa

que te arrulla cuando pasa,

besa cordial el ambiente

y enhebra canela en rama.

Foto de José Luis Galván
 Ella sabe que la llevas

suspendida en tu medalla,

y como nunca te falla,

sus eslabones son leyes,

y tu nombre, sevillana,

es María de los Reyes.

Foto de José Luis Galván

domingo, 24 de julio de 2011

LETRAS DE FLAMENCO I

CANTES POR SOLEÁ



Yo me subo a tu azotea,
pa´que en saliendo la luna 
me llame cuando me vea.

Piropos por soleares,
que no tendrá el morapio,
pa´que le hagan romances.

Le temo a tu mare
más que a una faca
que corta el aire.

Soy agua y perdí mi fuente
 y en Triana la encontré;
nacía en la calle larga
y corría por Fabié.

Dios mío, qué raro es
que pidas flor a un rosal
y el rosal te de una clavel.

La luna te hizo
una cante por carceleras,
vino y se fue sin aviso

Qué bien lo llevas
el mantón en la cintura,
gitana, por la Alameda.


miércoles, 20 de julio de 2011

ÁNGEL CORPA

                         Hoy he conocido a alguien especial, además sin tener que moverme del trabajo, ha venido sólo. Esta tarde apareció por la taberna, acompañado de mi mecánico de “amotos” favorito, creo que el mejor del mundo, aunque a este mecanish man, el arte tampoco se le da malamente, en lo que respecta a guitarreo y compás.
                          Este cuyo nombre lleva esta entrada se trata de alguien con historia, y que además forma parte de la nuestra, y de nuestros recuerdos. Hablo de gente de mi edad. Y en adelante. Porque su nombre quizá a muchos no les diga nada, pero en cambio a esos mismos sí que les sonará el nombre de “Jarcha”, mítico grupo músico-vocal español que en los setenta logró alcanzar una popularidad y cariño del público como ningún otro lo ha conseguido hasta la fecha, además de hacer importantes aportaciones literarias, poéticas y culturales, que recordamos con nostalgia. Este de quien les hablo, Ángel Corpa, es el mítico barbudo que recitaba en el grupo y que tantas veces nos dijo:
Dicen los viejos que en este país
hubo una guerra,
que hay dos Españas que guardan aún
el rencor de viejas deudas…

Este es el grupo Jarcha. Entre sus componentes se encontraba también, Maribel Quiñones, "Martirio". El que está sólo tocando la guitarra es Ángel Corpa

                         Pues ahí andábamos, matando la tarde, cuando se presentaron, posiblemente buscando el bar de guardia, y a pesar de que departimos durante poco tiempo, las sensaciones, al menos las mías fueron muy positivas. El mecánico me arrancó unos tangos de Triana. La guitarrita estaba destemplada pero acompañó eficazmente. Luego, en la charla, su sensatez y su criterio musical no dejaban lugar a dudas, o a mí me lo pareció, se trata de un talento artístico que pasa desapercibido, como lo hacen, tristemente, la mayoría de los que existen. Evocamos el famoso pub de su propiedad en la Gran Plaza, donde tantas noches de buen ambiente hemos vivido mi mujer y yo de solteros y recién casados, junto a nuestros amigos y donde Ángel tocaba el piano, la guitarra y cantaba todas las noches. Lástima de que todo lo que tiene encanto en esta ciudad vaya languideciendo hasta desaparecer. Antes de despedirnos, volvió el mecánico a requerirme otro toque de gracia, sugiriéndome en este caso una sevillana, en la que me acompañó cantando a dúo. Reivindicamos entonces idealizado, un pequeño grupo de amigos que ensaye un par de veces a la semana y se busque la vida los finde, por salas de fiesta, ferias y saraos. Un día de estos. Creo que la sevillana nos salió bien, aunque Ángel, ni a los tangos, ni a la sevillana hizo comentario alguno. ¿Le gustaron o no? Se admiten apuestas.


Ángel Corpa


ROMANCE DEL MORAPIO

Clientes del Morapio. Gitanos, payos, amigos... trianeros.


I
¡Qué fue de aquel empedrado,
qué fue de aquellos cristales,
y qué de aquella techumbre
con sus arbóreos puntales!
Si fue morada de dioses,
en los antiguos anales,
se asentaba aquí, en Triana,
la casa de los cabales,
en Pelay Correa, primito,
con los puntos cardinales
nítidos en las memorias
de sus incondicionales.
Esta morada trianera
Olimpo de los mortales,
fue socorro y quitapenas,
cuna de las soleares,
patrimonio del olvido
de las cosas terrenales,
y compromiso perdido
del tiempo y sus arenales.

El Dios Baco de Caravaggio


II
Si Baco hubiera sabido
lo que tú, Triana vales,
en la miel de tus esquinas,
la sombra de tus  portales,
las letrillas de tus fraguas,
el carácter de tus calles,
 tus rincones de esperanza
y el sabor de tus corrales
otra cosa hubieran sido
sus fiestas y bacanales.
Si ese dios no te habitó,
tampoco curó sus males,
pues quiso darle al Olimpo
sus pecados capitales;
si te hubiera conocido,
paradigma de arrabales,
En Grecia desamparara
lujos y solemnidades

y a tí, Morapio te diera
sus laureles patriarcales.


Flamenco en el Morapio

III
Cuánto dieran por volver
a sentarse en los lugares
donde cantaba Mairena,
Juan Talega y Chocolate,
a la cava de Triana
otro amor y otros desplantes,
y tú, Melchor repicando
tu siguiriya gigante,
en el mimo de tus dedos
cuando no miraba nadie
a la sombra de sus tejas
con resonancias astrales
el eco de aquel vibrato
que de tu bordón dejaste
sonando a rayo de luna
y a susurros doctorales.
¡Y dónde las voces gitanas
que clavaban sus puñales
en las tapas  del sentío
de quien quisiera escucharles!

Mi familia en el Morapio. Eso es lo que había entonces.


IV

Dónde los sueños de niños
que en tus entrañas forjaste
al más puro amor de barrio
en días angelicales,
que crecieron al compás
del jazmín de tu arriate,
al son de la siguiriya
y del pan con chocolate.
¡Cuánta gloria, cuánto garbo
cuántas cosas, cuántas tardes,
cuántos laureles marchitos,
cuánto encanto, cuánto empaque!
Se va la palma del barrio
cuando pasa por delante
con su jato sobre el hombro
Mercedes con sus retales,
camino a la Rinconada,
a Tocina, o Los Rosales,
combatiendo por los suyos,
para que nada les falte.


Costaleros de la Esperanza

V

Cuantas madrugás de luna
con la Esperanza en la calle,
con la saeta gitana
prendida en los azahares,
la mecen sus costaleros,
¡qué belleza, qué donaire!
Cuántas latillas de vino
al sudor de los jornales
y a la humildad del oficio
de herreros y calafates,
areneros, pescadores,
artistas de los tejares
y marineros de espuma
perdidos por esos mares,
cuántas almas le rezaban:
Esperanza, ¡Dios te salve!
La barra del Morapio. Las cajas de cerveza eran de madera, todavía no se fabricaban de plástico.

VI
Ya, solo pena y olvido,
ya, tristeza y soledades
que se rebelan al sueño
de ver por sus ventanales
otra vez sirviendo vino
y reviviendo rituales
a la gente que nos daba
la gloria por seis reales.
Aún recuerdo sus aromas,
me acuerdo de sus postales,
de sus cuadros, de sus tizas,
sus estampas, su almanaque,
y  cuando Manuel ponía,
luchando con sus andares,
la copa de su cariño
a su amigo Pepe Ibáñez:
¡Llena otra vez, tabernero,
que tú pintas todo el arte!
Oír como tantas veces
le aconsejaba a mi padre:
“No hay que entrar en la botica
si no es preciso, compare,
véngase usted pa´l Morapio
que es sitio de hombre cabales,
y mejor que un “asperina”
pruebe usted de su mollate.

En la barra del Morapio. Otro tiempo, otro aire, otra manera de vivir.

Los tangos del Titi. Fueron grabados en el Morapio. Canta el Titi, bailan Amparo y su hermana Pepa la "Calzona", (a la que por un equivoco, rotulan como la "Cartona". Además la que baila primero es Amparo y la "Calzona" después). Están también Manolo Brenes a la guitarra, Carmen de Diagueles, Carmen Montoya y "El Morito". Que lo disfruten.

Si quiere saber los pasos que doy,
venga tras de mi, que  a Triana voy,
que a Triana voy.